El Fondo Monetario Internacional |
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por Lorenzo Pérez |
El Fondo Monetario Internacional (FMI) es un organismo multilateral financiero creado en 1944 conjuntamente con el Banco Mundial en vísperas del final de la Segunda Guerra Mundial. Legalmente es una agencia especializada de las Naciones Unidas. Este artículo explica los fines buscados en la creación del FMI, las funciones que realiza en la actualidad, y los motivos por los que es una organización tan controversial, así como presentar algunos de sus éxitos y fracasos. Luego se analiza el beneficio que pudiera representar para Cuba ingresar en dicha organización. |
A fines de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos, el Reino Unido, y otras naciones vencedoras en el conflicto quisieron crear una organización que promoviera el crecimiento económico y el comercio internacional, con el convencimiento de que la Segunda Guerra Mundial había sido propiciada, en parte, por erróneas políticas económicas domésticas, que habían causado daño a esos países. El FMI fue fundado como un fondo de recursos financieros a donde contribuían todos los estados socios (llamados países miembros) y a cambio recibían un porcentaje de votos en las decisiones de la institución. Las contribuciones –y las consecuentes cuotas de votos– reflejaron el tamaño de la economía de los países y el grado de integración en la economía mundial. Los recursos financieros así reunidos se utilizarían para ayudar a países que sufren problemas en su balanza de pagos. (1) Lógicamente, la distribución de cuotas expresó en ese momento el tamaño muy importante que tenían las economías de Estados Unidos y Europa. En línea con su posición preponderante en la economía mundial , los Estados Unidos obtuvieron una cuota (más del quince por ciento del total de votos) que le otorgó poder de veto en las decisiones más importantes de la organización (que requieren una mayoría del 85 por ciento del total de votos). |
| Al presente, las cuatro grandes actividades del FMI son: primero, la supervisión de la economía mundial y de las economías de los países miembros (2) mediante informes semestrales en el caso de la economía mundial, y de informes cada 12-24 meses, en el caso de países individuales. Estos informes los realizan funcionarios del FMI que visitan el país (misiones) y posteriormente son discutidos por la Junta Directiva (3) del FMI, y desde hace unos años la gran mayoría publicados. Además, los informes del FMI son leídos automáticamente por todos los gobiernos de los países miembros y tenidos en cuenta a la hora de planear programas de ayuda financiera y de inversión. La función de supervisión es de gran importancia, dado que los estados se comprometen a recibir misiones del FMI, a proveerles la información estadística y económica necesaria para llevar a cabo el análisis, y a sostener un diálogo con las misiones, en el que las autoridades explican sus políticas, y las misiones del FMI emiten una evaluación preliminar sobre ellas. La evaluación final resulta de las conclusiones de la Junta Directiva después de analizar el informe. Esta práctica facilita la transparencia de políticas económicas, lo que permite poner al descubierto políticas erradas. Esta función del FMI promueve también que las autoridades económicas sean más responsables y desarrollen políticas correctas, ya que si implementan políticas defectuosas en |
El FMI, creado al final de la II Guerra mundial, pretendió subsanar erróneas políticas
económicas domésticas. |
comparación con las mejores prácticas internacionales, son sujetas a críticas en las evaluaciones del FMI, las mismas que de manera creciente son dadas a conocer públicamente. Sin embargo, se debe reconocer que a veces los consejos del FMI no producen los efectos deseados y desafortunadamente las autoridades económicas se niegan a reformar políticas que a la larga son dañinas para sus países o para la comunidad internacional. Un ejemplo notorio es el de los precios de la gasolina en Venezuela, extremadamente bajos, que inducen al despilfarro de un recurso del país; o, más recientemente, la política cambiaria de China que, al no permitir la revaluación de su moneda, se está bloqueando el uso de un instrumento efectivo para reducir los desequilibrios en la economía mundial.
