Retornar al "Home Page" ...
 
 

 

Don Giosy en la Catedral

“Cuando me preguntan por qué me hice sacerdote, pienso que me ponen en dificultad, pero yo respondo: porque me he enamorado, como mi madre se enamoró de mi papá”. Así, con intervenciones como ésta, entre anécdotas, testimonios y reflexiones, fue hilando canción por canción el sacerdote italiano Giuseppe Cento, más conocido como Don Giosy, hasta completar su concierto ofrecido en la catedral habanera el pasado sábado 25 de noviembre.

En primera fila y ante el presbiterio devenido en escenario, se sentaron nuestro arzobispo, el cardenal Jaime Ortega, monseñor Jorge Serpa, rector del Seminario “San Carlos y San Ambrosio”, y monseñor Luigi Bonazzi, nuncio apostólico en Cuba. Unas quinientas personas, entre ellos jóvenes, sacerdotes, religiosas y seminaristas, conformaron el público asistente.

texto y fotos: Orlando MÁRQUEZ
Don Giosy
Don Giosy, nacido en Ischia di Castro, región de Viterbo, el 12 de agosto de 1946, fue ordenado sacerdote el 30 de diciembre de 1969 y destinado a una parroquia de la misma región. Una tarde de 1971, según relató el pasado verano a la revista Famiglia Cristiana, mientras rezaba el Breviario, decidió que acabaría sus oraciones cantando: “Dije a Dios: para que ninguno de nosotros dos se aburra, te alabaré tocando”. Desde entonces complementó su ministerio con el canto. Es autor de más de 800 canciones, recogidas en más de treinta discos, el primero aparecido en 1976, y ha celebrado cerca de tres mil conciertos en Europa, Estados Unidos, Canadá, Burkina Faso, Eritrea, Hong Kong, Macao, Japón, Australia y, ahora, Cuba, donde su presentación fue promovida por los responsables de la Pastoral diocesana de jóvenes.

Aunque se hace acompañar del grupo Parcifal, durante su presentación en La Habana don Giosy se apoyó en background, así como en imágenes de video escogidas para cada una de sus canciones y proyectadas en una pantalla gigante.
El Cardenal Jaime Ortega, junto a mons. Jorge Serpa, rector del Seminario “San Carlos y San Ambrosio”, y mons. Luigi Bonazzi, nuncio apostólico en Cuba.
En primera fila y ante el presbiterio devenido en escenario, se sentaron nuestro arzobispo, el Cardenal Jaime Ortega, monseñor Jorge Serpa, rector del Seminario “San Carlos y San Ambrosio”, y monseñor Luigi Bonazzi, nuncio apostólico en Cuba.
Los presentes en el templo habanero cantaron, aplaudieron y disfrutaron durante casi dos horas una veintena de canciones de ritmo contagioso, muy apropiado para jóvenes, y letra religiosa (se repartieron los textos en español), verdaderas oraciones de alabanza, de abandono, de alerta o de esperanza. En el recuerdo quedan las canciones dedicadas a Madre Teresa, a Juan Pablo II, a los jóvenes drogadictos que conoció en los alrededores de su parroquia… “En el ministerio sacerdotal –había dicho el sacerdote cantautor a Famiglia Cristiana– he disfrutado del atractivo de la Salvación que se realiza en las conciencias, regenerando las almas. En el ministerio inesperado y sorprendente de la canción, he sentido sin embargo que se jugó, y se sigue jugando, el complemento definitivo de mi sacerdocio”.

Antes de dar la bendición final a los presentes siguiendo la invitación de Don Giosy, el cardenal Ortega agradeció al sacerdote italiano su presentación, de modo especial sus frecuentes referencias a Juan Pablo II.

Don Giosy ofreció un segundo concierto, el domingo 26 de noviembre, en el templo de San Pablo de la Cruz de los padres pasionistas, en La Víbora.

Regresar al Sumario Sumario Breves Religión Sociedad Segmento En este Universo de Dios Internacional Glosas Cubanas