Nacido en Bayamo, Ramírez se inició como narrador de Béisbol en la emisora capitalina Radio Salas, en el ya lejano año 1945, fecha en la que llegó a La Habana complaciendo el deseo del padre quien soñaba con verlo graduado de abogado. Pudo más la pasión por el deporte y pronto dejó la carrera de Derecho. En su primera experiencia compartió honores con verdaderos maestros de la locución como Cuco Conde, Manolo de la Reguera y Orlando Sánchez Diago. En su segundo año fue seleccionado por la Asociación de la Crónica Radial e Impresa (ACRI) como el mejor narrador deportivo del año.
Poco tiempo después pasó a la plantilla de la COCO , hasta que en 1949 Gaspar Pumarejo lo contrató para trabajar en Unión Radio. Fue en esa emisora en la que por primera vez se utilizó en una transmisión la pareja del comentarista y el narrador. Al efecto, Felo Ramírez compartió las incidencias con René Molina. Esa forma de trasmitir marcó un hito en la historia de las transmisiones deportivas radiales.
Al finalizar la temporada de la Liga Profesional Cubana de Béisbol, Felo Ramírez narró desde La Habana la primera Serie del Caribe, ganada de modo invicto por el club Almendares con Fermín Guerra como manager.
Un año después, en 1950, la voz de Felo Ramírez llegaría a todo el continente con el inicio de la célebre “Cabalgata Gillete” de la cadena internacional NBC. En ese programa compartió los micrófonos con otro inmortal de la narración, el argentino Eloy “Buck” Canel, el mismo que popularizó entre otras frases aquella de “No se vayan que esto se pone bueno”. Ambos narradores se conocieron durante una Serie del Caribe en Caracas, Venezuela. Juntos, durante años, narraron un juego semanal y la Serie Mundial.
En 1954 Ramírez abandonó Unión Radio y pasó a la CMQ , planta que en su momento era la más importante de América Latina en Radio y Televisión.
El triunfo de la Revolución encontró a Felo Ramírez trabajando como siempre e incluso en 1961 unió su voz a la de Rubén Rodríguez y René Molina para trasmitir el Campeonato Mundial Amateur que se celebró en Costa Rica.
Poco tiempo después salió de la Isla y se fue a vivir a Venezuela. Rápidamente se convirtió en la voz de los Industriales de Valencia haciendo pareja con otro grande de la narración en ese país, Delio Amado León, y luego en la temporada invernal narró los partidos de los Navegantes de Magallanes.
Sin embargo, Felo Ramírez aspiraba a más, y en 1962 se fue a Puerto Rico donde se reencontró con su antiguo compañero de batería en Cuba, René Molina. Ambos comenzaron a narrar los partidos de los Senadores de San Juan y revivieron el programa “Gran Stan” con el que alcanzaron una gran popularidad.
Entre las grandes hazañas que les ha tocado narrar se cuentan, el partido perfecto lanzado por Don Larsen, en la Serie Mundial de 1956; el hit 3 mil del puertorriqueño Roberto Clemente y el cuadrangular 715 de Hank Aaron. Precisamente las grabaciones de esos momentos acompañan su imagen en el Hall de la Fama. |