Retornar al "Home Page" ...
 
 

Poesía Religiosa.  

por Jorge Domingo CUADRIELLO

Gastón Baquero

Si tomamos en cuenta la importancia de Gastón Baquero (1914-1997) en la literatura cubana del siglo xx no puede dejar de asombrarnos los obstáculos que hubo de vencer. Gracias a su afán de superación y a su talento superó las limitaciones impuestas por el origen muy humilde, la condición de negro, la instrucción deficiente en el poblado de Banes… Logró graduarse de ingeniero agrónomo, tomó parte activa en el proceso de gestación del grupo literario Orígenes, desarrolló una importante labor dentro del periodismo cultural y llegó a ser jefe de redacción y editorialista del Diario de la Marina, el decano de la prensa cubana. Su valiosa obra poética incluye páginas imperecederas como “Palabras escritas en la arena por un inocente” y “Saúl sobre su espada”.
 

SONETOS DE MUERTE. I

“Come, lovely and soothing Death”
Walt Whitman

Ir hacia ti, mujer de la ancha sombra,
Celosa de tus luces recogidas,
Donde enmudecen ya sendas heridas
Entre la Gracia que el silencio nombra.
Ir hacia el lirio que en tu frente asombra
-Recia vena de aguas bendecidas -,
Por ascender en paz a nuevas vidas
Levantadas de amor contra la sombra.
Llega, madre de luz, sumando pasos
A los que da por ti lúcido y fuerte
El ser que a Dios le reclamó Sus Brazos,
El ser que fue para poder saberte.
Madre y señora de los eternos lazos,
Cabe tu dulce pecho, clara Muerte.

NACIMIENTO DE CRISTO

Por darle eternidad a cuanta alma
en hombre, flor o ave se aprisiona,
sustancia eterna ya brindóse en palma
salvando del martirio a la paloma.
La blanca sombra y el gentil aroma
que sus carnes exhalan; y la calma
de angustias plena que la frente asoma,
alma sin par desnudan en su alma.
Siendo recién venido eternidades
a sus ojos acuden en tristeza.
Ya nunca sonreirá. Hondas verdades
ciñéndole en tinieblas la cabeza,
van a ocultar su luz, sus potestades,
mientras en sombras la paloma reza.
 

CUANDO LOS NIÑOS HACEN UN MUÑÉCO DE NIEVE

Cuando los niños hacen un muñeco de nieve,
Ellos no saben que juegan a Dios,
Autorizados por Dios.

Desde el seno de la cellisca sonríe el Señor,
Y aporta nuevos ramos de nieve, más blanca a cada instante,
Para hacer los brazos del ente, las orejas, la frente
De ese muñeco que acaba por erguirse en la vastedad
de la nieve,
Igual que un hombre sale de las manos de Dios.

Cuando los niños hacen un muñeco de nieve,
Una vez satisfechos y plenos como el mismo Padre de
todas las criaturas,
Lo abandonan gentiles a su nuevo destino,
Y queda sorprendido de ser para siempre una sombra
arrojada a la nieve,
Aquel a quien los niños


Regresar al Home
Sumario Breves Opinión Religión Sociedad Segmento Internacional Glosas Cubanas