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DE ENCUENTROS ECLESIALES
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por Orlando M árquez Hidalgo |
El diálogo ha sido un instrumento clave
en el desarrollo de estos encuentros. |
Del 17 al 21 de septiembre pasado, en la sede del Instituto de Pastoral del Sudeste de Estados Unidos (SEPI por sus siglas en inglés), en Miami, tuvo lugar el encuentro anual de sacerdotes y laicos católicos que residen dentro y fuera de Cuba.
En esta ocasión participaron un total de 46 delegados, de ellos 18 residentes en la Isla, en representación de nueve diócesis cubanas. Los residentes fuera de Cuba venían de San Juan, Washington D.C., New York, Los Angeles y Miami. Algunos han estado presentes desde los primeros encuentros, otros se unieron en los años siguientes. Monseñor Dionisio García y monseñor Felipe de Jesús Estévez, arzobispo de Santiago de Cuba y obispo auxiliar de Miami, respectivamente, son los coordinadores de estas reuniones.
La cita se inició con un retiro espiritual dirigido por el padre Jorge Esquivel s.j., quien reside en República Dominicana. En sus palabras |
de apertura, el sacerdote invitó a reflexionar desde la perspectiva del discípulo misionero que pone la centralidad de su vida en Cristo. Él convoca a todos los discípulos y es, por tanto el verdadero y único motivo de unidad. “Cristo nos une –dijo el padre Esquivel– lo demás nos separa”
El retiro se completó con reflexiones sobre la convocatoria de Cristo a unos discípulos que están, al mismo tiempo, marcados por el trauma de la separación por diferentes causas, la necesidad de construir comunidad y la conveniencia de mirar la Cruz como camino de redención y reconciliación. Después de sendas reuniones de laicos y sacerdotes por separado, la jornada cerró con una puesta en común de las reflexiones del día, seguida de una misa.
En la mañana del martes 18 se presentó un resumen de los acontecimientos ocurridos dentro y fuera de Cuba en el último año y que de algún modo han incidido en la vida de los cubanos tanto dentro como fuera de la Isla. |
Seguidamente monseñor Ramón Suárez Polcari, canciller de la arquidiócesis de La Habana, esbozó los diez años transcurridos desde el primero de estos encuentros que tuvo lugar en Santo Domingo en 1997, hasta el presente. Recordó que las primeras reuniones eran sólo para sacerdotes, hasta que en el año 2000 se añadieron los laicos. Monseñor Suárez Polcari evocó la intención inicial de conocer, mediante estos intercambios, “la realidad del cubano dentro y fuera de su patria, y la presencia sacerdotal en medio de tal contexto”.
Agregó que tales citas han sido útiles para el trabajo pastoral y la comunidad eclesial, así como para fomentar la ayuda humanitaria, la eclesiología y la espiritualidad sacerdotal. Por último, manifestó que si bien no han faltado momentos de tensión como resultado de “mezclar la fe con las ideologías políticas”, estos han sido siempre superados por la caridad cristiana. |
El padre Mario Vizcaíno explica
el trabajo pastoral desplegado desde el SEPI.
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| Otras presentaciones estuvieron a cargo del padre Antonio Rodríguez, párroco de Artemisa (Manifestaciones de la post-modernidad en Cuba), Marité Alfonso e Isaúl González, de Radio Paz (Opciones tecnológicas para la evangelización); Rita Petrirena, coordinadora de Pastoral de la Conferencia de obispos cubanos (El CELAM: Reunión de Aparecida); entre otros. |
Monseñor Dionisio García (al centro) escucha la explicación
del padre Quintana sobre el trabajo de la Iglesia en Estados Unidos.
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Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington D.C.
En su interior, cubanos residentes en aquel país colocaron
la imagen de la Caridad del Cobre (foto insertada).
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Tras la evaluación final del jueves, y la disertación sobre el trabajo del SEPI, presentada por el padre Mario Vizcaíno, SCH, su director, todos los delegados asistieron a la misa de clausura, celebrada en la Ermita de la Caridad y presidida por monseñor John C. Favalora, arzobispo de Miami. En su homilía, el arzobispo expresó que tanto la Iglesia en Cuba como los cubanos que forman parte de ella fuera del país, tienen en estos encuentros una oportunidad única de diálogo y sanación, y añadió que “el diálogo de la Iglesia tiene que ver con las cosas de Dios, con las cosas que atañen al alma del individuo, con amar mucho y perdonarse a sí mismo”. |
Monseñor John C. Favalora. |
El encuentro en Miami terminó con un panel sobre la realidad pastoral en el contexto social de Cuba hoy, presentado por varios miembros de la delegación de la Isla en el Salón Varela de la misma Ermita, ante un nutrido grupo de católicos cubanos residentes en aquella ciudad, quienes no ocultaron su sorpresa y admiración por el trabajo que se desarrolla en las diferentes diócesis cubanas.
Después de esta cita en Miami, un grupo de los residentes en Cuba, encabezados por monseñor Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, viajaron a Washington D.C., invitados por católicos cubanos que viven en la capital de la nación americana o en estados vecinos, quienes deseaban escuchar sobre la Iglesia en Cuba y compartir con los de acá su experiencia como emigrados. Durante la estancia en aquella ciudad, el grupo visitó la sede de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos, y fue recibido por el padre Carlos Quintana, director de relaciones exteriores de la entidad eclesial. |
| El próximo encuentro, el decimotercero, debe celebrarse en octubre del próximo año. Hasta el presente todos los encuentros se han celebrado fuera de Cuba. |
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