Revista de la Arquidiócesis de La Habana Año XX. Septiembre / 2011 No. 210
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EN ESTE UNIVERSO DE DIOS APOSTILLAS ¿QUIÉNES SOMOS? EDICIONES MENSUALES CONTACTOS
 
- San Pío V (1505-1572). Papa dominico - Oyentes de LA PALABRA
- El saludo del ángel II
- La Virgen de la Caridad está en La Habana
- Cuba vive una primavera de Fe. - Procesión de Ntra. Sra. de la Caridad del Cobre
- La Virgen celebra su día en Güines - “Tenemos que vivir como el pueblo”
- Ordenado nuevo presbítero habanero - Las copias del texto bíblico
- Desde el Seminario
 
 
Oyentes de LA PALABRA
Liturgia para el mes de Octubre
por fray Jesús ESPEJA, OP
  2 DE OCTUBRE: DOMINGO XXVII
EL VERDADERO MESIANISMO


La Palabra: “Los labradores, al ver al hijo, se dijeron: este es el heredero; venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia” (Mt 21, 33-43).
1. “Jesús dijo esta parábola a los sacerdotes y senadores del pueblo”. El Profeta ve ya que las autoridades religiosas judías quieren eliminarlo, y denuncia la injusta reacción de los dirigentes, pero sobre todo busca un sentido a su fracaso ¿Cómo puede responder este fracaso a la voluntad del Padre?
2. Pero esta parábola refleja cómo interpretó Jesús el fracaso que le venía encima. Para buscar sentido lógico acudió a la revelación bíblica donde se descubre algo importante: la humanización de la humanidad o la salvación no se realiza con el poder impositivo de los faraones sobre los esclavos, sino a través de hombres y mujeres que dejan a Dios-amor ser en ellos el único rey y señor. Eso fueron los justos y los profetas en la historia del pueblo judío. En esa línea Jesús interpreta su muerte: será el momento en que Dios se revela como amor incondicional a favor de todos los seres humanos.
3. Todos los seres humanos llevamos dentro el ansia de ser absolutos y la pretensión de ser los mesías o salvadores por nuestras cualidades físicas o psicológicas. En el fondo nos ciegan el poder y la fiebre posesiva. Este evangelio puede ser un buen correctivo, pues deja claro que el único Mesías es creíble porque en vez de dominar a los demás, fue capaz de perder la vida por defender la dignidad de todos.

9 DE OCTUBRE: DOMINGO XXVIII
QUIÉNES ENTRAN EN EL REINO DE DIOS


La Palabra: El Reino de los cielos, la nueva humanidad fraterna que Dios quiere “se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo”. Mandó a los criados con la invitación, pero no les hicieron caso porque andaban con sus negocios, incluso, no faltaron quienes les insultaran. En vista de fracaso, el señor invitó a todos, “buenos y malos”. Se llenó la sala del banquete, pero el amo pasó revisión, encontró algunos sin vestido de boda, y mandó a echarlos fuera (Mt 22, 1-14).
1. La parábola es muy significativa para vislumbrar qué significa el símbolo “reino de Dios”. En principio todo arranca del Padre bueno que quiere la felicidad para todos. Esa voluntad se va manifestando a todos a través de personas que, alcanzadas por los sentimientos de Dios, hacen la invitación al banquete. Y vemos todavía hoy las distintas reacciones: unos siguen pegados a sus negocios, al poder, y no quieren saber nada de compartir; no están dispuestos a sentarse con los pobres en la misma mesa. Otros se quedan en la indiferencia. Ese proyecto no les interesa. Y algunos hasta quieren silenciar a los portadores de la invitación.
2. Hoy leemos la versión de la parábola según el evangelista Mateo, que tiene una peculiaridad respecto a la versión del evangelista Lucas. Este dice que al ver la indiferencia y agresividad de los invitados, el señor anfitrión, mandó a los criados para que invitaran a todos, incluidos los “lisiados, cojos y ciegos”, a quienes nadie invitaba. Entraron y se celebró el banquete. Pero la versión del evangelista Mateo añade una coletilla: el señor que había hecho la invitación, vio algunos sin vestido de boda y los echó fuera. ¿Qué significa esto?
3. Son dos versiones complementarias de lo que significa el Reino de Dios. Es una posibilidad abierta para todos, pero cada uno es libre de abrirse a la invitación o curvarse sobre sí mismo. Al reino de Dios no pertenecen los seres humanos sin más. Necesitan llevar “vestido de fiesta”. En leguaje bíblico la expresión significa nacer del Espíritu y actuar con los sentimientos de Dios revelado en Jesucristo: compasión eficaz, compromiso por la justicia, liberación para todos. El evangelio habla del nuevo nacimiento. Quiere decir que la liberación y la sociedad donde todos puedan gozar de sus derechos fundamentales no se arregla sólo con el cambio de estructuras y estrategias políticas. Debe nacer “el hombre nuevo”: mujeres y hombres con sentimientos de profundo respeto ante la dignidad de todo ser humano, y empeñados en crear una sociedad en que todos y todas puedan vivir como personas.

