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<< MAYO / 2006 - No.152
BREVES

Premio de la Latinidad 2006

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes y García-Menocal, párroco de San Agustín, Vicario de La Habana y miembro del Consejo de Redacción de Palabra Nueva, recibió el Premio de la Latinidad 2006 el pasado 12 de mayo de manos de Ana María Luettgen, Presidenta de la Oficina de la Unión Latina en Cuba.

La ceremonia, en la que estuvieron presentes el Cardenal arzobispo de La Habana, Jaime Ortega Alamino, la señora Caridad Diego, Jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos del CC del PCC, el Historiador de la Ciudad, doctor Eusebio Leal, así como una nutrida representación de la parroquia de San Agustín, tuvo lugar en la antigua Iglesia de Paula, joya arquitectónica que

Premio de la Latinidad 2006
remata la conocida Alameda de Paula, en la Habana Vieja. En la próxima edición ofreceremos una crónica de la ceremonia, así como las palabras de monseñor Céspedes al recibir el Premio y el saludo del poeta Cintio Vitier, quien fuera premiado en 2005.

Las religiones y el terrorismo.

La Santa Sede ha ilustrado en las Naciones Unidas la clave para que las religiones se conviertan en “la solución y no en el problema” del terrorismo.

“Las religiones están llamadas a crear, apoyar y promover la precondición de todo encuentro, de todo diálogo y de todo entendimiento del pluralismo y de la diferencia cultural. Esta precondición –aclaró el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede–, es la dignidad de la persona humana”.

El representante del Papa en la ONU presentó su propuesta ante la sesión general de la asamblea que realizó consultas informales sobre estrategias de lucha contra el terrorismo el pasado mes de mayo. “Nuestra común dignidad es una auténtica precondición, pues precede toda consideración o principio metodológico, incluso los del derecho internacional”, reconoció. Se trata de la “ley de oro” que “puede encontrarse en las religiones del mundo: no hagas a los demás lo que no quieres que a ti te hagan”, explicó. Esto es lo que quiere decir, con otras palabras, el concepto de “reciprocidad”.

“Cuando es comprendida y vivida, la auténtica naturaleza de la religión puede convertirse en parte de la solución y no en el problema, pues promoverá un compromiso y un respeto de la dignidad de los demás, y del bien común de todos nosotros”, aseguró. (Zenit)


Analfabetismo religioso: desafío para la Iglesia
Al intervenir en un congreso, en el que entre otros se han afrontado fenómenos literarios como El Código da Vinci, el cardenal Paul Poupard, afirmó que la Iglesia tiene en estos momentos el desafío de afrontar el analfabetismo religioso. El presidente de los Consejos Pontificios para la Cultura y el Diálogo Interreligioso inauguró el pasado 9 de mayo la VII Jornada de Reflexión “Catolicismo y Literatura en el siglo xx”, celebrada en Roma y centrada en el tema La literatura, entre realidad y fantasía: la lección angloamericana. El cardenal constató que la producción literaria angloamericana “ha conquistado el mercado y la atención de los lectores masivamente, con obras que se encuadran en el filón de la novela de ficción”.

Según el purpurado, es un fenómeno que, en los últimos años, se ha caracterizado por una denominada “búsqueda de lo sagrado, del misterio”, que se difunde a través de formas diversas, “desde el sincretismo religioso y el esoterismo, hasta el satanismo”, y que “echa raíces más favorablemente donde hay más ignorancia religiosa, lo que permite decir que existe hoy un nuevo analfabetismo”.

“Entonces –concluyó–, se pide a los propios cristianos que se empeñen a fondo e inteligentemente en el misterio de la vida” y “muestren la razonabilidad bien fundada de su opción de vida y de fe, para poder hacer partícipes de ellas a los hombres y mujeres abiertos al diálogo”. (Zenit)

El Cardenal Martino pide cumplir con los pobres.

