DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, No 2015

LA SANTIDAD CRISTIANA.

El camino de la perfección pasa por la cruz.
No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual.
El progreso espiritual implica las ascesis y la mortificación que conducen
gradualmente a vivir en la paz
Y el gozo de las bienaventuranzas:
“El que asciende no cesa nunca
de ir de comienzo en
comienzo mediante comienzos que no tienen fin.
Jamás el que asciende deja
de desear lo que ya conoce”.