16 DE OCTUBRE: DOMINGO XXIX
POLÍTICA Y RELIGIÓN POLÍTICA Y RELIGIÓN


La Palabra: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” (Mt 22, 15-21).
1. Primero, un detalle. Jesús de Nazaret fue un hombre que nunca se impuso por la fuerza. Su autoridad se apoyaba en la verdad de de lo que decía y hacía. Incluso sus mismos adversarios lo reconocieron: “maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforma a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en las apariencias”.
2. Y ahora la pregunta nada fácil de responder: “¿es lícito pagar impuesto al César o no?” César era el emperador de Roma, una de cuyas colonias era Palestina. Según los acuerdos establecidos, los judíos debían pagar un impuesto al César. Pero el grupo de los fariseos, muy pegados a la Ley según la cual Dios es el único rey y señor del pueblo judío, pensaban que no se debía pagar ese tributo porque ello implicaba reconocer al César como rey y señor del pueblo. Jesús responde con una sentencia lapidaria: “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. ¿Respuesta evasiva, o está diciendo algo fundamental?
3. Está diciendo algo muy importante para las relaciones entre organización política y religión. La organización política tiene su propia racionalidad y sus propias leyes, que la religión no puede abolir. Se necesitan un ordenamiento jurídico y una gestión de la economía que garanticen los derechos fundamentales de todas las personas, sean religiosas o no. Pero el conflicto con la religión llega cuando esos derechos fundamentales son atropellados porque él o los gobernantes de turno se creen con poder absoluto como si fueran dioses. Era el caso del emperador romano. Jesús viene a decir que si habéis acordado pagar un impuesto, mientras no reviséis el acuerdo, “dad al César lo que es del César”. Pero en ningún caso podéis considerar ni arrodillaros ante el César como si fuera un Dios. A los primeros cristianos los persiguieron y mataron porque se negaban a ofrecer sacrificios a dioses falsos, como era el emperador de Roma.

23 DE OCTUBRE: DOMINGO XXX
EL MANDAMIENTO PRIMERO


La Palabra: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y a los profetas” (Mt 22, 34-40).
1. En el credo bíblico ya estaba claro cuál era el núcleo central de la Ley, la vocación de todo ser humano: “amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser”. Amar implica estar afectivamente relacionado con la persona amada, pendiente de ella. Corazón significa el centro de la persona, de donde brotan los sentimientos, se piensa y se programa. Alma significa vida, eso que vamos gustando y entregando en cada instante. Ser quiere decir todo lo que somos y tenemos, todos nuestros recursos. En la Biblia junto al amor a Dios se propone también el amor al prójimo; pero los rabinos discutían cuál era el primero, y entonces se lo preguntan a Jesús.
2. La novedad de la respuesta: el amor al prójimo y el amor a Dios van inseparablemente unidos. No podía ser menos, pues por ahí nos orientan la parábola del buen samaritano y sobre todo el criterio de juicio final: “lo que hicisteis con los pobres y abandonados, a mí me lo hiciste”. Los primeros cristianos percibieron bien esa novedad. En una de sus cartas, Juan interpela: “¿cómo dices que amas a Dios si estás odiando al hermano?”
3. No faltan cristianos que entienden a su manera el amor al prójimo; no hay que amarlo en sí mismo, sino que debemos amarlo por amor de Dios que nos preceptúa ese amor al prójimo. Así podremos alcanzar la vida eterna como premio. Pero ese procedimiento es una forma muy sutil de utilizar al prójimo, hacer de él un medio y negarle su condición de fin. Hay que amar al prójimo en sí mismo, porque es imagen de Dios, y sus derechos humanos tienen algo de divino.

30 DE OCTUBRE: DOMINGO XXXI
CÓMO IR POR LA VIDA


La Palabra: “En la cátedra de Moisés se han asentado los letrados y los fariseos; haced y cumplid lo que os digan pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen” (Mt 23, 1-12).
1. Los letrados y fariseos en la sociedad judía donde se escribe el evangelio de Mateo eran los dirigentes del pueblo. Y en el ejercicio del poder tenían cuatro lacras lamentables. La primera, “no hacen lo que dicen”; cargan a la gente con fardo de preceptos y prácticas insoportables, mientras ellos no mueven ni un dedo. La segunda, “todo lo que hacen para que la gente los vea”. Tercera, “ensanchan las franjas del manto, les gusta ocupar los primeros puestos en banquetes y en sinagogas”. Y cuarta, “les gusta que le hagan reverencias por las calles y que la gente los llame maestros.
2. Sin duda, este evangelio autoriza para una necesaria y continua reforma de la autoridad y de sus manifestaciones. La palabra autoridad está emparentada con el verbo latino augere, aumentar. Los gobernantes, en cualquier ámbito, sea civil o religioso, tienen por misión no aumentar su poderío, sino ayudar a que crezcan “aumenten” las personas, que deben ser sujeto y fin de todas las organizaciones políticas y religiosas. Las apariencias, afán de poder y obsesión por asegurar posiciones privilegiadas en quienes ocupan cargos políticos elevados, es enfermedad grave para nuestra sociedad.
3. Este evangelio habla también a cada cristiano. Pues todos llevamos dentro ese aguijón de “estar por encima de”, “no ser como los demás”. Las mañas del fariseo y del letrado nos carcomen por dentro. Si no estamos atentos para vivir nuestra verdad de criaturas débiles, abiertas siempre a nuestro Creador, podemos fracasar por tejer nuestra existencia engañosamente.
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