Tumba Cuatro es un pueblecito situado al Este de La Habana y perteneciente al municipio de Jaruco.
Hay otro pueblo de igual nombre, próximo a Ceiba del Agua y Vereda nueva,
en la misma provincia.
por Roberto Fano Viamoente |
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Fomentado por iniciativas individuales, su origen se debió probablemente al asentamiento de familias en un lugar conocido anteriormente por Sitios de Santa Ana, en las cercanías del otrora ingenio Santa Ana, a ambos lados del Camino Real que unía los poblados de Bajurayabo y Jiquiabo.
Según testimonios de lugareños ya desaparecidos, su nombre se debe a que allí mataron a cuatro personas; pero no conocían más detalles de la historia. Después de la demolición del ingenio Santa Ana en la década del 40 del siglo XIX, fue –tal vez– que los sitios de Santa Ana cambiaron su nombre por el de Cuartón de Tumba Cuatro con el que ya se le conocía en 1876.
El 8 de septiembre de 1949, los vecinos de Tumba Cuatro y Majana sacaron la imagen de la Caridad del Cobre por primera vez en una procesión que salió del Salón Progreso, propiedad de los hermanos Fernando, Eladio y Cipriano Huarte, en Majana. Recorrió la carretera hasta Tumba Cuatro y regresó a su origen acompañada de los feligreses.
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El 8 de septiembre de 1949, los vecinos de
Tumba Cuatro
y Majana sacaron la imagen de
la
Caridad del Cobre
por primera vez en una
procesión que salió del
Salón Progreso.
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Después de este suceso, la imagen permaneció algunos años en la casa de Felipe Hernández Díaz, en Tumba Cuatro, y cada 8 de septiembre era trasladada para el salón Los Clavelitos, de José Yañez, en el referido poblado, para ser velada hasta el momento de la procesión.
Manuel Hernández Rodríguez había aportado la imagen y tuvo también la idea de promover la creación de una capilla donde colocarla definitivamente para tributarle culto. Su propósito recibió el respaldo de muchos vecinos y de Rafael Ayala de la Noval, residente en La Habana, quien en carta fechada el 15 de enero de 1954 se dirigió al cardenal Manuel Arteaga Betancourt para manifestarle su intención de donar un terreno de su propiedad, donde construir una iglesia en Tumba Cuatro. Dos días después tuvo lugar la bendición de la primera piedra, ceremonia celebrada por monseñor Armando E. Jiménez Rebollar, presbítero encargado de la iglesia Santa Ana, de Campo Florido y delegado del Arzobispo y del Cardenal.
El Patronato Pro Capilla-Escuela se fundó el 14 de junio de 1954 y estuvo integrado por monseñor Armando E. Jiménez Rebollar (presidente), Ana María Ayala de la Noval (secretaria), José Yañez (tesorero), Benigno González Véliz (vice tesorero) y los vocales Manuel Hernández Rodríguez, Úrsula Cobo de Díaz, Margarita Pichardo de Fonseca, Emerio Gómez Hernández, Vicente Rabelo y Eladio Huarte, quienes comenzaron inmediatamente a promover donaciones. Hubo rifas, se organizaron funciones de teatro y fiestas benéficas en el salón Los Clavelitos; se imprimieron 3 mil bonos con valor de un peso cada uno, para venderlos a los contribuyentes. El patronato se dirigió al cardenal Arteaga para pedirle apoyo moral y ayuda material de la diócesis; también solicitó respaldo de Gonzalo García Pedroso, director de la Renta de la Lotería Nacional. |
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El 20 de agosto de 1955 se firmó el contrato para construir la capilla-escuela mediante el cual el contratista Efraim Kier seguiría las especificaciones señaladas por Manuel R. Gutiérrez y Mario Suárez, directores del proyecto. El costo de la obra ascendía a 6 mil 48 pesos y el patronato y sus colaboradores se esforzaron por obtener nuevas contribuciones, pero éstas fueron insuficientes y el 18 de abril de 1956 Kier recibió el último pago por la construcción de la capilla que estaba aún sin terminar. Por estas razones no fue inaugurada; tampoco ofreció clases de higiene, puericultura y corte y costura como se había pensado inicialmente. Sin embargo, en tales condiciones fue sede de oficios religiosos.
En 1956 la imagen de la Caridad del Cobre fue trasladada del domicilio de Felipe Hernández Díaz para el de la vecina Parmenia Rabelo León, desde donde sería llevada al templo el día de su celebración, para velarla y sacarla anualmente en procesión hasta el año 1960.
En el período 1963-1973, estando el presbítero Roque Audet encargado de la iglesia Santa Ana, se procedió a colocar las puertas y ventanas de la capilla con el auxilio de miembros de las comunidades católicas de Tumba Cuatro y Campo Florido. En ese tiempo se intentó cambiarle el nombre por el de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, pero la intención no germinó entre los devotos, quienes prefirieron el nombre original. |
Troadio Hernández Alayeto, párroco de la referida iglesia, recibió en 1988 una imagen de la Caridad del Cobre mediante donación particular y la colocó en el altar de la capilla. Desde el 8 de septiembre de 2003 fue sacada anualmente en procesión.
En enero de 2006 Parmenia Rabelo León entregó la imagen original para que permaneciera definitivamente en la capilla de Tumba Cuatro. Recibida por Gilberto Rico Álvarez, misionero laico que atiende esa comunidad, la imagen fue posteriomente restaurada por los artistas Francisco Figueroa Marero y Roberto Tallés, y recibió beneficios de Mery Pérez Figueroa, Nélida Arencibia, Osvaldo Ferrera Rabelo, Félix Hernández González, Héctor Delgado Cuba, Laudelina Rabelo Ramos y Nancy Corona Alfonso, quien confeccionó su traje.
La víspera de su celebración, la imagen fue recibida en Tumba Cuatro por los feligreses y el día siguiente, 8 de septiembre de 2006, salió en procesión para continuar con la tradición iniciada hace 57 años.
A veces, tal vez muchas veces, un pensamiento no es totalmente satisfecho por la acción. Más vale que así sea, a que no exista acción después de un buen pensamiento. En esta historia la acción inicial no logró los resultados concebidos por la idea, pero el camino quedó abierto, dejando una huella que seguirían otros.
Referencias:
1- Sección de Parroquias. Legajo 37. Expedientes 21ª,22, 23, 24, 25 y 27. 1954-1956. Arzobispado de La Habana. |
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