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DEPORTES

España: ¡un justo campeón!
por Nelson de la Rosa Rodríguez

La XIX Copa Mundial de Fútbol es el evento deportivo más importante de la temporada. Luego de largas rondas eliminatorias, 32 equipos se dieron cita en Sudáfrica para disputar el trofeo más importante a nivel de selecciones nacionales.

España: ¡un justo campeón!


Equipo de España
junto a su técnico,
Vicente del Bosque.

Copa Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010
Equipo de España junto a su técnico, Vicente del Bosque.
 

Era la primera vez que la Copa llegaba a Africa y esto traía expectativas. La primera de ellas estaba relacionada con la organización y el resto con el resultado deportivo. La primera duda se aclaró pronto: Sudáfrica tiene la capacidad suficiente para organizar certámenes de éste tipo, la calidad de los terrenos, el confort en los estadios y las facilidades para las telecomunicaciones respondieron a las necesidades más exigentes.

En lo deportivo, se presagiaba que la Copa cambiaría de dueño. Italia, monarca vigente, no tuvo un acertado cambio generacional y su nómina no parecía tener opciones de llegar a la final. A la caza del preciado trofeo salieron entonces otros equipos europeos encabezados por España, actual Campeón de la Eurocopa 2008. No obstante los especialistas eran

El pulpo Paul
El pulpo Paul

escépticos con los ibéricos pues su historia en mundiales anteriores dejaba mucho que desear y no pocos apostaron por una Inglaterra siempre estable, una joven pero potente Alemania y una Holanda que sin hacer mucho ruido había ganado sus 8 partidos de la eliminatoria y todos los amistosos disputados en el año.

Latinoamérica no era menos y con Brasil y Argentina a la cabeza intentarían levantar la Copa el domingo 11 de Julio. A pesar de eso existían dudas, pues el Brasil dirigido por Dunga no jugaba “a lo brasileño”, mientras la Argentina de Diego Armando Maradona había jugado la fase eliminatoria y los amistosos convocando a más de 120 jugadores, y para colmo no llevaron a Sudáfrica a hombres como Esteban Cambiasso y Javier Zanetti.

Africa, por su parte, no organizaría un Mundial para que lo ganaran fácilmente europeos o americanos y apostaron por el Costa de Marfil de Didier Drogba, el Ghana de Asamoah Gyan, la Nigeria de Obafemi Martins y una Sudáfrica que como local aspiraba a su mejor actuación histórica.

La fase de grupos trajo algunas sorpresas. América alcanzó un resultado sobresaliente cuando siete de sus ocho representantes clasificaron a los octavos de final: Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, México y Estados Unidos. Los africanos fueron eliminados en bloque y solo pudo seguir adelante Ghana, mientras que por Europa avanzaron algunos históricos como Inglaterra, Holanda y Alemania. España, aún sin convencer, logró su boleto y también lo hicieron Portugal y Eslovaquia. El grupo de la fase se completó con dos asiáticos Corea del Sur y Japón. Eliminados quedaron Italia y Francia.


Terminada la fase de grupos se jugó la ronda de octavos de final. Los equipos americanos apuntaban a lo alto y de los siete equipos con posibilidades, cuatro pasaron a cuartos: Uruguay, vencedor de Corea del Sur, Paraguay de Japón y, en duelos ineludibles, Brasil eliminó a Chile, y Argentina a México. Estados Unidos, por su parte, cedió ante Ghana; mientras, en choques europeos, Holanda era mejor que Eslovaquia, España venció con lo justo a Portugal, y Alemania dejó fuera a Inglaterra en un partido marcado por irregularidades en el arbitraje.

De los 32 equipos en lidia solo 8 se mantenían en competencia. El pareo de cuartos de final ubicó

David Villa.
David Villa.
los rivales: Uruguay-Ghana, Brasil-Holanda, Paraguay-España y Alemania-Argentina, en lo que muchos consideraron una final adelantada.
 
Uruguay, último equipo clasificado por Sudamérica, eliminó a Ghana en un choque que se definió desde el punto de penal y en el que la “mano ” de Luis Suárez en el último minuto, así como el acertado trabajo del portero Fernando Muslera, resultaron protagonistas. Por su parte, Brasil y Argentina no pudieron seguir en lidia al ceder en sus respectivos duelos. Brasil fue sorprendido por una Holanda que emergió en el partido cual Ave Fénix y no paró hasta vencer 2 goles por 1, mientras la Argentina de Diego Armando Maradona fue humillada ante una joven selección alemana que, jugando siempre al contragolpe, le endosó 4 goles que harán historia. Esa Argentina que tanto había gustado en los tres partidos anteriores extrañó la presencia del defensor Javier Zanetti y el mediocampista Esteban Cambiasso, dos extraclase que no fueron del beneplácito del director técnico. Por último España dio muestras de su “tiqui-taca ” y eliminó a un Paraguay que no bajó sus armas.

Concluidos los cuartos de final, el calendario semifinalista puso frente a
Diego Forlán.
Diego Forlán.

frente a un equipo sudamericano: Uruguay y tres europeos: Holanda, Alemania y España. El poderío mostrado por los de nuestro continente en las primeras fechas se esfumó como por arte de magia y la vieja Europa volvió a ser mayoría.

Uruguay y Holanda jugaron un partido trepidante que mantuvo el interés hasta el último minuto. Los holandeses ganaron 3 goles por 2, es verdad, pero los uruguayos no merecieron perder. No obstante, la llamada “ naranja mecánica” se clasificaba por tercera vez a una final. Su rival saldría del duelo entre Alemania y España.

Germanos e i béricos jugaron otra final adelantada. Los primeros venían de golear a la Argentina, y los segundos seguían adelante ganando por los justo, aunque con sequía goleadora. Al final España “le dio un baile ” a los germanos y, aunque nuevamente con lo justo y por la mínima, llegaban por primera vez a una final de Copa del Mundo.

