DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, No 952

La comunión de los bienes
“Todo lo tenían en común” (Hch 4,32).

“Todo lo que posee el verdadero cristiano
debe considerarlo como un bien en común con los demás
y debe estar dispuesto y ser diligente
para socorrer al necesitado y la miseria del prójimo”.
El cristiano es un administrador de los bienes del Señor.