| |
NO HAY FUENTE GRANDE NI PEQUEÑA
No hay fuente grande ni pequeña,
si es sereno su espejo
y puede en él, más próximo o distante,
copiarse el cielo.
No hay alma grande ni pequeña,
si es puro su color
y puede en ella, ampliado o reducido,
mirarse Dios!
ESCRÚPULOS
¡Señor!, algunas veces
la mejilla contraria
he logrado brindar al golpe rudo.
También algunas veces
me separé el escudo
para que el dardo injusto
mejor hallara el corazón desnudo…
Mas hoy, que me conozco, tengo miedo
y me agobian recónditos escrúpulos,
cuando pienso, que acaso humildemente,
voy disfrazando un infinito orgullo!
|
DEO GRATIAS
Gracias, Señor, porque me has permitido
tus estrellas mirar, de tal manera,
que más goce he logrado que si hubiera
su tesoro infinito poseído.
Y gracias por haberme concedido
el placer indecible de admirar
las ondas de tus mares, al rielar
en la noche tus astros; y seguido
el vellón de tus nubes, que al fulgor
del cielo van trocando el colorido;
y aspirar de las flores el olor
que tu divino aliento ha recogido…
¡Gracias, Señor, porque me has permitido
sentirme estrella y onda y nube y flor!
|