
Aleksander Sapic, polista serbio. |
Hoy me aventuro a escribir sobre un tema que resultará polémico pues algunos están a favor y otros en contra. |
por
Nelson de la Rosa Rodríguez |
Los tatuajes |
también asaltan el deporte |
Como concepto, el tatuaje es simplemente un dibujo grabado en la piel de una persona, en la que se introducen sustancias colorantes. Sobre su origen, características y hasta de sus riesgos pretendemos escribir en este número.
En muchas partes del mundo existen pueblos que utilizan el tatuaje como signo del rango o pertenencia a un determinado grupo social. Dos mil años antes de Cristo, ya los egipcios practicaban esta técnica, pero fueron los indios maoríes, en Nueva Zelanda, quienes primero comenzaron a desarrollarlo con pigmentos de varios colores, práctica que luego se extendió a China, la India , Japón y a numerosos pueblos primitivos de las regiones que hoy ocupan Colombia, Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia.
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David Beckham,
futbolista.
Anna Kournikova, tenista.
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Después pasó a ser también patrimonio de marineros, legionarios y hasta prisioneros. Sin embargo, hoy su práctica ha calado hondo en muchos sectores de la sociedad, fruto de ese ambiente de seudolibertad en el que vivimos.
En materia de tatuaje, el deporte no se queda atrás y, en la actualidad, alcanza un gran protagonismo y ejerce notable influencia en las nuevas generaciones, pues muchas de las grandes estrellas del deporte mundial son portadoras de ellos, con estilos diversos.
El Baloncesto es uno de los deportes donde más se exhiben, destacándose figuras como Dennis Rodman y Allen Iverson. En el caso del primero, antes sobresalía por su agresividad en la cancha, ahora lo hace por sus tatuajes extravagantes, con figuras de todo tipo en todo su cuerpo; mientras Iverson, un jugador de clase universal, prefiere llenar sus brazos con imágenes de supervivencia callejera, tratando de enviar un mensaje a sus rivales sobre quién es el que manda en el terreno de juego.
El Fútbol no es ajeno, y aquí existen de todos los tipos: desde Diego Armando Maradona que tiene uno con la imagen del Che Guevara hasta David Beckham, quien después de sus primeros 13 tatuajes encontró un espacio en su cuerpo para impregnarse el texto: “ Hijo mío, no olvides mis enseñanzas pero ten mis mandamientos en tu corazón”.
Otro caso interesante es el del argentino Sergio Agüero: lleva su nombre tatuado en la piel, con su apodo “Kun”, hecho con el alfabeto utilizado en la
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Allen Iverson,
jugador de Baloncesto.

Diego Armando
Maradona. |
película El señor de los anillos. Mientras, su compatriota David Nalbandián, uno de los mejores tenistas del mundo, lleva la cabeza de un toro en su antebrazo derecho, el mismo que utiliza para sus jugadas de lujo.
No menos llamativo es el del ciclista italiano Damiano Cunego, quien cansado de las persecuciones por sospecha de doping optó por inscribirse en su brazo derecho I'm doping free (estoy limpio del dopaje).
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En el Atletismo también hay varios “tatuados”, uno de los más conocidos es el vallista dominicano Félix Sánchez, quien exhibe en uno de sus brazos el escudo de Supermán. En tanto, el serbio Aleksander Sapic, sobresale en el mundo del Polo Acuático por el tigre que lleva a todo lo largo y ancho de su espalda.
Qué decir entonces de la tenista rusa Anna Kournikova, quien alterna las competencias con la pasarela de modelos. Ella lleva en su cuerpo varias figuras netamente sensuales, entre ellas sobresale el tribal que luce en el límite inferior de su espalda, el que se empeña en dar a conocer sin mucho disimulo para mayor satisfacción de sus seguidores.
Otro que no podía quedarse atrás es el boxeador Mike Tyson, quien tiene fama de “tipo rudo”. El púgil que más de una vez ha sido encarcelado por incidentes violentos más allá del ring, unió ahora a la imagen que ya llevaba del Che Guevara, un tribal encima de su ojo izquierdo que le da una mirada cruda y amenazadora.
El fenómeno abarca casi todas las disciplinas deportivas y más que una práctica particular se está convirtiendo en una moda en la que hoy se decora el cuerpo con un dibujo, sin detenerse a pensar que al paso del tiempo, cuando ya no esté de moda, solo podrá prescindirse de él con cirugía de rayo láser.
Es importante conocer lo que piensan los médicos de esta práctica. La gran mayoría está preocupada por los daños que esto puede ocasionar al organismo, no por el tatuaje en sí, sino por las infecciones que pueden contraerse en el momento en que son elaborados, ya que no siempre los instrumentos para su uso están totalmente esterilizados. Son muchos los casos de contagio de Hepatitis B y C por sangre contaminada y eso sin tener en cuenta otras enfermedades incurables como el SIDA, aunque tampoco son pocos los casos de quienes han sufrido una dermatitis alérgica debido a la tinta utilizada.
Sin embargo, más allá de cuestiones médicas, el uso del tatuaje en muchos casos ( sin ser absoluto ) viene a llenar un espacio vacío de personalidad propia, tratando de ser “diferente”, sin tener en cuenta que las diferencias externas no son las que marcan el camino, sino lo que hay en el interior. La valentía, el credo religioso, la belleza, el amor, no se demuestran con marcas en el cuerpo sino con lo que hay en nuestro interior. Si para hacer ver nuestra personalidad se hace necesario “marcar” el cuerpo, es simplemente porque lo que hay en el interior no es suficiente para expresarlo.
Ojalá y mis amigos deportistas pasen a la posteridad por los resultados alcanzados, por el sacrificio, la entrega, la valentía, el respeto por el rival y el juego limpio y no por las marcas que llevan en su piel, que son al fin y al cabo, superficiales. |
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