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El drama de Caster Semenya y más...
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por Nelson de la Rosa Rodríguez |
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Cuando la corredora sudafricana Caster Semenya ganó la medalla de oro en la final de los 800 metros en el Campeonato Mundial de Berlín, Alemania, nunca pensó que la alegría del triunfo le duraría tan poco. Aún antes de asistir a la premiación las dudas sobre su sexualidad comenzaron a llenar espacio en los medios informativos más importantes. |
Recientemente, a mediados de enero, la Federación de Atletismo de su país confirmó que la atleta de 19 años no podrá competir hasta que la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) no tome una postura oficial, después de conocerse los resultados sobre el examen a que fue sometida para determinar en definitiva si es hombre o mujer. |
Mokgadi Caster Semenya nació el 7 de enero de 1991 en GaMasehlong, provincia sudafricana de Limpopo, y antes de ganar en la cita de Berlín exhibía los mejores cronos de la temporada. Pese a su juventud era vista con posibilidades de alcanzar marcas para la historia.
Un año antes había vencido sin mucha oposición en la final de los 800 metros en el Campeonato Mundial Juvenil, y asimismo, en los Juegos juveniles de la Mancomunidad Británica. Ya en 2009 dominó los 800 y los 1500 metros en el Campeonato Juvenil de África y su marca de 1:56, 72 en las dos vueltas a la pista constituía la mejor del año y rebajaba ¡en 4 segundos! su récord personal.
Aunque la atleta y sus familiares aseguran que es mujer, las
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Caster Semenya, primera de derecha a izquierda. |
pruebas realizadas en Alemania demuestran que es hermafroditapues en su organismo convergen características sexuales masculinas y femeninas. Además, según reveló el periódico británico The Daily Telegraph, Caster Semenya presenta una anomalía cromosómica, no tiene útero ni ovarios, pero sí testículos internos. Otra fuente también informó que su cantidad de testosterona es tres veces superior a la cantidad habitual que posee alguien del sexo femenino.
Lamentablemente, la sudafricana, que se sigue considerando mujer, ha estado en el colimador informativo. El tema no fue bien llevado y durante meses ella ha sufrido graves consecuencias psicológicas, pues nunca habían reparado en su condición de género, ni sus médicos ni sus familiares. Ahora, de la noche a la mañana le dicen que no es mujer, aunque tampoco es totalmente hombre. |
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Stella Walsh. |
Por el momento sólo queda esperar el veredicto de la IAAF. En su comunicado deberá dejar claro si la atleta podrá seguir compitiendo entre mujeres, si mantiene o no la medalla de oro en el Mundial de Berlín y si le son homologadas o no las marcas que posee.
Sin embargo, el caso de Semenya no es el único. Aquí les dejo algunos ejemplos. Quizás el más relevante es el de Stanislawa Walassiewiczwna, una polaca residente en Estados Unidos y que fue conocida en el mundo entero como Stella Walsh.
Stella fue la primera mujer que en los 100 metros planos bajó de los 12 segundos, y de los 24 en 200 metros, además de ser la pionera en sobrepasar la distancia de los 6 metros en el salto largo. Ella participó en los Juegos Olímpicos de 1932 y ganó la medalla de oro en el hectómetro, triunfo que la convirtió en heroína en su país natal. Luego de otros resultados relevantes, participó en la cita olímpica de 1936 en Berlín y allí terminó segunda en los 100 metros.
Paradójicamente, la atleta ganadora, la estadounidense Helen Stephens, tuvo que someterse a exámenes de femineidad porque su físico despertó sospechas. Días después un tribunal médico alemán dictaminó que nada anormal había en la conformación sexo biológica de Helen. |
Después de esa cita la Walsh continúo compitiendo como amateur hasta 1954, año en que se retiró oficialmente. En 1975, atendiendo a sus múltiples premios, fue al Salón de la Fama del Atletismo estadounidense.
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Luego volvió a ser noticia en 1980, al encontrar la muerte durante un tiroteo en la ciudad de Cleveland. Según los testigos la ex atleta estaba “en el lugar equivocado”. La sorpresa vino al practicársele la autopsia, pues se descubrió que tenía genitales masculinos y cromosomas de los dos sexos, por lo que biológicamente era hermafrodita.
Contemporánea de Stella fue la checoslovaca Zdena Koubkova, quien, coincidentemente con Semenya, compitió en los 800 metros. En 1934, fue la primera mujer en recorrer la distancia en menos de 2 minutos y 15 segundos, estampando un registro fenomenal para la época: 2:12.08. Unos años más tarde, la propia atleta reveló que era un hombre y su récord fue invalidado.
Otro caso interesante es el de la alemana Dora Ratjen, quien en 1938 rompió el récord mundial de salto alto, al superar la varilla situada a 1, 67 metros. Años más tarde se supo que era un hombre, cambió su nombre por el de Herman Ratjen y hasta encontró trabajo como camarero en un bar de Hamburgo.
Otra muestra es la de Pierre Bressolles y Leo Caurla. Estos franceses que llegaron a ser padres de familia, compitieron como mujeres en el Campeonato de Europa de 1946. Pierre lidió como “Claire” y llegó “tercera” en los 100 metros, mientras Leo era “Lea” y ganó la medalla de bronce en los 200. |
Helen Stephens junto a Stella Walsh. |
Ahora el drama de Caster Semenya ocupa titulares en todo el mundo. La llamada globalización de la información deja poco espacio a la privacidad y lo ci erto es que la joven sudafricana está en un stand by legal del que ojalá salga lo menos herida posible. Esperemos a ver qué decide la Federación Internacional. |
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