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DEPORTES

 
El presente trabajo que usted se dispone a leer lo escribo en la tarde del 9 de Julio cuando aún la Televisión refleja las escenas finales de la Copa Mundial de Fútbol Alemania 2006, el más grande evento deportivo del orbe después de los Juegos Olímpicos.

Crónica después de la victoria.

Copa Mundial Alemania 2006

por Nelson de la Rosa RODRÍGUEZ.

Fue un partido tenso en el que Italia le ganó a Francia 5 goles por 3 en la definición por penales, después de empatar a uno en los 120 minutos que se jugaron, 90 de tiempo reglamentario y otros 30 en la prórroga.
Fue una victoria merecida. Italia tuvo que luchar muchísimo y consiguió el título 24 años después de haber ganado la Copa Mundial de España en 1982. Fue la oportunidad de lujo para un portero con la clase extraordinaria de Jean Luigi Buffon y jugadores de la talla de Favio Cannavaro, Alessandro Nesta, Marco Materazzi, Genaro Gatuzzo, Mauro Camoranessi, Andrea Pirlo y Luca Toni, entre otros, conducidos por un arriesgado técnico como Marcelo Lippi, quien le dio una nueva perspectiva a una selección italiana que renunció al juego defensivo de siempre y apostó por “ir hacia delante” y buscar los goles.

A nivel personal me hubiera gustado una final entre Argentina y Brasil, la cual pudo haberse celebrado perfectamente según los caminos eliminatorios, si no hubiera sido porque Alemania le ganó a la albiceleste en la definición por penales y Francia humillaba a los cariocas, también en los cuartos de final.

Unicamente Brasil había sido capaz de ganarle una Copa Mundial a los europeos en el viejo continente cuando se impuso en la cita de Suecia 1958. La selección carioca plagada de estrellas parecía estar en condiciones de repetir la hazaña, pero nunca el equipo que sale como super favorito ha ganado el Campeonato Mundial y esta vez la historia no fue diferente.

El llamado “cuadrado mágico”, formado por Ronaldinho, Kaká, Ronaldo y Adriano no funcionó nunca como se esperaba y Roberto Carlos se detuvo a subirse las medias cuando Zidane cobraba la falta que luego Tierry Henrry convertiría en el gol que mandó a los cariocas de vuelta a casa. Amargo final para un equipo cuya única divisa era el primer lugar.

Argentina fue diferente, comandados por José Peckerman los gauchos lucharon y jugaron como serios aspirantes al título y si cayeron fue única-mente porque tuvieron en frente a una selec-ción alemana muy eficiente en la defini-ción por penales, lástima que el árbitro Lubos Mitchell no pitara un penal a favor de Argentina en las postrimerías del juego, pero así es el fútbol y los riesgos que se asu-men cuando se juega frente al equipo que representa al país organizador de la Copa.

Sin los grandes latinoamericanos en la porfía por las medallas, la cita más importante del orbe después de los Juegos Olímpicos no perdió interés, aunque entre los europeos presentes la afición cubana aspiraba ver a la selección de España, pero los ibéricos fueron fieles a su historia mundialista y, una vez más, aparecer entre los mejores ocho equipos fue una meta inalcanzable aún cuando eran conducidos por un técnico tan prestigioso como Luis Aragonés.

En el cuarteto finalista aparecieron Italia, Francia, Alemania y Portugal, todos con la meta de ganar el título aunque con motivaciones diferentes. Italia luchaba por alcanzar un resultado que le era esquivo desde hacía 24 años, Francia vino de menos a más y durante la justa vio la posibilidad real de reeditar el éxito alcanzado en 1998. Alemania, bajo la dirección de Jurgen Klinsman, pese a no tener un gran sele-ccionado, no estaba dispuesta a organizar un certamen para que otro celebrara, en tanto el Portugal de Luis Figo aparecía como “intruso” y sin mucha presión salió a buscar un gran resultado.

Las semifinales vieron salir triunfa-dores a Italia sobre Alemania, con dos goles en los dos últi-mos minutos de juego y a Francia frente a Portugal luego de un magistral cobro de penalty de Zinedine Zidane.
Ayer 8 de Julio se desarrolló el partido por la medalla de bronce, el del consuelo, y Alemania dejó un sabor agradable entre sus parciales cuando vencieron a Portugal 3 goles por 1.

Sin Alemania en la discusión del trono, los italianos tenían cierto favoritismo sobre los franceses, pero éstos no fueron menos y se entregaron durante todo el partido. La historia comenzó a escribirse color de rosa para los
El capitán Favio Cannavaro alza la Copa y todo el equipo comparte la apoteosis: Italia Campeón Mundial.
El capitán Favio Cannavaro alza la Copa y todo el equipo comparte la apoteosis: Italia campeón mundial.
Estadio olímpico de Berlín
Estadio olímpico de Berlín,
horas antes de la gran final Francia-Italia.
Marcelo Lippi, estratega del triunfo intaliano.
El técnico Marcelo Lippi desarrolló
la estrategia del triunfo italiano.
Tarjeta roja para Zidane.
¡Fuera! Tarjeta roja para Zidane
en su último partido.
Triste final para el gran jugador.
galos, un penalty cobrado excelentemente por Zidane los puso en ventaja y era justo que fuera así si tenemos en cuenta que era el último partido del ex jugador del Real Madrid –lástima que terminara con una tarjeta roja por una clara agresión a un jugador italiano, triste final para un hombre que ha sido la inspiración de niños y jóvenes del mundo entero. Volviendo al partido, Italia tuvo que venir de abajo y negoció el empate, no obstante los últimos 75 minutos del duelo vieron a Francia atacando más que los italianos, pero en el fútbol los partidos se definen por los goles anotados y los peninsulares fueron mejores cobrando desde el punto de penal.

Hoy es domingo 9 de Julio, es tarde ya en la noche berlinesa, las emociones en la cancha terminaron, pero ésta jornada to-davía tiene sus en-cantos. Hace sólo unas horas el Papa Benedicto XVI clausuró en Va-lencia el Encuentro Mundial de las Familias y la Te-levisión Cubana anunció que esta noche se trans-mitirán algunas imágenes de dicho Encuentro, eso sí, por el Canal Educativo 2, aun-que los más op-timistas decimos: “algo es algo”.

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