DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, No 256

El Misterio de la Navidad.

“Hacerse niño” con relación a Dios es la condición
para entrar en el Reino; para eso es necesario abajarse,
hacerse pequeño; más todavía: es necesario
“nacer de lo alto” (Jn 3,7), “nacer de Dios” (Jn 1,13)
para hacerse hijos de Dios (Jn 1,12). El Misterio de
la Navidad se realiza en nosotros cuando
Cristo “toma forma” en nosotros.
Navidad es el misterio de este “admirable intercambio”:
O admirabile commercium!
El Creador del género humano, tomando cuerpo y alma,
nace de una virgen y,
hecho hombre sin concurso de varón,
nos da parte de su divinidad.