¿Por qué te glorías de la maldad
y te envalentonas contra
el piadoso?
Estás todo el día
maquinando injusticias,
tu lengua es navaja afilada,
autor de fraudes;
prefieres el mal al bien,
la mentira a la honradez;
te gustan las palabras
corrosivas, lengua embustera.
Pues Dios te destruirá
para siempre,
te batirá y te barrerá
de tu tienda;
arrancará tus raíces
del suelo vital.