En la mañana del 24 de septiembre de 1915, en la ciudad de Santiago de Cuba y
convocados por el Mayor General Jesús Rabí –héroe de las tres guerras independentistas
– se reunió un numeroso grupo
de veteranos mambises, compuesto de altos jefes
y soldados
del Ejército Libertador,
junto a familiares y amigos.
El 10 de mayo se cumplieron noventa años
de la declaración conónica
de la Vírgen de la Caridad
como Patrona de los Pobres.
|
por Rogelio BOMBINO GATELL.
|
|
El desfile integrado por dos mil personas, salió desde dicha ciudad y se dirigió al antiguo Santuario por el camino del Cobre.
Llegados al lugar, en el Santuario los esperaba el Cabildo Catedralicio, presidido por el Gobernador Eclesiástico de la Arquidiócesis, monseñor Villalonga.
Como en muchas otras ocasiones anteriores durante los años de guerras, los mambises visitaban nuevamente a la Virgen de la Caridad, pero en esta ocasión lo hicieron con una intención que marcaría un hito en la historia del Santuario: Solicitar a la Iglesia la declaración oficial del patrocinio de la “Virgen Morena” sobre la patria cubana.
A las diez de la mañana comenzó la solemne |

Foto tomada
el 20 de mayo
de 1928, cuando
los veteranos
de la
Guerra
de Independencia trasladaban
la imagen de
la
Virgen de la Caridad hasta su residencia actual.
|
ceremonia. Los generales Rabí, Cebreco y Padró, ocuparonsitios de honor en el Presbiterio. Los patriotas colmaban el templo y la Villa rebosaba de entusiasmo patriótico y mariano.
Ofició la Eucaristía monseñor Villalonga. El coro y orquesta fueron dirigidos por el maestro Lino Pérez. Como música para la ocasión fue escogida “La Misa Solemne” del compositor santiaguero Laureano Fuentes (Lauro).
La Homilía estuvo a cargo del canónigo doctor Manuel García Bernal, quien comenzó estableciendo un principio de alianza entre la fe religiosa y el sentimiento patriótico. Al respecto dijo: “Es, señores, que la sociedad descansa esencial y necesariamente en Dios. Sin religión no hay justicia social, ni fe patriótica. Por eso, vosotros, héroes de la independencia, fundasteis la patria cubana tomando como base la religión. Implorando el amparo y protección de nuestra madre y señora, la Virgen de la Caridad… También tomasteis como base de la vida nacional la religión, la abrazasteis como principio de justicia social y de fe patriótica. La patria cubana ha nacido al calor de vuestra devoción a la Virgen de la Caridad”.
A continuación felicitó a los veteranos por el feliz acierto de pedir al Santo Padre el título de Patrona de Cuba para la Virgen de la Caridad; les solicita su apoyo para erigir un nuevo Santuario y le pide la dedicación de la bandera nacional a la excelsa Señora, diciendo: “Como testimonio de vuestro amor y para que vean todos que vosotros, al emancipar a Cuba de la metrópolis, nunca fue vuestra intención emanciparla de la religión, ofreced y consagrad a la Virgen de la Caridad el objeto más precioso para vosotros, esa reliquia que recibió bautismo de sangre y de fuego: vuestra bandera… Ante un siglo descreído… es hermoso y edificante el acto que realizáis en este día, día solemne y de los más grandes de vuestra historia. Vuestros nombres, veteranos de la independencia, no serán olvidados… pasarán de generación en generación…”
Antes del ofertorio subió al púlpito el general Tomás Padró Griñán, quien dio lectura al documento que los veteranos dirigían al Santo Padre. El documento histórico decía: “A la Santidad de Benedicto XV, Santísimo Padre: Los que suscribimos, hijos de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, a vuestra beatitud humildemente exponemos: que somos miembros unos y simpatizantes otros, del Ejército Libertador Cubano, título que constituye el timbre de nuestra mayor gloria y precisado honor… que junto a este título ostentamos otro, que es el de pertenecer a la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, en cuyo seno nacimos, al amparo de cuyos preceptos vivimos y de acuerdo con ellos queremos morir… y estos dos títulos honrosos hacen que hoy, reunidos en la villa del Cobre, donde se encuentra el Santuario de la Santísima Virgen de la Caridad y postrados ante su altar, acordamos acudir a vuestra Beatitud para que realice la más hermosa de nuestras esperanzas y la más justa de las aspiraciones del alma cubana, declarando Patrona de nuestra joven República a la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre…”
A continuación dijo: “No pudieron Santísimo Padre, ni los azares de la guerra, ni los trabajos para librar nuestra subsistencia, apagar la fe y el amor que nuestro pueblo católico profesa a esa virgen venerada… y cuando más cercana estaba la muerte o más próxima la desesperación, surgía siempre como luz disipadora de todo peligro, o como rocío consolador para nuestras almas la visión de esa virgen bendita, cubana por excelencia…y acusaría una vergonzosa ingratitud… el que a los beneficios que esa virgen excelsa nos prodiga, permaneciéramos inactivos y mudos y no levantáramos nuestra voz ante el sucesor de San Pedro, para que declare… como Patrona de la República de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre… Villa del Cobre. 24 de septiembre de 1915.”
Terminada la lectura de Padró el general Cebreco, correspondiendo a la solicitud del canónigo García Bernal, entregó una bandera cubana como ofrenda preciosa del Ejército Libertador a la Santísima Virgen y como símbolo de la unión eterna de la Patria cubana con la Reina del Cielo.
| |
EN CUMPLIMIENTO DEL CUARTO VOTO |
|
De los cuatro votos hechos en la Villa del Cobre el 24 de septiembre de 1915, tres fueron cumplidos a su tiempo.
Aquella misma mañana quedó constituida la fiesta de la dedicación de la bandera a la Virgen de la Caridad; el 10 de mayo de 1916 fue aprobada la proclamación canónica de la Virgen del Cobre como Patrona de Cuba por Decreto Papal y el 8 de septiembre de 1927, se inauguró el nuevo Santuario.
Sin embargo, el cuarto voto, referente al recuerdo de estos actos y del nombre de los libertadores protagonistas que debían ser recordados “por todas las generaciones” requiere de sustento, pues tal parece que ha caído en el olvido.
Hoy como ayer la Virgen de la Caridad del Cobre ocupa lugar cimero en el alma cubana. Ayer, los veteranos libertadores gestaron la luminosa alianza, hoy a nosotros corresponde reverdecer la memoria de ese día. El 24 de septiembre del pasado año, se cumplieron noventa años de aquella alianza, y el 10 de mayo del actual, los noventa años de la proclamación papal de nuestra Patrona.
Los oficiales participantes en la ceremonia fueron:
| |
Generales: Agustín Cebreco, Tomás Padró Griñán, Vicente Miniet, Bernardo Camacho, Luis Bonne y
Emilio Guilar.
Coroneles: Pedro Díaz, Arturo Villalón, Francisco Pérez y José D. Vicente.
Comandantes: Ramón Garriga Prieto, Antonio Santa Cruz Pacheco, Rafael Gutiérrez, Alejandro Ruiz,
Bebenuto Rodríguez y Gumersindo Sosa.
Capitanes: Miguel Nuibó y Agustín Núñez. |
|
|
|