El domingo 11 de Julio se disputaría la final y los especialistas sacaron cuentas: Holanda llevaba 24 victorias consecutivas como selección nacional, llegaban a su tercera final y en su expediente traían el haber eliminado a Brasil. Por su parte España ponía como credencial su título europeo dos años antes, un excelente toque y control del balón y las ganas de poder alzar por primera vez la Copa del Mundo y hacer quedar bien al caballero que es su técnico Vicente del Bosque, ese que les dice a los jugadores: “siéntase a gusto con el balón y lo que saben hacer, háganlo lo mejor que puedan ”. Para más información, mucho más al norte, en un acuario de la ciudad alemana de Oberhausen el pulpo Paul predijo la victoria de España, el mismo que unos días antes no se equivocó cuando prefirió la bandera española antes que la alemana.

El sábado 10 de Julio se jugó el partido del consuelo y Alemania le ganó a Uruguay 3 por 2, aunque nuevamente los charrúas vendieron cara la derrota y no fueron menos que los germanos, guiados por un Diego Forlán que estuvo a punto de empatar el partido en el último minuto pese a los errores del ahora desacertado portero Muslera.

 
Iker Casillas (derecha) y Andrés Iniesta (izquierda)
Iker Casillas (derecha) y Andrés Iniesta (izquierda)

En la final estarían frente a frente la pragmática y suficiente Holanda y el “tiqui-taca ” español. Los primeros reunciaron al juego total de la histórica “naranja mecánica ” y los segundos, más que “furia roja ” alardeaban de una técnica impecable. De cualquier manera habría un nuevo campeón, pues ninguno de ellos había ganado antes.

El partido fue tenso, con oportunidades para ambos y marcado por el trabajo de un árbitro que no estuvo a la altura de la ocasión. Noventa minutos no bastaron, los porteros Casillas (España) y Stekelemburg (Holanda) fueron protagonistas y más de una vez apagaron el grito de gol. En el segundo tiempo adicional, cuando ya muchos pensaban en los penales, cuando los holandeses ya no podían

con el desgaste físico y el mediocampo español aún generaba ideas, apareció la pierna de Andrés Iniesta y en disparo cruzado marcó la diana que tuvo valor de Copa del Mundo.


Mientras en las filas holandesas la decepción era más que evidente, en las españolas el delirio era protagonista. A varios metros de distancia Iker no podía contener las lágrimas de la emoción pues sabía que por primera vez España sería Campeón del Mundo.

Fue el resultado justo para una Copa Mundial. Pudo haber ganado Holanda, pero su juego no fue tan vistoso. España derrochó el mejor fútbol del torneo y mostró una eficacia pocas veces vista. Es cierto que perdió el duelo inicial y que marcó pocos goles, pero pocos reparan que

después de la fase de Grupos su portería no fue batida, y con idénticos marcadores de 1 por 0 dejaron fuera al Portugal de Cristiano Ronaldo, el Paraguay de Nelson Aedo Valdés, la Alemania de Lucas Podolski y, por último, a Holanda que avanzó bajo el patrocinio de Wesley Sneijder, Arjen Robben y Robin Van Persie.

De la mano del delantero David Villa, los mediocampistas Xavi Hernández, Xavi Alonso y Andrés Iniesta, los defensores Sergio Ramos, Gerard Piqué, Carles Puyol y Joan Capdevila, así como el portero Iker Casillas, España hizo méritos suficientes y levantar la Copa Mundial fue el justo premio a su labor.

Sergio Ramos.
Sergio Ramos.

La final nos trajo varias estadísticas, algunas veces frías pero siempre interesantes:
 
España: España:

1- Se convirtió en el primer equipo que gana la Copa Mundial luego de perder su primer partido en la competencia.

2- Es el primer equipo que logra mantener su portería imbatible en los cuatro partidos finales.

3- Empató con Francia (1998) e Italia (2002) como las únicas selecciones que han resultado Campeonas del Mundo con solo dos goles permitidos en todo el Campeonato.

4- Es el quinto país de Europa en ganar la Copa. Coincidentemente todos lo hicieron en su primera final: Italia en 1934, Alemania en 1954, Inglaterra en 1966 y Francia en 1998.

Holanda Holanda:


5- Es el primer país con tres derrotas en Finales. Con anterioridad estaba igualado con Checoslovaquia y Hungría.

En el campo de las individualidades muchos apostaban por el argentino Lionel Mesi y el brasileño Kaká para definir el Mejor jugador del Mundial. Sin embargo, ni uno ni otro hicieron méritos suficientes. La designación de Mejor jugador FIFA recayó justamente en un guerrero, el uruguayo Diego Forlán, quien no solo marcó goles, sino que hizo notables asistencias, armó el juego de su equipo y se entregó en cuerpo y alma. Detrás de él Wesley Sneijder y David Villa le siguieron en la puntuación. El alemán Thomas Muller (que no pudo estar en la sefiminal vs España) se llevó el liderazgo de goleadores y el Premio al Mejor Jugador Joven, e Iker Casillas el de Mejor Portero, con España como equipo Fair Play.

En una clasificación paralela que llevó la firma CASTROL, una de las patrocinadoras del Mundial, el defensor español Sergio Ramos se llevó los máximos honores entre todos los jugadores gracias a su trabajo constante durante toda la justa.

A la hora del resumen quizás no podamos decir que haya sido el Mejor Mundial de la Historia, aunque eso sí, será recordado siempre por el “ tiqui-taca” de la selección española. La Copa Mundial ya es historia, a la vuelta de 4 años Brasil organizará la vigésima edición y otras historias serán contadas.