La Serie del Caribe
Una joya del
BEÍSBOL MUNDIAL |
por Nelson
de la Rosa Rodríguez

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Cuando usted lea estas líneas
ya habrá finalizado en Puerto Rico la Serie del Caribe de béisbol correspondiente a la temporada 2007,
con la presencia de los equipos campeones de Venezuela, México, República Dominicana y el país sede. |
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LOS ANTECEDENTES
La Primera Serie del Caribe se jugó del 20 al 25 de febrero de 1949, en el entonces Gran Stadium del Cerro, en La Habana, con los campeones de los torneos invernales: Leones del Escogido, de Venezuela; Spur Cola, de Panamá; Mayagüez, de Puerto Rico; y Almendares por Cuba.
Justo el conjunto Almendares, dirigido por Fermín Guerra, se llevó la victoria con balance de seis ganados y ninguno perdido, contando con excelentes demostraciones de los nacionales Agapito Mayor como jugador más valioso, Conrado Marrero, Jorge Comellas, Willie Miranda y Santos Amaro, así como los internacionales Al Gionfriddo, quien
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El equipo Alamendares ganó las series correspondientes a los años 1949 y 1959. |
ganó la condición de líder de los bateadores con 533 y Monte Irving, primero en jonrones con dos y en impulsadas con 11.
Sin embargo, mucho antes de la Serie del Caribe se jugó la Serie Interamericana, lid que tuvo su primera edición en 1946, en Caracas, Venezuela. En este certamen tomaron parte los Sultanes de Monterrey (México), All Cubans (Cuba), Los Bushwicks (Estados Unidos) y Cervecería Caracas (Venezuela). La competencia se realizó durante cinco temporadas de forma ininterrumpida, las cuatro primeras ediciones las ganó |
LA PRIMERA ETAPA (1949-1960)
Desde el comienzo, la Interamericana demostró su éxito y los países caribeños, encabezados por Cuba, creador de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, apostaron por realizar una serie netamente caribeña, en la que estuvieran los Campeones de Venezuela, Panamá, Puerto Rico y Cuba, los cuales jugarían de forma anual por el sistema de todos contra todos a doble vuelta.
Así las cosas, las Series del Caribe se disputaron de forma ininterrumpida desde 1949 hasta 1960, rotando la sede el siguiente orden: Cuba, Puerto Rico, Venezuela y Panamá. En ese período, Cuba fue el máximo ganador con siete campeonatos, Puerto Rico ganó cuatro y Panamá uno.
Los equipos triunfadores por Cuba fueron Almendares, en 1949 y 1959, Marianao, 1957 y 1958, Cienfuegos en 1956 y 1960 y Habana, 1952. Precisamente el triunfo del Cienfuegos en la Serie de Panamá en 1960 significó la última presentación criolla en certámenes de este tipo. En aquella ocasión el club cubano incluyó en su lista de jugadores a lanzadores como Camilo Pascual, Pedro Ramos, Raúl Sánchez y Orlando “El guajiro” Peña y a otros talentos como el inicialista George Altman, el camarero Cookie Rojas, el shor stop Leonardo Cárdenas y los jardineros Román Mejías y Toni “el haitiano” González.
Entre las primeras medidas del gobierno revolucionario llegado al poder en 1959 estuvo la erradicación del deporte profesional. Esto trajo como consecuencia la desaparición de los tradicionales clubes beisboleros del país y la lógica ausencia de equipos cubanos a la Serie del Caribe.
La temporada de 1961 se realizó sin Serie del Caribe. Ante la ausencia de Cuba, los países organizadores no le hallaron sentido al certamen y no volvió a jugarse una lid de este tipo hasta 1970.
ETAPA ACTUAL
En la temporada de 1970 se volvió a jugar la Serie del Caribe, pero en esta ocasión con tres equipos, los titulares de Puerto Rico, Dominicana y Venezuela, convirtiéndose el conjunto venezolano, Navegantes del Magallanes, en el ganador del certamen, aunque desde el punto de vista del espectáculo el evento quedó por debajo de las expectativas.
Un año después, el número de competidores volvió a ser de cuatro, gracias a la incorporación de México. Esta vez la Serie se acercaba bastante a su esplendor de antaño, aunque seguía incompleta por la ausencia de Cuba.
