El artículo citaba un estudio publicado el pasado noviembre por los centros para el Control y la Prevención de Enfermedades que descubrieron un aumento de algunos defectos de nacimiento en bebés concebidos por fecundación in vitro.
El New York Times añadía que los descubrimientos son preliminares; no obstante, el artículo citaba la preocupación de los expertos en este campo: “Hay un consenso creciente en la comunidad clínica de que existen riesgos”, declaraba al New York Times Richard M. Schultz, decano de Ciencias Naturales en la Universidad de Pennsylvania.
Otros estudios también revelan preocupación por las consecuencias de la fecundación in vitro. Los niños nacidos a través de ella pueden ser más propensos a la agresión y a problemas de conducta en la adolescencia, informaba el periódico Australian el 21 de octubre.
Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Cambridge y presentado en una conferencia sobre fertilidad, en Brisbane, Australia, comparaba a 26 niños concebidos por fecundación in vitro con 38 que fueron adoptados y 63 que fueron concebidos naturalmente. En los niños concebidos por fecundación in vitro se observó una pequeña diferencia en cuanto a problemas de conducta.
Al día siguiente, el periódico Australian publicaba otro artículo sobre el tema e informaba que las madres de niños in vitro sufrían mayores dificultades para hacer frente a las exigencias de la maternidad.
Un estudio patrocinado por el Australian Research Council , IVF Australia y Melbourne IVF, encontró que las mujeres que concebían de esta forma son más propensas que las demás a tener problemas posparto.
En Inglaterra, un reportaje en el periódico Telegraph , el 30 de julio, afirmaba que los niños concebidos in vitro son más propensos a nacer prematuramente y pesar menos al nacer.
Un equipo de investigación encabezado por Liv Bente Romundstad, de la Universidad noruega de Ciencia y Tecnología de Trondheim, examinó a más de 2 mil 500 mujeres que habían concebido tanto naturalmente, como con fecundación in vitro y compararon los resultados con más de un millón de concepciones naturales.
Los resultados demostraron que los bebés concebidos in vitro eran un 31 por ciento más propensos a morir en el periodo anterior y posterior al nacimiento. De media, nacían dos días antes y eran un 26 por ciento más pequeños para su edad.
SIN LÍMITES
Otro motivo de preocupación es cómo los bebés concebidos in vitro son utilizados como objetos para satisfacer las exigencias de sus padres. Un reportaje publicado el 30 de diciembre en el Telegraph , contaba que una mujer india de 70 años había dado a luz una niña en noviembre, y ya estaba planeando tener un segundo hijo.
Rajo Devi, de 70 años, tuvo una niña, Naveen Lohan, el 28 de noviembre. Según parece ahora quiere un niño.
Rajo y su marido, Bala Ram, fueron a la Clínica de Fertilidad Nacional Hisar para un tratamiento después de oír que una mujer de 60 años había dado a luz gemelos. Los óvulos donados por otra mujer fueron fecundados con el esperma de Bala e implantados en Rajo.
Otra fuente de preocupación es el hecho de que los niños acaben en estructuras familiares convulsas. En Canadá, informaba el 29 de enero el National Post , un tribunal sentenció sobre una disputa que implicaba a una pareja lesbiana y a un hombre homosexual que fue el donante de esperma.
Según el artículo, el tribunal dictaminó que el contrato de donación entre el hombre y la pareja era inquebrantable, abriendo así la posibilidad de que un niño tenga múltiples padres cuando hay donantes implicados.
La pareja y el hombre, antes de que naciera el niño, firmaron un contrato, que le daba algunos derechos al donante como una especie de co-padre. Las disputas que vinieron después dieron como resultado que se restringiera su acceso al niño, algo que la corte le ha devuelto ahora.
Luego vino la noticia a finales del año pasado de una mujer de 56 años que dio a luz a sus nietas trillizas, informaba el 11 de noviembre Associated Press. Jaci Dalenberg, de Ohio, accedió a ser la madre para su hija, Kim Coseno, y su marido, Joe.
Coseno tenía dos hijos de un matrimonio anterior pero era incapaz de tener otro hijo por causa de una histerectomía. Coseno podía aún producir óvulos, por lo que fueron fecundados con el esperma de su nuevo marido e implantados en su madre. Las niñas nacieron el 11 de octubre, con un adelanto de dos meses.
DIGNIDAD HUMANA
“A cada ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural, se le debe reconocer la dignidad de persona”, decía una instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 8 de diciembre.
El documento trata de algunas cuestiones de bioética relacionadas con la vida humana.
“El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida”, observaba la declaración en el número 4.
En cuanto a las técnicas de fertilidad asistida, el documento ha aclarado que no se rechazan porque sean artificiales. El uso de la medicina y de la ciencia no se rechaza sino que es esencial evaluarlas de acuerdo a la dignidad de la persona humana.
|