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La segunda actividad importante del FMI consiste en proveer financiamiento a corto plazo a países que sufren problemas en su balanza de pagos, reflejados en una disminución de las divisas (reservas internacionales) a niveles muy bajos y que solicitan asistencia financiera. (4) Estos préstamos ayudan a enfrentar una situación de emergencia en corto plazo, a cambio de ellos los países tienen que comprometerse a adoptar políticas económicas que ataquen la causa de los problemas del país. Esto se hace operativo a través de condiciones que el FMI impone para sus desembolsos en el marco de un programa financiero. Muchas veces, por ejemplo, las medidas necesarias incluyen políticas dirigidas a reducir un déficit fiscal, tales como el aumento de impuestos y la reducción del gasto público, un aumento de tasas de interés o una modificación del tipo de cambio. Estas medidas son difíciles de tomar políticamente y, aunque son necesarias y promueven el bienestar del país a mediano plazo, pueden tener un efecto negativo en la población en el corto plazo. Las modalidades de las líneas de crédito del FMI han evolucionado a través del tiempo y toman en cuenta también hasta qué punto los problemas son el resultado de efectos externos independientes de las políticas de un país. |
La tercera función importante del FMI busca establecer estándares internacionales de buenas prácticas en la compilación de estadísticas, en la creación de instituciones económicas y financieras (bancos centrales, ministerios de finanzas, etc.), en la regulación de sistemas financieros, o de otras áreas. Por ejemplo, los funcionarios del FMI, en colaboración con los de las distintas naciones y de otras instituciones multilaterales, han creado manuales de estadísticas de balanza de pagos, monetarias, y de deuda externa, que han facilitado el análisis comparativo en estas áreas. Gracias a este tipo de trabajo analítico surgió la práctica de que funcionarios del FMI y del Banco Mundial, conjuntamente, hagan evaluaciones del marco prudencial de los sistemas financieros, y que reporten sobre limitaciones existentes. Es interesante mencionar que los Estados Unidos durante muchos años se negaron a que se les hiciera esta evaluación y, aunque sería presuntuoso pensar que dicha
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“El FMI aumenta la pobreza en el mundo”, reza el cartel de estos
manifestantes frente a la sede del organismo en Washington DC. |
| evaluación hubiera evitado la crisis financiera que estalló en 2008, tal vez un análisis temprano hubiera servido para identificar oportunamente deficiencias en las prácticas prudenciales norteamericanas, como se ha reconocido recientemente. |
La cuarta función importante que lleva a cabo el FMI es la asistencia técnica a cargo del personal del Fondo en una gran gama de campos. Desde la elaboración de leyes sobre instituciones fundamentales como bancos centrales, presupuestos y sistemas impositivos, hasta ayuda en áreas específicas tales como formulación de políticas cambiarias, diseño de políticas de subsidios eficientes, o programas para desarrollar mercados de capitales domésticos. Los conocimientos del personal del FMI resultan de su experiencia en diseñar programas económicos en distintos tipos de economías y de su experiencia de primera mano en el diseño de políticas económicas exitosas en algunos países. Esta capacidad del personal y del conjunto de sus asesores externos, goza de reconocimiento internacional, por lo que existe una gran demanda por estos servicios. |

La asistencia del Fondo Monetario Internacional a Corea del Sur
fue particularmente valiosa durante la crisis financiera asiática. |
Si estas funciones son claramente positivas, el lector puede preguntarse por qué es una organización tan frecuentemente criticada. En primer lugar, debe hacerse notar que las áreas de política económica en las que se desenvuelve el FMI son controversiales y sujetas a debates políticos intensos (abiertamente en países democráticos y dentro de la maquinaria de poder en países no democráticos). Temas relacionados con impuestos, gasto público, tarifas públicas, estructura económica, etc., afectan a los ciudadanos de los países y a intereses creados (que son usualmente poderosos). Además, los consejos provenientes de una institución ajena al país pueden ser particularmente irritantes. Las autoridades económicas o políticas frecuentemente tratan de culpar al FMI por las medidas que ellos saben ineludibles. Además, es necesario |
reconocer que, en ocasiones, los funcionarios han dado sus consejos de manera poco diplomática, creando así problemas que se pudieron evitar. La institución ha hecho un gran esfuerzo para asegurarse durante los últimos años que sus representantes observen las buenas formas en sus relaciones con las autoridades, y tomen en cuenta las sensibilidades domésticas que dependen de la idiosincrasia de cada país. También se ha cambiado la mentalidad de los funcionarios del FMI, quienes ahora entienden que deben pedir a las autoridades que asuman la responsabilidad del programa económico, limitando la participación del Fondo a dar apoyo a dicho programa.
