He leído con atención los trabajos publicados por otros colegas y todos coinciden en que el Béisbol cubano está en crisis. No reconocerlo así es hacer el papel de tontos. La sequía de títulos internacionales, los estadios casi vacíos en la Serie Nacional y el éxodo “casi masivo” de peloteros de todas las provincias, son síntomas que no se pueden ocultar. Se impone un diálogo nacional al respecto. Es necesario preguntarle al hombre, al pelotero, al entrenador, lo que necesita para hacer su trabajo, las cosas que le preocupan y que a veces no le dejan concentrarse en el juego de pelota.
Está claro que 16 equipos son demasiados para un torneo élite. Creo que 8 serían suficientes y la provincia que su selección no tenga nivel para estar en la máxima categoría que luche por hacerlo. No me detengo en este tema pues no pretendo hacer conjeturas sobre cuál debe ser la estructura de la Serie Nacional ni mucho menos.
Al Béisbol cubano le faltan muchas cosas, pero lo que más le falta son recursos y esto se traduce en dinero. Se necesita para comprar implementos, mejorar las condiciones de vida de los peloteros de todas las categorías, premiar a los más sobresalientes, dotar los estadios de provincia con mejores condiciones de audio, iluminación, pizarras, confort, tener una mejor propaganda, imprimir banderitas de los equipos, postales de los peloteros, en fin para hacer del Béisbol un verdadero espectáculo.
Tiene que haber una política de estímulo a los atletas. No pueden recibir la misma remuneración el máximo jonronero o impulsor del equipo que aquel que está en el banco toda la contienda. Ni puede ganar lo mismo el pitcher que gana 10 juegos y el que apenas trabaja en el campeonato. Para eso también hace falta dinero.
Para muchos, es ahí “donde se traba el paraguas”. Sin embargo, somos muchos lo que pensamos que la solución a esos problemas pudiera ser nuevamente la inserción de los peloteros cubanos en ligas foráneas, tema del cual escribí con amplitud hace algún tiempo (“Una opción para elevar el nivel del Béisbol cubano”, Palabra Nueva, mayo de 2009).
Los peloteros cubanos tienen la calidad para imponerse en muchas ligas foráneas sin que necesariamente sea en Estados Unidos. México, Venezuela, República Dominicana, Corea, Japón, Italia, etc., son territorios donde los nuestros pueden sobresalir. El Estado cubano los puede representar y una parte de sus ingresos pudieran utilizarse a favor del desarrollo de la pelota en el país.
Estos peloteros también serían elegibles para integrar la selección nacional. En esta deben estar los mejores peloteros del país, sin distinción, jueguen donde jueguen.
Lo cierto es que algunos mitos han caído: ya no tenemos el mejor Béisbol del mundo, aunque a ciencia cierta no sé si alguna vez lo tuvimos. Antes era difícil que un equipo Cuba perdiera dos veces con un mismo rival en una competencia: en Beijing, Corea del Sur nos ganó dos veces, dos veces nos ganó Japón en el Clásico Mundial y ahora en la Copa Mundial dos veces caímos frente a Estados Unidos.
Los resultados alcanzados en los últimos años son el reflejo del Béisbol que tenemos en el país, para superarlos, se imponen cambios que van desde la base hasta la selección nacional. |