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Las Leyes de la Nueva República referentes a la educación y a las relaciones con la Iglesia, obligaron a esta última a centrar toda la atención en el desarrollo de la escuela católica y en la reparación y erección de parroquias.
Las nuevas diócesis contaban con muy poco clero cubano, viéndose necesitadas de solicitar la ayuda de clero extranjero, especialmente español, tanto secular como religioso.
Llegaron nuevas congregaciones de religiosas y religiosos dedicados a la enseñanza.
Demoró mucho tiempo para que surgieran vocaciones autóctonas, las que se vieron notablemente influenciadas por la mentalidad y las costumbres traídas del extranjero. Hubo poca valoración de lo cubano, y en esto se vio perjudicada, entre otras, la figura del padre Varela.
Los que ejercían la dirección del país y, por consiguiente de la educación estatal, eran, en su mayoría, miembros de logias masónicas, agnósticos o neopositivistas que mantenían posturas adversas a la Iglesia, que aunque no se le persiguió, sí se procuró identificarla con España. Ellos fueron los que resaltaron los valores patrios y presentaron al padre Varela como modelo de patriota y educador pasando por alto su vida sacerdotal y su integridad en la fe católica.
Fueron ellos los que se encargaron de trasladar los restos del Siervo de Dios desde San Agustín de la Florida (Estados Unidos de Norteamérica) para colocarlos en un monumento funerario erigido en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Esto ocurrió en el año 1911. ¿Por qué no lo hizo la Iglesia?
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A continuación un testimonio de una Gracia obtenida
(los testimonios han sido transcritos conforme al texto original)
Placetas 18 de abril de 2008
¡Paz y Bien!
A: Causa de Canonización del Siervo Pbro. Félix Varela Morales.
De: Olga Lidia Rodríguez García.
Parroquia de San Atanasio en Placetas.
Villa Clara.
Quiero dar testimonio de fe y dales a conocer los milagros recibidos por el siervo de Dios, presbítero Félix Varela, en mi familia:
Yo tengo una sobrina que se llama Yeney Espinosa Rodríguez. Estaba embarazada y todos contentos esperando el momento cumbre del parto. Al fin le llegó la hora y se le presentaron los dolores. Ella se internó en el Hospital Materno de la Ciudad de Santa Clara el día 21 de diciembre de 2007, tuvo un parto demorado y ya era tarde para practicarle una cesárea por lo cual la pobre sufrió mucho y al nacer la criatura tan tarde tuvo sus consecuencias, al igual que mi sobrina.
La niña nació el día 21 de diciembre a las 6 p.m. más o menos, una niña hermosa y grande, pero desde que la sacaron del salón la vimos acoplada a una incubadora con oxígeno pues tenía una neumotórax. La mamá se quedó también con hemorragias pero que gracias a Dios y a los médicos que la atendieron no tuvo serias complicaciones. La familia estaba toda desesperada y yo al ver aquello me acordé de una estampita que yo tenía en mi casa del Padre Félix Varela y comencé a hacer la oración encomendándome con ese amor y esa fe tan grande que le tengo a Dios y pidiéndole que el padre Félix Varela intercediera por la niña. La niña tuvo grandes complicaciones, tuvo una sepsis generalizada, neumotórax, bacterias en el ombliguito, no orinaba, tenía fiebre a veces no contábamos con ella, pues no la dejaban ver, solamente a su mamá y como en los primeros días ella se había quedado tan mal no podía ni entrar a la sala de niños. Yo hacía mi oración día tras día implorando, llorando porque la niña sanara. Es su primera hija y mi sobrina tiene 31 años de edad. Así, de una cosa en otra, hasta que al cabo de tantos días hubo que cambiarle el medicamento en vena a la niña.
Mi vida se convirtió en ese mes en oración contemplativa hacia el padre Félix Varela. Me interesé tanto por él y le pedí tanto que al cabo de un mes y unos días la niña se recuperó, le quitaron los sueros, los médicos no se explicaban la pronta recuperación. Yo y todos entendemos que esto tuvo que ver con el milagro del padre Varela A la niña se le inscribió con el nombre de Ana Flavio Mederos. Está muy bien de salud, también su madre. Yo no pude escribir antes para informarles de este gran milagro. Si lo desean, pueden venir al Hospital de Santa Clara y solicitar más información.
Gracias por todo padre Varela.
Olga. L. Rodríguez García. Placetas Villa Clara
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ENVIE SU CARTA A:
Monseñor Ramón Suárez Polcari
Causa de Canonización del Siervo de Dios Pbro. Félix Varela y Morales.
Calle Habana #152 esquina a Chacón. Habana Vieja.
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