Cardenal Renato Martino

El cardenal Renato Martino ha lamentado que sólo cinco países de Europa han cumplido el compro-miso de dedicar el 0,7% de su Producto Interior Bruto (PIB) a ayudar al desarrollo. Al intervenir en la inauguración del vigésimo segundo Congreso Mundial de la Federación de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), que se celebró el pasados mes en Barcelona con la participación de más de mil médicos de 78 países, el presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz recordó que “cuando los compromisos se adquieren
con los más pobres, entonces estamos ante una obligación moral grave”. Solo Holanda, Dinamarca, Suecia, Luxemburgo y Noruega han cumplido su promesa. El cardenal Martino recordó los compromisos adquiridos por la comunidad internacional para erradicar la pobreza en el año 2015 y lamentó que “los expertos nos recuerdan que con la tendencia actual a favor de los más pobres esos objetivos se alcanzarán en el 2150”.

El auténtico desarrollo, destacó, siempre debe orientarse a favor del ser humano y puso como ejemplo la Declaración de Río de 1991 en la que se reconoció el papel prioritario del ser humano, al tiempo que se pedía una conservación y protección del medio ambiente, precisamente en armonía con el hombre y su dignidad. (Zenit)

Encuentro cubano-alemán.
La Casa San Juan María Vianney fue sede del VII Encuentro cubano–alemán, auspiciado por el Centro de Arquidiocesano de Estudios y la Comisión de Cultura del Arzobispado de la Habana, y por el Referat Weltkirche, de la Diócesis de Eichtatt, los Misioneros Combonianos, el Ellwangen ISIS y Eichtatt MWI-Missio de Aachen, Alemania.
Del 3 al 5 de mayo, una treintena de invitados, entre los que se encontraban sacerdotes, religiosas y laicos de ambos países, reflexionaron sobre diversos temas relacionados con La crisis de valores, La ética y el Diálogo de culturas y Religiones en el mundo actual. También hubo conferencias sobre El horizonte político actual, Hegemonía y alternativas políticas, Cultura, religión y valores, El valor del diálogo: paradigma en el mundo actual. Al concluir cada ponencia se abrió un tiempo de intercambio y aportes con los presentes que enriqueció los temas.
Esta es la segunda vez que Cuba es sede del Evento, que se celebra todos los años y es presidido por nuestro arzobispo, Cardenal Jaime Ortega.

En esta ocasión le fueron entregados diplomas de reconocimiento al profesor Horst Sing, Director del ISIS, al padre Esmith de los Misioneros Combonianos y al doctor Raúl Fornet de Missio Aechen por su colaboración con el Centro de Estudios Arquidiocesano desde su fundación hace quince años.

Durante el evento, clausurado por el sacerdote carmelita Marciano García, asesor del CAE, se presentó el número xxiv de la revista Vivarium. / Raúl León.

El Papa encuentra a Hugo Chávez

Benedicto XVI reivindicó los derechos de los católicos en Venezuela al recibir por primera vez en audiencia, el pasado 11 de mayo, al presidente de ese país, Hugo Chávez, quien ha mantenido tensiones en sus siete años de gobierno con exponentes de la Iglesia.

Según un comunicado emitido por Joaquín Navarro–Valls, portavoz de la Santa Sede, “en el transcurso del coloquio, el presidente ilustró al Santo Padre los proyectos de cambio social que se están realizando en el país. Benedicto XVI presentódespués al presidente algunos de los temas por los que siente un interés particular”. Ante todo, revela la nota, el obispo de Roma “confirmó la libertad de la Santa Sede en el nombramiento de los obispos y ha deseado

El Papa Benedicto XVI encuentra a Hugo Chávez
que la Universidad Católica ‘Santa Rosa de Lima’ pueda mantener su identidad católica”. El Santo Padre expresó también su preocupación “por un proyecto de reforma educativa en el que no quedaría lugar para la enseñanza de la religión”, añadió la nota. “Por último –indicó–, ha subrayado la exigencia de la independencia de los medios de comunicación católicos”. Para dejar constancia de sus peticiones, “el Santo Padre entregó al presidente una carta en la que resume sus solicitudes pastorales por el bien del país”.

El presidente Hugo Chávez, según Navarro–Valls, “aseguró su interés por las peticiones del Santo Padre y su compromiso para superar toda tensión en el respeto de los legítimos derechos de todos”.

El Papa regaló a su huésped una copia autógrafa de la encíclica Deus caritas est y las medallas de oro del pontificado. El jefe de Estado de Venezuela le ofreció una litografía de Simón Bolívar con su testamento que comienza “en nombre de Dios todopoderoso” y concluye con la afirmación de que era “un católico y fiel cristiano”, como explicó personalmente Chávez al pontífice. (VIS)

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