Stgo de Chile 5-abril-2001
Emmo Sr. Cardenal:
Jaime Lucas Ortega Alamino:
Me presento ante UD. con mucho respeto y la vez con devoción a mi fe católica como hijo de Jesucristo y creyente de nuestra Iglesia Católica. Soy Arturo Ávila Melgarejo, chileno quien en una oportunidad visitó su Isla encantadora en el año 98, momentos inolvidables que viví, e hice un par de amigos que aún mantengo a la fecha, Diana que esta acá en Chile (vivió unos meses en mi casa) y Jorge que trabaja en Varadero. En esa oportunidad Jorge me obsequió la estampa de un Siervo de Dios que hasta el día de hoy ha sido un fiel intercesor de mis oraciones y plegarias ante Dios nuestro Señor, él es Dn. Félix Varela. Años que he prestado mis servicios incondicionales a Nuestra Iglesia, como guía de catecismo, confirmación y actualmente participando en un coro maravilloso que es muy conocido acá en la capital, Santiago. También soy Franciscano de corazón de por siempre, por su vida, en humildad y entrega sencilla hacia El Padre.
Bueno Padre siguiendo con mi historia, estoy abocado a contarle toda mi experiencia con mis oraciones y esto de estar escribiéndole a UD. se lo prometí a Él y a Dios para que este siervo alcance pronto su Beatificación (y canonización) por los favores por los que Él ha intercedido ante nuestro Padre, de su vida no sé mucho, sé que nació en la Habana el 20/11/1788 se ordenó a los 23 años y se ganó el aprecio de muchos por su vida ejemplar y dedicación al ministerio de la enseñanza, durante 30 años se dedicó al sacerdocio en Nueva York, fundó escuelas, edificios, Iglesias y evangelizó por sobre todo a los pobres, su vida llena de humildad y de entrega al servicio de Dios, hizo que soportara con amor sus últimos días llenos de enfermedades y soledad, así entrega su alma al Señor el 25 de febrero de 1853
Espero algún día conocer donde descansan sus restos en la Universidad de la Habana.
¡Qué vida, no! Yo soy la sombra de sus talones y lucho por ser cada día mejor y fortalecerme y llenarme de fé sobre todo en estos tiempos en que el ser humano ha vaciado su alma al fondo del abismo y ha perdido el respeto por sí mismo.
Padre Dn. Félix Varela ha sido un pilar muy importante en mis oraciones y gracias a él hay dos personas en mi familia que han logrado sanar en un caso muy especial, el de mi sobrina Belén de 6 años quien tuvo una fuerte intoxicación en diciembre del año pasado. Ella un día en la tarde comenzó a decaer con fiebre y malestares produjéndose en su cuerpo hinchazones rojizas que llenaron su cuerpo desde la cara a los pies, su sangre estaba intoxicada, no sabemos si por suministro de algún medicamento u otro elemento. Luego fue internada en un Hospital con suministro de sueros y en observación durante unos días. Los médicos hicieron cientos de exámenes sin saber a que se debía la intoxicación; desde ese momento en que ella cae enferma yo me dedico a orarle a Dn. Félix Varela día y noche y hago una cadena con 2 personas más que son amigas muy queridas para que hagan oraciones y le pidan a Dn. Félix Varela que interceda por nosotros ante nuestro Señor por la salud de Belén. Luego viene la recuperación de Belén y los síntomas disminuyen totalmente (estando ella solamente con suero y sin ningún medicamento) hasta el día de hoy, se le hicieron los exámenes para saber la causa de su intoxicación. Quiero expresar Padre que por más mínimo que sea un problema o una enfermedad la fe es mucho mas grande y nuestro único médico es nuestro Padre, creo firmemente que fue una sanación divina porque hay que estar en el lugar de uno para conocer de cerca un problema o enfermedad, mi oración fue muy fuerte y estoy seguro que Félix Varela es cómplice del mejoramiento de Belén.
El otro caso también amerita la intercesión de F. Varela. un cuñado sumido enormemente en las drogas, caído en un abismo sin fin, donde peligraba su matrimonio, trabajo y donde ya había perdido todo. El sufrimiento de mi hermana no se lo doy a nadie, el ya había tocado fondo, ni siquiera quería ayuda; me dediqué a orarle día tras día a Félix Varela para que lo iluminara, para que abriera sus ojos y se diera cuenta en donde estaba, para que no sufrieran más sus hijos y su esposa y encaminara sus pasos por el camino correcto.
Hoy en día salir de las drogas cuesta muchísimo es el mal de este siglo, pero sé que nuevamente he sido escuchado y él lleva mas de tres meses en un centro de recuperación donde hasta el momento ha cambiado y ha devuelto la felicidad a su familia y a quienes le rodeamos. Los días oscuros que el vivió han desaparecido y ojalá nunca vuelvan a ser parte de su vida.
Como no voy a ser un agradecido de Dios y de nuestra madre María por tener hijos tan ejemplarísimos como Dn. Félix Varela a quienes somos dignos de imitar; es por eso Sr. Cardenal que estos acontecimientos tal vez no sean del todo interesantes para la Santa Sede, pero para mi como ser humano no son más que muestras divinas de pequeños milagros que han tocado mi alma y corazón.
Mi compromiso era este con Dn. Félix Varela comunicárselo a UD. y espero que le sirva con el proceso de canonización de este siervo de Dios que ya para mi es un Santo.
Seguiré orando por su proceso, y por todo lo que ha hecho por mi y familia.
Sé que Dn. Félix Varela algún día no muy lejano será glorificado por nuestro Señor, y ese día espero estar presente, por que no habrá felicidad regocijo más grande en mi corazón, que esperar esta noticia se haga realidad.
Con respeto y esperando seguir siendo un servidor de Dios,
se despide de Ud. Sr. Cardenal su hermano en Cristo.
Arturo Ávila Melgarejo. |