DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, No 1879

EL CARÁCTER HUMANITARIO DE LA VOCACIÓN HUMANA

La persona humana necesita la vida social.
Esta no constituye para ella algo sobreañadido
sino una exigencia de su naturaleza.
Por el intercambio con otros, la reciprocidad
de servicios y el diálogo con sus hermanos,
el hombre desarrolla sus capacidades;
así responde a su vocación.