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DEPORTES

  Carlos Yanes...
no he pensado en retirarme

Carlos Yanes
 
por Nelson de la R. Rodríguez

El pasado 20 de mayo el lanzador de la Isla de la Juventud , Carlos Alberto Yanes Artiles, cumplió 44 años, de ellos 26 en las Series Nacionales de Béisbol, en las que acumula 231 victorias y más de mil ponches propinados. Con su edad no hay otro pelotero en los clásicos cubanos y si le hablan de retiro su respuesta es categórica.

“No he pensado en retirarme. Me siento muy bien físicamente, no como cuando tenía 20 o 30 años pero sí lo suficiente para seguir ayudando a mi equipo en la Serie Nacional y la prueba es que en la más reciente temporada gané 9 juegos. Así que mientras me sienta útil seguiré lanzando.”

A la vuelta de los años, ¿cómo recuerdas tu primera temporada?


“La recuerdo con mucho cariño. Eran otros tiempos en los que se jugaba de otra manera y a veces tienes que hacérselo saber a las figuras jóvenes. Hoy se juega otro Béisbol, en el que hay menos entrega en el terreno. De manera personal mi primera serie la recuerdo siempre, pues gané seis juegos y perdí solo dos con un equipo que era sotanero. Ese año discutí el título de mejor novato con otro lanzador, el villaclareño Rolando Arrojo.”

Naciste en Cumanayagua, Cienfuegos, y te hiciste pelotero en la Isla de la Juventud , ¿te sientes cienfueguero o pinero?

“Mis raíces nunca las he negado. Efectivamente nací en Cumanayagua, Cienfuegos, pero me siento plenamente pinero. Yo llegué a la Isla a los nueve años, allí me hice pelotero, estudié y llegué a Licenciado. Allí me casé y nacieron mis hijas. Todas mis expectativas en la vida las he logrado en la Isla. Simplemente Cienfuegos me vio nacer, pero la mayor parte del tiempo he estado en Nueva Gerona.”
Me gustaría que me recordaran como ese pelotero sencillo que se entrega siempre en el terreno.

Carlos, eres el pelotero con más Series Nacionales jugadas, apareces entre los primeros cinco de todos los tiempos en la mayoría de los departamentos de pitcheo. ¿Crees que se te reconoce todo ese trabajo?

“Yo creo que no. Me siento orgulloso de tener esos números y sobre todo que el pueblo lo reconozca, pero ese esfuerzo no es reconocido como debiera a otras esferas. Se dice fácil, pero son 26 Series Nacionales. Eso no lo ha logrado otro pelotero en Cuba. Son 26 años en el montículo, con todo lo que significa el entrenamiento de un pitcher. Yo soy uno de los lanzadores más trabajadores del país, siempre he rotado con cinco días e incluso, cuando el pitcheo estaba libre lanzaba casi todos los días, ya fuera como abridor o como relevista. Realmente estar entre los primeros cinco de cada departamento es algo que merece un reconocimiento mayor que el que me han dado.”

Has tenido excelentes temporadas. En 2003-2004 fuiste líder en victorias con 13, en entradas lanzadas con 167 y juegos completos con 12. ¿Fue cuando más cerca estuviste del equipo Cuba?

“Esa fue una buena campaña y ciertamente estuve cerca, pero para mí la mejor fue la Serie 1998-1999, cuando la Isla clasificó por primera vez para los Play Off . Ese año gané 20 juegos y perdí 5, con un promedio de carreras limpias de 3.02, y te recuerdo que en esa etapa todavía se jugaba en el estadio pequeño de Nueva Gerona, que era un paraíso para los bateadores y un calvario para los lanzadores. Creo que de haber jugado más en otro estadio mis números aún serían mejores. No obstante esa labor, no me tuvieron en cuenta para el equipo nacional, y eso que ese año hubo varios eventos, incluyendo el tope frente a los Orioles de Baltimore y los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá.”

Para los aficionados siempre fuiste un seguro aspirante al equipo Cuba, los técnicos nunca te dieron la oportunidad. ¿Qué pasaba por tu mente en situaciones como esas de la serie 98-99?

“Eso desmotiva bastante, es muy duro entrenar con ahínco, entregarse en cuerpo y alma, renunciar a casi todo con tal de tener un buen rendimiento, tenerlo y en definitiva no poder representar al país que es el sueño de todo pelotero. Yo he tenido otras campañas muy buenas en las que he terminado entre los primeros en juegos ganados, juegos completos, entradas lanzadas, etc., y eso duele bastante. El primer sentimiento es dejarlo todo, pero mi familia, especialmente mi esposa, me ha ayudado mucho, y en ese tipo de circunstancias es casi psicóloga, y al final logra que regrese con más fuerzas todavía para demostrar mi real valía.”

Son muchos los que consideran que de haber jugado en otro equipo tus resultados hoy serían mejores.

