por Monseñor Ramón Suárez Polcari
Frutos del
Evangelio en Cuba
Siervos de Dios y nuevos Beatos Mártires
que trabajaron por el Reino de Dios en Cuba
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En mi último escrito “Un cubano a los altares” quedó pendiente nombrar a algunos consagrados cuyos procesos de canonización ya se han iniciado, tomándose en cuenta la labor evangelizadora que realizaron en Cuba.
La lista comienza con el presbítero Jerónimo Usera Alarcón de quien ya hemos escrito pero que será bueno recordar algunos de sus datos biográficos.
Nació en España, ejerció el ministerio sacerdotal de forma heroica, primero en Santiago de Cuba y después en La Habana donde falleció en 1891. Es el fundador de las Religiosas del Amor de Dios. |

Presbítero Jerónimo Usera. |
Le sigue el padre capuchino fray Esteban de Adoáin, incansable misionero y cercano colaborador de san Antonio María Claret, arzobispo de Santiago de Cuba durante el período comprendido entre los años 1851 y 1856.
Ya en el siglo xx se encuentran: El hermano Victorino, de la comunidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, más conocidos como Hermanos de La Salle, francés, fundador de la Federación de las Juventudes de Acción Católica Cubana. Sirvió como maestro y asesor de jóvenes desde 1905 hasta 1961, año en el que debió trasladarse a Puerto Rico donde falleció en 1966.
El padre agustino, fray John McKniff, religioso estadounidense, quien trabajó durante casi 29 años en la parroquia del Santo Cristo del Buen Viaje de La Habana, como vicario cooperador y cura párroco. Tuve la dicha de conocerle y tenerle, por unos meses, como profesor de inglés en el Seminario San Carlos y San Ambrosio. En medio de los conflictos surgidos en 1961 que ocasionaron la pérdida de los colegios católicos y la expulsión de un gran número de sacerdotes, logró permanecer en La Habana como el único y el último de los padres agustinos. En 1968, y bajo la presión de sus superiores, partió de Cuba a los Estados Unidos de |
América. Enviado a Perú, continuó trabajando intensamente por extender el Evangelio. Muy enfermo, le indican regresar a su tierra natal donde terminó sus días en forma ejemplar entre sus hermanos de orden.
Entre los nuevos Beatos Mártires, proclamados en Roma el pasado 28 de octubre, se encuentran varios religiosos de distintas congregaciones que trabajaron por algún tiempo en Cuba. Son estos: |
• Reverendo padre Germán Martín Martín, sacerdote salesiano, nacido en Asturias, España, en 1899. Ordenado en 1927, ejerció el ministerio en La Habana, Bilbao y Madrid, donde murió fusilado en Aravaca, en 1936.
• Dionisio Ullivarri Barajuán, hermano coadjutor salesiano. Nació en Vitoria, España, en 1880. Profeso desde 1901. Trabajó como encuadernador en los colegios de Barcelona, Madrid, Salamanca y Cuba. Murió fusilado en 1936.
• Hermano Edmundo Ángel (Pedro Massó Llagostera) de Las Escuelas Cristianas (Lasallista). Nació en San Juan Les Fonts, Girona, España, en 1897. Profeso desde muy joven, fue enviado a Cuba en 1923. Aquí permaneció tres años en las Comunidades de Regla y el Vedado. Regresó a España en 1926 y murió mártir en 1936.
• Hermano Emerjo José (José Plana Rebugent). Nació en Sellera, Girona, España, en 1900. Profeso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. En 1925 le envían a Cuba, a las comunidades de Marianao y La Habana. En la Isla ejerce el magisterio durante dos años hasta su traslado a Girona donde le nombran director del Colegio de su Congregación. Lo fusilaron en 1936 sin que mediara ningún proceso legal. |
Hermano Victorino. |
• Reverendo padre fray José de Jesús y María (José Vicente Ormaechea Apoitia) de la Orden de los Padres Trinitarios. Nació en Navániz, Vizcaya, España, en 1880. Se ordena sacerdote en Madrid, en 1903. Fue destinado a la comunidad de Cárdenas, Cuba, y permaneció en ella por espacio de 10 años. De regreso a España sirvió como secretario provincial, Vicario y Superior en distintas comunidades de su Orden. El 4 de septiembre de 1936 y sin ningún proceso legal previo, fue ultimado en el Hospital–Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados mientras se reponía de los golpes y de un disparo recibidos meses antes.
• Reverendo padre fray Tirso de Jesús María (Gregorio Sánchez Sancho) de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Nació en 1899, en Valdecarros, Salamanca, España. Sacerdote desde 1923, fue enviado a Cuba al año siguiente. Desarrolló una gran actividad apostólica en La Habana, Ciego de Ávila, Matanzas y Sancti Spíritus. Se destacó como orador sagrado y escritor en prosa y verso. Después de un proceso injusto fue fusilado en Toledo a los 37 años de edad. Antes escribió a sus padres reafirmando su fe y expresando su perdón para con quienes lo ejecutarían.
• Reverendo padre fray Nazario del Sagrado Corazón (Nazario del Valle González) O.C.D.. Nació en Castilfalé, León, España, en 1901. Ordenado sacerdote en 1923, ejerció el magisterio en Humanidades y pasó a Cuba en 1926 sirviendo en varias de las comunidades de los Carmelitas Descalzos. Retorna a España y despliega un intenso apostolado en Valladolid y Ávila. Cuando enseñaba Teología en Toledo fue detenido y fusilado en 1936 después de infundir ánimo a sus hermanos de prisión.
• Reverendo padre fray Pedro José de los Sagrados Corazones (Pedro José Jiménez Vallejo). Este sacerdote carmelita descalzo nació en Valdeprado, Soria, España, en 1861. Fue ordenado sacerdote en 1885 y ejerció el ministerio presbiteral como cura párroco hasta ingresar en el Carmelo. Profesó en 1895. En el mes de enero de 1900 fue destinado a Cuba dedicándose al apostolado de la Palabra. Volvió a España en 1906, pasa por varios conventos hasta su destino en Toledo donde enseña Teología Moral, Derecho Canónico y Liturgia. Lo fusilaron junto con otros seis compañeros en 1936. Tenía al morir 75 años.
• Reverendo padre fray Eusebio del Niño Jesús O.C.D. (Ovidio Fernández Arenillas). Este padre carmelita nació en Castilfalé, León, España, en 1888. Profesó en Segovia en 1904 y fue ordenado presbítero en 1912. Fue profesor de Humanidades y Subdirector del Seminario. Destinado a Cuba, llegó a la Isla en 1917. Fue párroco en Sancti Spíritus y trabajó en el apostolado de la Palabra oral y escrita como miembro de la comunidad carmelitana de Camagüey. Publicó varias obras. De regreso a España en 1927, formó parte del Consejo provincial de su Orden, director del Seminario, Prior de La Santa en Ávila y Prior en Toledo. Lo fusilaron en 1936 después de entregarse a las autoridades para no perjudicar a la familia que lo había ocultado.
Vale la pena morir a manos de los hombres
cuando se espera que Dios mismo
nos resucitará para la vida.
Cfr. 2 Mac 7, 14 |
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