Existen, además, otras tres razones de la impopularidad del FMI. Los gobiernos muchas veces se demoran en adoptar las medidas económicas necesarias y en solicitar apoyo al FMI. Cuando por fin toman esas medidas, estas tienen que ser más drásticas y por lo general en medio de un ambiente de crisis. La opinión pública suele, erróneamente, asociar la situación de crisis con el FMI. Un caso frecuente es cuando un país hace caso omiso de las alertas tempranas contenidas en los informes anuales de supervisión del FMI, en los que se advierte de los peligros de continuar con la implementación de políticas equivocadas. Cuando la crisis estalla, esas señales de alerta anticipada no son reconocidas por los políticos o comentaristas.
Otra acusación que se le hace al FMI es por su demanda de esfuerzos draconianos para enfrentar los problemas en la balanza de pagos; o sea, la clásica discusión sobre cuán fuerte debe de ser el esfuerzo fiscal o hasta qué punto es necesario hacer un cambio en la política cambiaria. En el caso de la crisis asiática de los 90, el FMI fue criticado por exigir un esfuerzo fiscal pronunciado cuando había un desplome de la actividad económica, o de pedir una reestructuración demasiado acelerada de los bancos. Esas críticas son, en parte, justificadas, vale apuntar que las recomendaciones del FMI se fueron ajustando con el paso del tiempo. Durante la crisis financiera de 2009, las condiciones de los programas del FMI fueron relajadas, tomando en cuenta la caída de la actividad económica, y el monto de créditos a los países aumentó. En realidad, ahora existe, por el contrario, la preocupación de si las condiciones se relajaron demasiado y si se otorgó excesivo financiamiento, lo que puede en el futuro generar dificultades que impidan el repago de los créditos al FMI.
Otra causa de la impopularidad del FMI es que la estructura de los votos no refleja el gran cambio en la importancia relativa de los países miembros producida desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Los Estados Unidos siguen siendo la economía más grande del mundo y de hecho su porcentaje de votos (en el orden del 17 por ciento) es menor de lo que le correspondería bajo los criterios que se usan para asignar votos-cuotas. Pero Bélgica, Holanda, y otras naciones europeas poseen cuotas de votos superiores a las de economías emergentes como China, Brasil, México o la India. Este problema ya se reconoce abiertamente y se está en proceso de aumentar gradualmente las cuotas de los países que han crecido más relativamente. El proceso es lento porque los países europeos no quieren ver sus cuotas reducidas, y existe, además, la preocupación de naciones pobres, como los africanos, de que en una revisión ellos pudieran perder terreno. De cualquier forma, ya ha habido un aumento marginal en las cuotas de Brasil, China y México, y el recién formado Grupo de los 20 ha respaldado este proceso. (5) Aunque esta crítica es válida, es importante recordar que la Junta Directiva trata de tomar sus decisiones por consenso (sin necesidad de votaciones). Esto permite que directores que representan a países de menor cuota relativa puedan afectar, de una manera significativa, las decisiones tomadas sobre la base de argumentos apropiados y consistentes. Además, los funcionarios de carrera del FMI que preparan los trabajos para la discusión de la Junta Directiva y muchas veces diseñan propuestas para la consideración de la misma, de hecho también juegan un papel muy importante a la hora de encauzar la toma de decisiones de la institución.
