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Ajedrez a la ciega...¡Impresionante!
Ajedrez a la ciega...
Ajedrez a la ciega...¡Impresionante!
por Nelson de la Rosa Rodríguez
Torneo Mundial de partidas a la ciega en Bilbao, España.
Torneo Mundial de partidas a la ciega en Bilbao, España.

Jugar Ajedrez es sumamente complejo. Aprender a mover las piezas es de por sí un reto, y destacarse en él, algo reservado para personas con un talento singular.

El también llamado “juego ciencia” exige gran capacidad de análisis y memoria, conocer las más disímiles aperturas y defensas y dentro de ellas las respectivas variantes.

Sin embargo, hoy quiero referirme a una modalidad que poco a poco se ha ido retomando a nivel mundial: jugar “a la ciega”. Esta consiste en disputar la partida sin ver el tablero, por lo que cada jugador tiene que retener en su mente la posición. Las jugadas se comunican de palabra mediante el sistema de notación acordado

ANTECEDENTES

Según datos históricos, el primer jugador de esta modalidad fue el griego Joseph Techelebi. Se cuenta que en un manuscrito del año 970, el cual se conserva en el Museo Británico, el jugador sorprendía por su habilidad de jugar y triunfar sin ver el tablero; sus hazañas tenían como escenario territorios de Italia y Persia.

Yugair al Kufi, quien jugó en el siglo ix. Además, es conocido que la mayoría de los ajedrecistas árabes de los siglos ix y x jugaban de esta forma.

Con el paso de los años jugadores españoles e italianos comenzaron a dominar la difícil especialidad y figuras como Ruy López, Alfonso Cerón, Leonardo da Cutri y Paolo Boi vencían a sus rivales sin mirar el tablero.

El genial jugador cubano José Raúl Capablanca, pese a considerar esta práctica como un esfuerzo desmesurado de la mente, no se resistió a demostrar sus habilidades y en el año 1912 jugó varias partidas a la ciega. Como botón de muestra les dejo aquí una partida en la que, jugando con piezas blancas, salió airoso frente a Baca Arus:
Capablanca 1 - Baca 0 La Habana 1912

1. d4 / d5 2. Cf3 / e6 3. c4 / c6 4. e3 / Ad6 5. Cbd2 / f5 6. Ad3 / Df6 / 7. b3 / Ch6 8. Ab2 / 0-0 9. Dc2 / Cd7 10. h3 / g6 11. 00-0 / e5 12. dxe5 / Cxe5 / 13. cxd5 / cxd5 14. Cc4!! / dxc4 15. Axc4+ / Chf7 16. Txd6 / Dxd6 17. Cxe5 / Ae6 / 18. Td1 / De7 19. Td7!! / Axd7 20. Cxd7 / Tfc8 21. Dc3 / Txc4 / 22. bxc4 / Abandono (Baca ).
No obstante, los árabes se atribuyen el mérito, y de acuerdo con sus tratados el primero en jugar a la ciega fue Said Ben

Actualmente la modalidad gana adeptos y en octubre pasado la ciudad española de Bilbao organizó el llamado “Torneo Mundial de partidas a la ciega”. En el certamen participaron seis de los mejores jugadores del mundo y, según el sistema de competencias en cada ronda, los trebejistas se enfrentaban dos veces intercambiando el color de las piezas. Por cada victoria se otorgaron 3 puntos y por las tablas 1.

El primer lugar se lo adjudicó Xiangzhi Bu, jugador chino de 22 años y un Elo de 2692. El asiático totalizó 21 puntos, luego de 6 victorias, 3 tablas y 1 derrota. En segundo peldaño quedó el ucraniano de 17 años Serguéi Karjakin (2694) con 17 puntos, y en tercero otro jovencito, el noruego Magnus Carlsen (17 años y Elo 2714) con 16 unidades. En los puestos del cuarto al sexto se ubicaron la húngara Judit Polgar (31 y 2708), el ex campeón del mundo Veselin Topálov (32 y 2769) y el indio Pentyala Harikrishna (21 y 2668).
José Raúl Capablanca.
José Raúl Capablanca

Otros torneos en el mundo también desarrollan esta modalidad. El más conocido es el Melody Amber que se juega anualmente en el Principado de Mónaco. En el mismo los jugadores se enfrentan dos veces, una a la ciega y la otra viendo el tablero, pero en rapid transit. En la partida a la ciega los jugadores tienen delante una pantalla de ordenador donde se muestra un tablero vacío, sin piezas, y realizan su jugada mediante el ratón del ordenador con el que indican la casilla de origen y la de destino de la pieza que quieren mover.

Serguéi Karjakin y Pentyala Harikrishna.
Serguéi Karjakin y Pentyala Harikrishna

Xiangzhi Bu y Serguéi Karjakin.
Xiangzhi Bu y Serguéi Karjakin

LAS SIMULTÁNEAS

En fecha tan lejana como el año 1265 se produjo la primera sesión de simultáneas, el italiano Buzzeccia jugó tres partidas a la vez en la ciudad de Florencia. Del trío, dos fueron a la ciega y la otra viendo las piezas. El saldo final fue de dos victorias y una tabla. Según otros escritos, jugadores persas daban sesiones de simultáneas de 4 ó 5 partidas a la ciega en los siglos XIV y XV.

