Añadía que hay evidencias de que los bebés nacidos por fecundación in vitro son más propensos a nacer con bajo peso.
La causa de este aumento del riesgo de problemas genéticos es desconocida, pero según Weksberg podría ser una combinación de los problemas de fertilidad de los padres y de los tratamientos de fertilidad mismos.
En los casos en los que se involucra a donantes externos, para los niños puede haber otros problemas, debido a la falta de conocimiento de los trastornos médicos de su padre biológico.
Enfermedad
En Australia, un canal de televisión hacía pública hace poco la historia de una mujer concebida con el semen de un donante, que ahora tiene cáncer de colon hereditario, algo que no viene de su madre.
Según un reportaje publicado el 5 de septiembre por el servicio British BioNews , la mujer no puede obtener información alguna sobre su padre, ni puede contactar con sus otros ocho medio hermanos, por el hecho de que en el momento de su concepción la identidad de los donantes se mantenía en secreto.
Algunos estados australianos han cambiado la ley, que ahora exige a los donantes su consentimiento para divulgar información sobre ellos, pero el cambio no tiene carácter retroactivo.
El 21 de julio la norteamericana ABC News informaba de un problema parecido. Rebecca Blackwell y su hijo de 15 años, Tyler, estaban intentando localizar al padre donante de semen y, aunque no ha respondido a sus solicitudes de información, la hermana de este hombre les comunicó que él tenía una enfermedad hereditaria de la arteria aorta del corazón.
Descubrieron que Tyler había heredado esto, lo que podría matarlo sin previo aviso. Más tarde se sometió a una operación, pero será necesario que se someta a una vigilancia continua el resto de su vida.
El padre de Tyler donó su semen a tres clínicas, y es padre, al menos, de 24 niños. No contó a ninguno de ellos sus problemas de salud, que también incluyen el síndrome de Marfan, una enfermedad de los tejidos.
Cuando el semen de un donante se utiliza con mucha frecuencia se presentan otras consecuencias negativas. La preocupación es que algunos de los niños, al ignorar quién es su padre, puedan mantener una relación incestuosa.
El Sunday Times del 18 de septiembre informaba que un donante de semen británico engendró hijos para 17 familias.
Las directrices oficiales ponen un límite de 10, pero la Human Fertility and Embryology Authority (HFEA) ha admitido que se ha sobrepasado en ocasiones. Además, tampoco saben cuántas veces se han roto las reglas.
“Existe el peligro real, en un país pequeño como el Reino Unido, de que los niños concebidos por un donante se encuentren, sin saber que son medio hermanos”, afirmaba Josephine Quintavalle, de la organización Comment on Reproductive Ethics.
En Estados Unidos, que es mucho más grande que Inglaterra, es significativo el problema de los múltiples descendientes de un mismo donante.
Un caso llamativo era el publicado el 5 de septiembre por el New York Times , que contaba que un hombre había sido padre de hasta 150 hijos. Aunque este es un caso extremo, el artículo decía que hay muchos otros casos de donantes que han sido padres de 50 o más hijos.
“Tenemos más normas que entran en juego al comprar un coche usado que al comprar semen”, decía Debora L. Spar, autora de The Baby Business: How Money, Science and Politics Drive the Commerce of Conception (El negocio de los bebés: cómo el dinero, la ciencia y la política dirigen el negocio de la concepción).
Según el New York Times , no hay datos ciertos sobre cuántos niños han nacido utilizando semen de donantes. Se han hecho varias estimaciones que van desde los 30 000 a los 60 000.
Complicaciones
Un análisis de los estudios existentes mostraba que las mujeres que se someten a fecundación in vitro tienen un riesgo mayor, en algunos casos de hasta el 40 por ciento más, de complicaciones graves durante el embarazo, informaba el 20 de octubre el periódico Telegraph de Londres.
Se cree que el proceso de desarrollo inicial del embrión fuera del cuerpo de la madre lleva posteriormente a un mal desarrollo de la placenta. Otra causa es que la mujer tiende a ser mayor y a tener problemas de salud.
Algunos tratamientos de fecundación in vitro implican la donación de óvulos de otra mujer. El Sunday Times informaba el 23 de octubre que se ha suscitado preocupación por el gran número de óvulos que se toman de algunas donantes, lo que las pone en peligro. Además de problemas como cambios de humor, dolores de cabeza y cansancio, las hormonas inyectadas en las donantes pueden llevarlas a una situación conocida como síndrome de hiperestimulación ovárica, que causa coágulos de sangre y daño renal e incluso, en algunos casos, la muerte.
Los datos del HFEA muestran que en un caso se tomaron hasta 85 óvulos de una sola donante. A otras se les había retirado de 50 a 70. Esto se ha conocido en un momento en el que las autoridades de fertilidad han aumentado –de 250 libras a 750 libras (de 400 dólares a 1 200 dólares)– la cantidad que se puede pagar a una donante de óvulos, informaba el 20 de octubre el periódico Independent . La medida se ha adoptado porque las clínicas sufren escasez de donantes, debido, en parte, al hecho de haber sido suprimido en el 2005 el anonimato de la donante.
“Esta es una decisión desgraciada que pone en peligro la salud de mujeres jóvenes”, declaraba David King, director de la organización Human Genetics Alert. El pago de 750 libras es un gran incentivo para las estudiantes universitarias, que luchan por pagar sus estudios, decía.
Aparte de los riesgos para la salud, las clínicas a veces cometen errores, algo que, según un artículo del Daily Mail del 13 de agosto, va en aumento en Gran Bretaña. Las cifras de la HFEA revelan que en el 2010 hubo 564 errores graves o cuasi accidentes en las clínicas de Gran Bretaña. Es una cifra tres veces superior a la del 2007.
Los errores incluyen inyectar espermatozoides incorrectos en un óvulo, destruir embriones por accidente e implantar en mujeres embriones incorrectos.
Solo ha habido un ligero aumento en el número de tratamientos de fecundación in vitro en los últimos años, por lo que el notable aumento de errores no se debe a que haya habido un mayor número de casos.
Antes, en un artículo de 22 de julio, el Daily Mail informaba que las clínicas desechan cientos de miles de embriones. Según las cifras publicadas por el Departamento de Sanidad, por cada nacimiento con éxito por fecundación in vitro, se crean más de 30 embriones humanos.
La información revelaba que, desde 1991, para las técnicas de fecundación in vitro se han creado más de 3 millones de embriones, con menos de 100 000 nacimientos resultantes. Según el Daily Mail cerca de 1,5 millones han sido desechados en el curso de los tratamientos y más de 100 000 fueron entregados para investigación en experimentos destructivos.
La oposición de la Iglesia católica a la utilización de la fecundación in vitro es bien conocida, pero no es necesario ser católico para abrigar preocupación por el inmenso coste humano que implican estos procedimientos. |