Y Phillipe Croizon
cruzó a nado el Canal de la Mancha! |
por Nelson de la Rosa Rodríguez |

Phillipe Croizon. |
Conocí la noticia en la sección “Peripecias”, (Palabra Nueva No. 198) y a partir de ahí salí en busca de más información para no perderme ni un solo detalle de la posible hazaña: El francés Phillipe Croizon intentaría cruzar a nado el canal de la Mancha …
¡sin brazos ni piernas! |
Tenía curiosidad por conocer a éste hombre y saber por qué le faltaban sus extremidades, qué lo motivaba a asumir ese reto, cómo sería su entrenamiento y si en definitiva lograba su objetivo.
Croizon se lanzó al mar el sábado 18 de septiembre en la costa de Folkestone, Inglaterra, y 13 horas y media después arribaba a la playa cercana a la ciudad francesa de Wissant, luego de recorrer 34 kilómetros. Sus primeras declaraciones a la emisora France-Info fueron: “Lo hice. Estoy feliz, estoy tan feliz. No lo puedo creer, es una locura”. |
| |
Phillipe Croizon. |
El sentimiento de felicidad semanas después aún invade a éste hombre de 42 años que en 1994 vio como su vida cambió de una forma radical. Ese año Croizon estaba arreglando la antena del televisor y uno de los polos hizo contacto con la línea eléctrica de alta tensión. Los daños sufridos fueron tantos que cuando recuperó el sentido se encontraba en una cama de hospital …sin brazos ni piernas.
Dieciséis años después éste ex-policía parisino recuerda que, estando aún en el Hospital, vio por televisión un reportaje sobre el canal de la Mancha y le surgió la idea de cruzarlo a nado, pero ¿cómo hacerlo sin tener extremidades? |
| |
El trabajo durante años fue duro, muy duro, pero siempre tuvo el apoyo de los amigos más cercanos, la familia y en especial de su esposa Suzanna. Luego de un proceso de rehabilitación, llegó a adaptarse a una prótesis inferior que termina en forma de aleta, ideal para la natación, mientras que sus cortos brazos (unos pocos centímetros por debajo de los hombros) tendrían que hacer el trabajo más fuerte.
Con más fe y voluntad que condiciones físicas, Phillipe Croizon afrontó el reto. En ello contó con la ayuda de Valerie Carbonel, quien asumió y diseñó toda su preparación para una hazaña tan singular.
En un principio, Croizon pensó realizar la travesía en 24 horas. Sin embargo, sólo bastaron 13 horas y 30 minutos, algo que para los científicos tiene su explicación pues no es el primer caso en que ocurre algo así.
En primer lugar hay que “jugar” mucho con las mareas, pues fuertes corrientes pueden añadir kilómetros extras a la travesía; aunque si son favorables pueden reducir el esfuerzo del nadador y esto seguramente influyó en el caso del francés.
|
Cruzar a nado el Canal de la Mancha es algo que muchos lograron antes. Primero que Phillipe, lo hicieron 485 atletas, aunque más de 4 000 lo intentaron sin éxito, de ahí que lo realizado por nuestro protagonista se considere una hazaña deportiva. Pero también un canto a la voluntad, a no dejarse vencer por el mal, a mantener siempre la esperanza, a proponerse metas y hacer el mayor esfuerzo por cumplirlas.
En su trabajo previo Croizon entrenó durante dos años a razón de 30 horas semanales, lo que da un promedio de casi 4 horas y media por día. Los entrenamientos tenían que ser unas veces en piscina y otras en el mar pero siempre en aguas frías pues la temperatura que se encontraría en la travesía promedia los 13 grados, independientemente de que utilizaría un traje protector especial.
La dieta también tuvo que ser muy rigurosa; y para cumplir el trayecto, ingirió bebidas energizantes a través de un biberón. Afortunadamente para él, el tiempo se comportó de forma excelente pues en otras ocasiones un comienzo tranquilo ha terminado en una galerna de fuerza 6, provocando grandes olas. Tampoco se encontró los bancos de niebla inesperados, los cuales son muy comunes en esa zona. Aún muchos recuerdan la temporada de 1958 cuando dos nadadores tuvieron que ser guiados hasta la costa con las bocinas y las luces de los coches, mientras atravesaban zonas de nieblas.
Entre los datos históricos del cruce del canal encontramos que el capitán
|
Phillipe Croizon. |
| Matthew Webb fue el primero en realizar la hazaña en una fecha tan lejana como los días 24 y 25 de Agosto de 1875. |
Los médicos le habían dicho que eso era un trayecto imposible para el ser humano pero el militar inglés insistió y tomó sus medidas. Para luchar contra el frío engrasó su piel con aceite de mariposa y durante la travesía hacía cortas paradas para alimentarse con caldo de carne, café, cerveza y hasta unas copas de Brandy que le suministraban desde una flotilla en la que viajaban médicos, árbitros y periodistas.
Para Webb el momento más difícil ocurrió cuando una medusa lo picó en la noche, casi nueve horas después de comenzar el trayecto. No obstante, logró seguir y hasta se sobrepuso a una fuerte corriente en contra. Consiguió su objetivo luego de 21 horas y 45 minutos. Algunos especialistas dicen que Webb nadó mucho más que los 34 kilómetros previstos en el comienzo. Atendiendo a las veces que tuvo que acercarse a la flotilla es posible que hiciera casi el doble de lo planificado. Sin embargo el tiempo establecido permaneció como récord hasta 1923, cuando Enrico Tiraboschi, un nadador italiano, realizó la travesía de Francia a Inglaterra en 16 horas y 33 minutos.
La primera mujer que cubrió el trayecto fue la estadounidense Ederle Kellerman quien, con sólo 18 años, el 6 de agosto de 1926 logró la mejor marca hasta entonces con 14 horas y 39 minutos.
En la actualidad el mejor tiempo lo posee el nadador norteamericano Chad Hundeby, quien nadó desde la playa de Shakespeare, en Dover, hasta el cabo Gris Nez en 7 |
horas y 17 minutos. La marca fue impuesta hace ya 16 años.
Para los amantes de la natación a distancias largas, el cruce del canal de la Mancha es un paso soñado y algunos lo han hecho en más de una oportunidad, como es el caso de los británicos Alison Streeter y Michael Read. Ella ha logrado la travesía en 32 ocasiones y tiene el récord de haberlo hecho ¡siete veces! en un año (1992); mientras Michael cubrió la distancia en 31 oportunidades.
De momento, Phillipe Croizon es el primero que lo hace sin manos ni piernas. No albergo la menor duda de que por esa puerta abierta por él, en los |
Phillipe Croizon mientras le colocan la prótesis en forma de aletas. |
próximos años pasarán otros que a fuerza de fe, voluntad y entrenamientos, intenten verle a la vida su mejor rostro.
|
|