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DEPORTES

Japón retuvo la corona ganada tres años antes...
II Clásico Mundial de Béisbol
Dodgers Stadium. II Clásico Mundial de Béisbol.

Una mirada después del último out

por Nelson de la R. RODRÍGUEZ

Japón, equipo ganador.



El II Clásico Mundial de Béisbol ya es historia. Japón retuvo la corona ganada tres años antes y Cuba, por primera vez, se quedó fuera de la discusión del título aunque únicamente perdió frente al Campeón.


Japón, equipo ganador.


Apagadas las luces del Dodgers Stadium, el momento es propicio para analizar algunas aristas de un certamen que pretende competir en el futuro con la Copa Mundial de Fútbol y los Campeonatos Universales de Campo y Pista.

Japón y Corea del Sur fueron lógicos finalistas y los nipones justos triunfadores. Esa es una realidad, en el momento en que se realiza el Clásico Mundial, el Béisbol asiático es superior al de América y fíjese en la frase en negritas. En la primera edición la historia fue parecida, sólo que esa vez se agregó el equipo de Cuba.

Los asiáticos demostraron que su sistema de jugar al Béisbol es funcional. No son jonroneros, son chocadores de bola, no tienen corredores lentos, todos son rápidos, pueden fallar a la defensa pero no es la norma, juegan al seguro y su pitcheo se basa en el control y la disciplina táctica ante las deficiencias rivales. Esos son sus argumentos.

El Béisbol americano, para muchos el ideal, tiene otra filosofía. La ofensiva se caracteriza por una mezcla de bateadores “chocadores” y rápidos con otros de fuerza pero lentos. No se juega para hacer una carrera, se prefiere el “racimo”. El pitcheo se caracteriza por su velocidad y la intuición personal, y la defensa más que con hermetismo se presenta con una dosis alta de espectacularidad.


Hasta que las Grandes Ligas no le pongan mayor interés al Clásico, los equipos de Asia (Japón y Corea de Sur) seguirán dominando. Mostrar interés no es sólo organizar el torneo, se trata de hallar los mecanismos necesarios para que participen los mejores peloteros de cada país y facilitar los medios para que lo hagan en la mejor forma posible. El límite de lanzamientos y la decisión en 13 entradas son ya de por sí, medidas que ridiculizan la esencia del Béisbol.

En poco más de dos mes esos peloteros que ahora vimos lucir mal, serán totalmente diferentes con una envidiable forma deportiva mientras la temporada de Ligas Mayores vaya
Yulieski González y Ariel Pestano discuten; juego con Japón.
Yulieski González y Ariel Pestano discuten; juego con Japón.

avanzando en su calendario. Es imposible pensar que para un Campeonato que dura 162 partidos, los peloteros van a estar en plena capacidad un mes antes.

Mucho se habla de la integración de los grupos y no menos se argumenta que Japón y Corea del Sur no deben volver a estar en la misma llave junto a la República Popular China y China Taipei. Eso pudiera estudiarse pues creo que perjudica a los peloteros de ambos equipos. En cualquier pool que hubieran jugado esta vez, Japón y Corea del Sur serían irremediablemente finalistas, pues sencillamente fueron los mejores, y para su archivo le doy un dato: en los dos Clásicos Mundiales Corea del Sur tiene balance de 12 victorias y 4 derrotas, estas últimas únicamente frente a Japón, mientras los nipones acumulan 12 y 5, y de las cinco, 4 frente a los sudcoreanos (la otra fue ante Estados Unidos en la primera edición). Eso quiere decir que prácticamente son ellos sus únicos rivales.

No dudo que para la próxima edición pudieran estar en grupos diferentes, aunque eso traiga consigo que equipos de América o Europa tengan que ir a jugar a Asia, territorio que seguirá siendo sede y por qué no, hasta de la Final.

CUBA, CAPÍTULO APARTE

Mucho se ha hablado y seguirá hablándose de la actuación del equipo Cuba, y esa es la razón por la que me permito unas líneas pues usted no perdonaría que abandonara el tema. Sin llover sobre lo mojado, el llamado fracaso de la selección cubana tiene varios puntos de vista.

Salvo alguna que otra excepción (Yadiel Pedroso, Jonder Martínez, Rudy Reyes ...), creo que se integró el equipo con lo mejor que tiene el Béisbol cubano en la Isla y sencillamente no fue suficiente para ganarle a Japón. Algunos atletas fueron llevados por puro capricho y el Clásico lo demostró.

Por otro lado, mientras los rivales trataban de ponerse en forma jugando al menos tres partidos con selecciones de Grandes Ligas, nuestros técnicos optaron por enfrentar a los Pericos de Puebla, un débil equipo de la Liga Mexicana.

No obstante, creo que Cuba aprovechó la primera fase del Clásico para ajustar su maquinaria, pues para nadie es un secreto que el nuestro era el más fácil de todos los grupos. Sudáfrica está por hacer su historia, Australia nunca nos ha podido ganar el partido bueno y México exhibió sólo destellos de lo mejor que tiene su Béisbol. Eso hizo que en esa etapa los nuestros batearan para 394 resultados de 39 hits en 99 veces al bate con 11 jonrones, 6 dobles y 1 triple. Es por eso que muchos piensan que para Cuba la competencia empezó en la segunda fase.