“Eso es cierto, pero yo estoy muy orgulloso de haber jugado todos estos años con el equipo de la Isla de la Juventud. Sólo te digo que si la Isla hubiera tenido años atrás la calidad que tiene ahora, mis números también serían superiores. Algunas veces me propusieron ir a jugar a Industriales, Matanzas y Cienfuegos, incluso en los dos primeros estuve alguna que otra vez como refuerzo. También de Cienfuegos me llovían las ofertas hasta que desistieron al comprender que siempre he querido lanzar en el equipo de la Isla.”

Carlos Alberto Yanes Artiles.


En el actual equipo de la Isla hay muchachos que por su edad, pudieran ser hijos tuyos. ¿Cómo te ven ellos?


“Ellos me ven como un ejemplo a seguir. Saben que nunca he tenido problemas de disciplina, que entreno muy fuerte, que me entrego en cada juego de Béisbol, que no escojo el contrario pues lanzo el día que toca contra quien sea. También me preguntan mucho, conocedores de mi experiencia y yo estoy orgulloso de poder ayudarlos y de aportarles algo de lo que yo he ido acumulando en todos estos años.”

La Serie Nacional , el Béisbol activo exige grandes sacrificios. ¿Te sientes en deuda con tu familia?

"Sí, especialmente con mis hijas. El tiempo fuera de la casa es mucho y es tiempo que no se recupera. Hay veces que estás en el terreno pero anhelando estar en la casa, no por el descanso sino por estar con los tuyos, ayudando a tu gente, viendo cómo crecen, se desarrollan y la pelota te impide eso. Ese tiempo fuera se torna agobiante para mí por no estar con ellos y para ellas por no estar yo, pero bueno así es el Béisbol, y ese es el precio que se paga cuando te entregas con pasión al deporte, cuando eres consciente del compromiso que tienes con la afición.”

Imagina que te hacen un homenaje y que puedes llevar pocos invitados, ¿quiénes no faltarían?

“No pueden faltar mi esposa y mis hijas, y si mi madre estuviera cerca también estaría. Y el otro que llevaría conmigo es a José Manuel Cortina, un entrenador de pitcheo pinareño al cual le debo muchísimo. Creo que si he llegado a ser el lanzador que soy es gracias a él. Con él aprendí a pensar como pitcher, a mejorar mis movimientos, la mecánica del lanzamiento, la disciplina, todo.”

Si a ese homenaje pudieras llevar sólo una pelota, ¿cuál te llevarías?

“Tendrían que ser dos. Una, con la que logré la victoria número 100 en Series Nacionales, que fue frente a Industriales en el Latinoamericano, y la otra, la que lancé el juego de cero hit cero carreras frente a Villa Clara en el ‘Cristóbal Labra' de Nueva Gerona. La primera, porque aquel era un equipo Industriales muy fuerte y no era fácil ganarle en el Latino y la otra porque no permitirle ni hit ni carrera a Villa Clara en el terreno corto de la Isla era muy difícil, una verdadera hazaña.”

¿Has pensado en dirigir?

“A veces me ha pasado por la mente, pero no estoy preparado. Esa es una función muy difícil, con muchos compromisos. Yo he estado bajo la mirada de muchos managers , todos muy buenos, especialmente Jonson, con el que compartí el terreno también como jugador, aunque del que más aprendí fue de José Miguel Pineda.”

¿Cómo te tratan las lesiones?

“Gracias a Dios nunca me he lesionado. Sí he sentido molestias lógicas por el exceso de trabajo, pero lesión ninguna. Creo que el secreto es un buen entrenamiento. El pitcher tiene que entrenar muchas veces a conciencia, sabiendo sus verdaderas potencialidades y límites. Yo siempre entreno fuerte y afortunadamente mi brazo está intacto.”

¿Qué le falta al Béisbol cubano?

“El Béisbol cubano tiene una gran calidad, pero falta entrega en el terreno, respeto por la afición, que deja lo que tenga que hacer por asistir al estadio, y a nivel internacional faltan topes. Las competencias internacionales ya no son contra universitarios, ahora son rivales, con peloteros de más calidad y es necesario topar más a ese nivel, no solo cuando viene el Clásico Mundial sino desde mucho antes. Mientras no tengamos topes a ese nivel la calidad nuestra se irá estancando.”

Cuando llegue el momento del retiro, ¿cómo te gustaría que te recordaran?

“Me gustaría que me recordaran no tanto por mis números ni por las veces que no me llevaron al equipo Cuba sino como ese pelotero sencillo que se entrega siempre en el terreno, que no tiene miedo del rival que tenga enfrente, que nunca ha sido expulsado de un terreno de juego, pero sobre todo lo más humilde y campesino posible. Así soy yo y así me gustaría que me recordaran al paso de los años.”