En la llamada segunda etapa de las Series del Caribe, que abarca desde 1970 hasta la actualidad, el país más triunfador es República Dominicana con 13 coronas, seguido por el conjunto de Puerto Rico con 10, Venezuela con seis y México cinco. El club más ganador es el Tigres de Licey, Dominicana, con ocho primeros lugares.
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INDIVIDUALIDADES
En la historia de los clásicos caribeños, son varios los jugadores que antes o después de haber ingresado al béisbol de Grandes Ligas participaron con notables resultados en lides de este tipo. Por poner algunos ejemplos les diré que Terri Francona, jugando para el equipo venezolano de Zulia, fue seleccionado como más valioso en la campaña de 1984. El jardinero Jerónimo Berroa alcanzó esa misma distinción en las temporadas de 1990 y 1991, primero defendiendo los colores de Leones del Escogido y luego, vistiendo el uniforme de los Tigres de Licey. Por su parte, el conocido dominicano David “Papi” Ortiz”, de las Águilas Cibaeñas, resultó el más sobresaliente en el 2003, año en el que también dominó a los bateadores con average de 462 (empatado con su compañero Miguel Tejada). Con anterioridad el big papi resultó líder en carreras impulsadas en 1999 con 11.
Otros big leaguers que también han brillado en las Series del Caribe son el norteamericano Willie Mays, líder de carreras impulsadas en 1955, el venezolano Ramón Hernández, campeón de bateo en 2002 y 2006, su compatriota Andrés Galarraga, líder jonronero en 1986, los dominicanos Moisés Alou y Vladimir Guerrero, máximos jonroneros en 1993 y 2002, respectivamente, y el puertorriqueño Bernie Williams, uno de los más sobresalientes en 1995.
Un nombre que no puede faltar en la historia de estos clásicos es el dominicano Luis Polonia, quien posee varios récords de por vida. Polonia es líder en series jugadas (12) y partidos jugados (69), veces al bate (264), hits conectados (83), dobles (17) y carreras anotadas (47). |

Camilo Pascual, líder en
victorias y juegos completos.
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En el caso de Cuba es importante destacar a hombres como Agapito Mayor, quien posee el récord de más victorias en una serie, con tres en 1949, Camilo Pascual, líder de por vida en victorias con seis y juegos completos con cinco, así como Orestes Miñoso, líder impulsor en 1957 y Edmundo Amorós, Campeón de Bateo en 1952.
¿VOLVERÁ CUBA?
A raíz de la celebración del Primer Clásico Mundial de Béisbol fueron muchos los especialistas y aficionados, en Cuba y en el extranjero, que vieron la posibilidad real del regreso de Cuba a dicho certamen. De hecho escuché a varios comentaristas calificar la segunda etapa del evento como la verdadera Serie del Caribe, pues en Puerto Rico, además del seleccionado local estuvieron presentes Venezuela, República Dominicana y Cuba.
Las autoridades deportivas de la Isla están conscientes que para elevar el nivel del béisbol cubano es imprescindible topar al máximo y la Serie del Caribe es el certamen ideal. A propósito, mucho se especuló sobre la posible participación cubana en la lid que transcurre por estos días, e incluso, el comienzo de la Serie Nacional estuvo condicionado a la participación o no de Cuba. No obstante, los planes no se materializaron, pues el reglamento de la Serie estipula que sólo participarán los equipos ganadores, con algunos refuerzos y nunca selecciones nacionales. De haberse concretado la incursión de nuestros peloteros, el grupo de competidores llegaría a seis, pues también está previsto que se incorpore Panamá.
De momento, la Serie del Caribe sigue siendo el evento más importante del béisbol en nuestra área geográfica, muy superior a los Juegos Centroamericanos e incluso a los Juegos Panamericanos. En ella se vive la pasión de un deporte enraizado en lo más profundo de nuestros pueblos. Ojalá que más temprano que tarde un equipo cubano vuelva a la Serie, entonces se sabrá a ciencia cierta quién es el verdadero Campeón del Caribe.
Nota: Las fotos pertenecen al libro La gloria de Cuba. Historia del Béisbol en la isla, del autor Roberto González Echevarría. Editorial Colibrí. |
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