Frederic Cepeda.
Frederic Cepeda.

En esa etapa, ya lejos del alto “Foro Sol” e instalados en el mítico “Petco Park”, donde tres años antes alcanzaron la medalla de plata, los peloteros cubanos abrieron frente a Japón el domingo 15 de marzo y una vez más no pudieron descifrar los envíos de Daisuke Matsuzaka (elegido nuevamente el Más Valioso del Torneo) por lo que cayeron 6 carreras por 0. Una jornada más tarde respiraron hondo al vencer a México 7 por 4 y mantener un aliento de vida, llevados de la mano de Norge Luis Vera, quien de esa forma ganó su segundo juego en la lid.

No obstante, la situación criolla asemejaba al enfermo que en estado crítico sólo mantiene el latir de su corazón por medios artificiales. Para pasar a semifinales había que ganarle a Japón, cerrado perdedor frente a Corea del Sur 4 anotaciones por 1. Las esperanzas de Cuba se basaban sobre todo en que los nipones no podían utilizar ni a Matsuzaka ni a Yu Darvish, pero se “aparecieron” con Isashi Iwakuma, quien los dominó de una manera certera durante 6 entradas, y para colmo, el relevista Toshiya Sugiuchi lanzó de manera perfecta el último tercio del partido. Con el out final de Alfredo Despaigne a manos de Ichiro Suzuki emprendió el equipo Cuba el camino del regreso envuelto en una impresionante ola de comentarios nada favorables, que involucraron tanto a peloteros como personal técnico.


Para poner un ejemplo de la diferencia de una fase a la otra les cuento que en San Diego la ofensiva de Cuba se redujo a un average de 235 con 24 hits en 102 veces al bate con 3 dobles y 2 triples como extra-bases. Los jonrones desaparecieron y únicamente Frederic Cepeda bateó con cierta libertad.

Más allá de esos números, Cuba no estabilizó una alineación, y si no lo cree, sepa que como primer bate fueron utilizados tres peloteros: Olivera, Céspedes y Lionis Martin; como segundo, Michel Enríquez y Olivera; como tercero, Cepeda, Michel Enríquez y Yulieski Gourriel; como cuarto, Yulieski, Yosvani Peraza y Cepeda; como quinto, Despaigne, Yulieski y Cepeda; y como sexto Despaigne y Céspedes, por poner algunos ejemplos.

Creo además que el equipo cubano juega con una presión muy grande, la derrota no está en el libreto y sufrirla equivale a mucho. Se optó por Higinio Velez como manager atendiendo a cualidades que fueron dichas en su momento, algunas de ellas más allá de un terreno de Béisbol.

Él optó básicamente por el colectivo técnico que lo acompañó en la primera edición del Clásico, pese a que la mayoría de ellos no están en la Serie Nacional , por si fuera poco fue acompañado por glorias del deporte cubano y otros experimentados directores, hubo scouteo en Asia y en Cuba quedó un grupo de entrenadores que analizaron cada uno de los partidos, y su criterio se tenía también en cuenta a la hora de alinear a los regulares. ¡Cuántas personas vinculadas a la dirección!

Sin embargo, se perdió y quedamos sin argumentos. Quizás por eso no se presentó nadie a la Conferencia de Prensa luego del partido frente a Japón. Alguien leyó en inglés una nota del director que decía: Lamento por no poder estar esta noche en la conferencia de prensa. Pero me gustaría agradecer a todos por su amabilidad con el equipo cubano. Me gustaría felicitar al equipo japonés por su gran victoria de esta noche. Fueron mucho mejores que nosotros y por eso se merecieron el triunfo. Merecen ir a las finales. Así que lo único que nos queda es continuar la pelea por nuestro gran juego, el béisbol. Muchas gracias, y les deseamos lo mejor a los cuatro equipos que van a Los Ángeles.

Es cierto que a Cuba le tocó la segunda fase frente a los asiáticos, pero de haber estado en otras de las llaves (Toronto o San Juan) nos hubiera tocado jugar en la ciudad de Miami, escenario que se considera difícil para la delegación cubana y con Estados Unidos, Puerto Rico y Venezuela como posibles rivales.

Es llamativo que ahora nos “enteramos” que en Asia los lanzadores hacen un alto número de envíos en los entrenamientos y que los bateadores realizan casi 500 swines diarios, cuando por años hemos tenido a peloteros cubanos allá, hemos topado cientos de veces con ellos y hasta jóvenes lanzadores nuestros han sido invitados a entrenar en Japón. Esas cosas las sabíamos de antemano, pero como habitualmente ganábamos los tildábamos de exagerados. Ahora la situación es diferente y pretendemos aprender de ellos.

Creo que hay cosas que podemos tomar, como la disciplina técnico-táctica y la concentración en el juego, pero no todo se debe imitar. El asiático tiene su propia filosofía del juego y dista mucho de la nuestra. Nunca haremos las cosas como ellos, se trata de hacer bien lo que hemos hecho siempre y esa será la carta que nos pondrá nuevamente en el camino del éxito. El Clásico Mundial de Béisbol ya es historia. En el momento que se realizó, los equipos asiáticos mostraron superioridad sobre el resto. Ojalá el 2013, año de la tercera edición, nos reserve otras emociones y mejores resultados.