| ENTREGA EL CARDENAL ORTEGA PREMIOS DEL CONCURSO PALABRA NUEVA 2006 |
El viernes 20 de octubre, en el Arzobispado de La Habana, se dieron cita los ganadores del concurso de periodismo Aniversario de Palabra Nueva para recibir, de manos del arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, y del director de la publicación, Orlando Márquez, su diploma acreditativo y los correspondientes premios.
Tanto los ganadores de premios como los que recibieron menciones en artículo, crónica, reportaje, entrevista, fotografía, humor gráfico y ensayo, acudieron acompañados por familiares y amigos. Estuvieron también presentes miembros del Consejo de redacción de la revista, colaboradores, trabajadores del Arzobispado de La Habana y otros
|
|
invitados. María del Carmen Muzio, miembro del Jurado, tuvo a su cargo las palabras centrales del acto.
El momento artístico de la celebración estuvo a cargo de Ars Longa, coral de música antigua integrada por jóvenes talentos dirigidos por Teresa Paz, quienes interpretaron varias obras de su repertorio, entre ellas Salve Regina de Esteban Salas.
|
 |
|
El 20 de octubre es también día dedicado a la Cultura Nacional, pues en fecha similar y en el año1868, se entonó por primera vez el Himno Nacional en Bayamo, junto al templo que es hoy Catedral de la diócesis Bayamo-Manzanillo.
Esta fue la décima edición del concurso que cada año convoca Palabra Nueva, y en él participaron un centenar de obras provenientes de distintas regiones del país. Varios de los colaboradores actuales de la revista se acercaron a ella por primera vez a través de estos concursos.
(Resultados del concurso: Palabra Nueva, Nº 154) |
|
PALABRAS EN LA ENTREGA DE PREMIOS DE LA X EDICIÓN DEL CONCURSO PALABRA NUEVA. |
María del Carmen Muzio al momento
de leer su discurso. |
|
La premiación de un concurso es siempre un hecho gratificante. Con más razón, cuando corresponde al de una revista que por diez años lo sostiene. Para los que hemos sido Jurado en otros tipos de eventos nos resultó muy agradable realizar nuestra labor seleccionadora –cuestión ardua inevitablemente– por las características del mismo. Por supuesto, se premia la excelencia literaria, pero en estrecha unión a la búsqueda de un enaltecimiento de la figura humana.
Palabra Nueva, publicación mensual de la Arquidiócesis de La Habana, ya con una trayectoria sostenida de quince años, es una revista católica pero no excluyente debido a su amplia vocación ecuménica. Si algún requisito pueda exigírsele a los escritos para su publicación ha de ser su sentido humanista. Así, Palabra Nueva ha devenido una revista donde, sus habituales lectores, encuentran una perspectiva diferente y encomiable. Por esa misma óptica se rige el concurso periodístico y literario, el cual llega a su Décima edición.
Para los que fungimos como árbitros en este certamen, nos resultó difícil –como decía al inicio– por la siguiente razón: la calidad y cantidad de los trabajos en disímiles géneros presentados nos llevó a meditar bastante antes de tomar una decisión. Lo que puedo aseverar es que se impuso la calidad literaria y humana |
de los textos premiados. Estos se han ido e irán publicando en diferentes números de la revista para el disfrute y valoración de los lectores asiduos a Palabra Nueva quienes, con seguridad, concordarán con el Jurado.
Coincidentemente con nuestra premiación, hoy es una fecha importante para nosotros por conmemorarse un aniversario del Día de la Cultura Cubana, cuando se interpretó, por primera vez, junto a la hoy Catedral de Bayamo, el Himno Nacional, al que después Perucho Figueredo escribió la letra, en versos decasílabos, la misma métrica utilizada anteriormente por José María Heredia, ese primer gran poeta nacional –creador de símbolos tan propios como la palma y la estrella solitaria–, para su Himno del Desterrado.
Y es que también, cuando se habla de recordar a aquellos que hicieron posible el nacimiento de nuestra cultura, tenemos que rememorar la primera Universidad, la Real y Pontificia de San Jerónimo, fundada por los dominicos; el Seminario de San Carlos y San Ambrosio, donde estudiaron o impartieron clases tantas figuras ilustres de nuestra cultura como el presbítero Félix Varela y José de la Luz y Caballero. Una clase del Seminario aparece recreada en la novela cimera de nuestro siglo XIX, la Cecilia Valdés o La Loma del Ángel de Cirilo Villaverde en cuyo entorno histórico-arquitectónico nos encontramos, el cual debe mucho a ese gran benefactor de esta ciudad de San Cristóbal de la Habana: el obispo Espada.
|
Nuestros valores identitarios se reafirman hoy, día 20 de octubre, valores promovidos en gran medida por los sacerdotes y órdenes religiosas, quienes contribuyeron a formar la eticidad que nos particulariza como pueblo y nación.
Por esta y muchas razones más, Palabra Nueva y su Concurso continúan validando esta herencia cultural de nacionalidad y cubana de las que nos sentimos orgullosos herederos. |
Parte del público presente en la premiación.
 |
|