El boom del ajedrez a la ciega llegó gracias al francés Andre Danican Philidor, quien hacía exhibiciones en el entonces famoso Café La Regence y era seguido por multitudes que lo aclamaban incluso en otros países donde realizaba sesiones de partidas simultáneas.

Pero la fama del galo pronto quedó en el olvido tras la irrupción del genio estadounidense Paul Morphy, quien en New Orleans (1858), jugó seis partidas a la vez. Ese récord, sin embargo, duró también poco, pues Louis Paulsen lo superó con 8, hasta que Morphy volvió por sus fueros y enfrentó a 10 rivales.

Ante el creciente número de ajedrecistas de simultáneas a la ciega, en el año 1924 se decide homologar estas marcas debido a los intentos de fraude de algunos jugadores. Ese año Alexander Alekhine impuso un nuevo registro al jugar contra 26 tableros en la ciudad de Nueva York.

Los especialistas consideran que los récords deben valorarse según la calidad de los rivales. Por eso fue muy meritoria la exhibición del norteamericano Harry Pillsbury en el año 1902, durante el Torneo de Hannover, cuando se enfrentó a 21 rivales (todos participantes del torneo). Después de 12 horas, Pillsbury logró 3 victorias, 11 tablas y 7 derrotas.

Otro hecho notable fue el conseguido por Jacques Mieses en Londres 1943 cuando a la edad de ¡78 años! jugó frente a cinco rivales con 2 victorias y 3 tablas.
A continuación relacionamos el listado del récord mundial en simultáneas a la ciega, a partir de 1924.

AÑO JUGADOR PARTIDAS DERROTAS

- 1924 Alexander Alekhine 26 6
- 1925 Alexander Alekhine 28 2
- 1925 Ricardo Reti 29 2
- 1931 George Koltanowski 30 0
- 1933 Alexander Alekhine 32 4
- 1937 George Koltanowski 34 0
- 1943 Miguel Najdorf 40 3
- 1947 Miguel Najdorf 45 2
- 1951 George Koltanowski 50 2
- 1960 Janos Flesch 52 3
- 1960 George Koltanowski 56 0

Judit Polgar.
Judit Polgar.

En el caso de George Koltanowski es importante destacar que jugaba a diez segundos por movida y exigía a sus rivales abandonar la partida si tenían 2 peones menos ó 1 pieza mayor de desventaja.

En Cuba

En nuestro país, la práctica del Ajedrez a la ciega no está muy extendida y el récord se halla en 17 partidas, cifra que se propone superar próximamente el joven lajero Arturo Martínez quien, en su momento, fue poseedor de la marca nacional. Martínez, actualmente con 35 años, realizó recientemente una demostración frente a 11 tableros: logró 5 victorias y 4 tablas con sólo 2 derrotas. Según el propio jugador: “El momento más difícil es cuando se está en las primeras 10 jugadas, pues hay muchas piezas en el tablero y se le exige más a la memoria. Pasado el medio juego, son menos las piezas y más fácil recordar su posición”.

Tal ejercicio de la mente requiere una gran preparación física y mental. No estar preparado adecuadamente pudiera ocasionar daños irreparables en el cerebro. Previendo tales consecuencias la desaparecida Unión Soviética prohibió su práctica en la década del setenta.

Hay que considerar que si el tablero de ajedrez contiene 32 piezas y 64 casillas, quien juega “de memoria”, debe acordarse dónde están las piezas propias y rivales en cada momento. Esto, dicen los psicólogos, se hace en la memoria de corto plazo, pues una partida de ajedrez es un evento dinámico que dura unas cuantas horas. El cerebro codifica las posiciones en el tablero no como fotografías mentales del mismo, sino como las relaciones que hay entre las piezas blancas y negras.

En el Ajedrez a la ciega el trebejista sólo ve en su mente pequeños pedazos o regiones del tablero. No hay color en los escaques. El jugador a la ciega no los necesita. La importancia del recuerdo de las piezas en el tablero depende de la influencia que tiene cada pieza en la posición de interés.

Como entrenamiento

Como método de entrenamiento se conoce que saber calcular jugadas mentalmente y poder visualizar posiciones sin tenerlas físicamente en el tablero, es el primer paso para desarrollar el adecuado lenguaje ajedrecístico.
Desde luego, se debe empezar con secuencias sencillas; la solución es encontrar mates o capturas de piezas en una o dos jugadas. Con mayor práctica, la mente se va acostumbrando a poder “mover” las piezas y valorar las posiciones finales de cada variante de manera cada vez más eficiente.

El Maestro Internacional, residente en México, Guil Russek, precisa: “Resulta interesante este tipo de métodos en la enseñanza del ajedrez a niños y a principiantes como apoyo para ayudarles a desarrollar el rápido y permanente conocimiento intuitivo de las propiedades del tablero y las relaciones entre las piezas. Estoy convencido que el esfuerzo que hacen en jugar o resolver posiciones mentalmente los ayuda, no sólo con respecto a su nivel ajedrecístico, sino además (y esto es mucho más trascendente), a consolidar y mejorar capacidades intelectuales básicas tales como la memoria, las relaciones espaciales, el razonamiento lógico y el poder de concentración”.

Como se aprecia el ajedrez a la ciega tiene su propia historia. Es una modalidad que llama mucho la atención y cada vez está ganando más adeptos. Eso sí, no se debe abusar de ella para bien de la salud.

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