Analizando su record, se puede ver que el FMI ha podido ayudar a salir de crisis a países que son extremadamente diferentes en estructuras económicas y con problemas disímiles. En las negociaciones de ayuda financiera, el FMI ha sido flexible en sus condiciones de préstamos. Ahora bien, también queda claro que los programas exitosos son aquellos donde las autoridades económicas están comprometidas con la estrategia acordada, es decir, el gobierno es responsable del programa económico. En los años ochenta, el FMI ayudó a México, a Perú (que acumuló cuantiosos atrasos en el pago de su deuda externa) y a otros países latinoamericanos. En los noventa, prestó servicios a los antiguos países de la Unión Soviética en sus esfuerzos de estabilización y de sentar las bases del crecimiento. Cuando la crisis financiera asiática estalló, la asistencia del FMI a Corea del Sur fue particularmente valiosa. En otros países asiáticos como Indonesia y Tailandia es cierto que la labor del FMI está más sujeta a críticas por el diseño de los programas originales. A principio de los años 2000 la ayuda del FMI a Brasil, Turquía y Uruguay fue particularmente exitosa en momentos en que existían grandes dudas sobre la situación económica en estos países. Del otro lado de la balanza, están las relaciones del FMI con Argentina, donde numerosos programas fueron negociados y no cumplidos. Una crisis importante ocurrió a principios de los 2000 y llevó al distanciamiento de este país con el FMI, así como al repudio de parte de su deuda externa. En los últimos años, la nación sudamericana se ha beneficiado de condiciones externas favorables, y ha podido recuperarse económicamente a pesar de tener los mercados de capitales cerrados. Recientemente, se han dado pasos para renovar las relaciones de Argentina con el FMI.
Cuba, uno de los países fundadores del FMI, se retiró voluntariamente de la institución en 1962. En las condiciones económicas cubanas actuales, el país se beneficiaría de regresar a dicha institución. Las ventajas serían, por lo menos, de tres tipos. La primera es que la Isla recibiría asesoramiento objetivo de cómo empezar a resolver los problemas que afectan su economía, así como asistencia técnica para el perfeccionamiento de las instituciones económicas del país. Existe una gran riqueza de conocimientos de la cual el país se beneficiaría. La segunda, es la posibilidad de recibir financiamiento para su balanza de pagos, así como proyectos de otras instituciones multilaterales, que permitirían así una recuperación económica más rápida y con menos sufrimiento. (6) Por último, podría el país reingresar de forma efectiva a la economía mundial. El FMI es, en efecto, un club internacional donde las naciones pueden presentar su coyuntura y sus políticas. Por ejemplo, recientemente se han discutido los casos de Irán y Vietnam en el FMI.
Ahora, sin duda, la entrada al FMI precisaría un cambio de mentalidad de las autoridades cubanas, una apertura de información y de diálogo con el resto del mundo. Con este cambio el país solo puede ganar. Es cierto también, que Cuba tendría que llegar a entendimientos con Estados Unidos, ya que este país puede tratar de bloquear su entrada al FMI (la legislación norteamericana existente va en esta dirección), pero la administración del presidente Obama parece dispuesta a explorar nuevas iniciativas con respecto a la Isla. Por otro lado, el presidente Lula ya ha expresado públicamente el deseo de Brasil de que Cuba regrese al FMI. Cuba y Checoslovaquia han sido los únicos dos países que se han retirado del FMI, pero las Repúblicas Checa y Eslovaquia, regresaron.
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Notas (1) Por su parte, el Banco Mundial fue capitalizado por países miembros para financiar proyectos de reconstrucción y desarrollo.
(2) El FMI tiene 186 miembros. Únicamente Cuba y Corea del Norte, entre los países con una población superior a 10 millones de habitantes,no son miembros de la organización.
(3) La Junta Directiva tiene 24 Directores Ejecutivos y es presidida por el Director Gerente del FMI. Algunos Directores Ejecutivos solo representan a sus respectivos países (por ejemplo, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, China y Arabia Saudita) y otros Directores representan grupos de países. El Director Ejecutivo por Brasil representa además a otros varios países latinoamericanos incluyendo a Cuba hasta su retiro del FMI en 1962.
(4) El financiamiento provisto a países pobres son a mediano plazo en términos preferenciales.
(5) El Grupo Consultivo de los 20 está formado por el antiguo Grupo de los 7 (los países industrializados occidentales liderado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Francia), Rusia, Australia, China, India, Indonesia, Brasil, Méjico, Argentina, Arabia Saudita, Egipto, África del Sur, España y otros.
(6) La membresía en el FMI es una precondición para entrar al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo. El FMI puede asistir en renegociar la deuda externa con países industriales occidentales (Paris Club) y a abrir fuentes de financiamiento en términos más atractivos. |
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