En busca de lograr mayor espectacularidad, reducción del tiempo de juego y abrir, además, espacios a la televisión, cobran cada vez más fuerza las distintas variantes de lo que es considerado el "Ajedrez rápido".
En el Ajedrez rápido la partida puede durar entre quince minutos y una hora. Sin embargo, hay otras categorías como el blitz, donde el tiempo para cada jugador no excede los cinco minutos y, por si fuera poco, también hay encuentros de hasta tres minutos y otros que no pasan de los sesenta segundos.
Aunque los enfrentamientos se rigen por las leyes de la Federación Internacional (FIDE), los jugadores no están obligados a anotar las jugadas y muchas veces el que lleva las piezas negras escoge el lugar donde se coloca el reloj, a la derecha o a la izquierda.
En Cuba, los amantes del juego ciencia vivieron una gran efervescencia de partidas rápidas gracias a la presencia del Gran Maestro Leinier Domínguez en los Campeonatos Mundiales a ese ritmo, especialmente cuando ganó la corona en la cita disputada en la ciudad kazaja de Almaty en el año 2008. Así mismo, la fórmula ha sido muy utilizada a la hora de buscar un desempate en muchos torneos "clásicos", entre ellos la Copa Mundial, un certamen en el que Leinier también ha llegado bastante lejos.
Aunque su principal esplendor llega en estos momentos, las modalidades de Ajedrez rápido ya se disputaban desde el siglo pasado e incluso en 1970 el genial Bobby Fischer ganó en la ciudad de Herceg, territorio de la entonces Yugoslavia, el que se considera primer certamen mundial con un ritmo de juego inferior a los sesenta minutos para cada jugador.
Aquella vez doce jugadores compitieron por el sistema de todos contra todos a doble vuelta. Fischer ganó con claridad al totalizar 19 puntos de 22 posibles, fue superior al resto de los contendientes y solo perdió una partida, esta frente a Víctor Korchoi, a la postre ocupante de la tercera plaza con 14 puntos, media unidad menos que Mijaíl Tal, quien quedó segundo pese a que perdió las dos veces en que se enfrentó al campeón.
Para tener una idea de la calidad de aquel torneo solo debemos recordar que en cuarto lugar quedó Tigran Petrosian y en quinto David Bronstein, en tanto Vasili Smyslov, otro de los insustituibles de siempre, terminó octavo.
Varios años después, en 1978, Anatoli Kárpov dominó un certamen parecido y lo mismo hizo Gari Kaspárov en 1983. Sin embargo, no sería hasta 1988 en que se disputó el que la FIDE considera como Primer Campeonato Mundial de partidas blitz. El torneo se realizó en Saint John y el título correspondió al ruso Mijaíl Tal escoltado por su coterráneo Rafael Vaganian.
No obstante el éxito organizativo, hubo un impasse bastante notable y no fue hasta el año 2006 en que las fórmulas de competencia se regu-larizaron y el título de Campeón Mundial Blitz alcanzó verdadero pro-tagonismo.
Del 2006 a la fecha ya se disputaron seis Campeonatos Mundiales y ningún titular ha podido repetir. En la primera edición, se impuso el ruso Alexander Grischuk por mejor desempate que su compatriota Peter Svidler, pues ambos terminaron con 10,5 puntos de 15 posibles. La tercera posición fue para el azerí Teimour Radjabov con 10 unidades.
Un año después (2007), las acciones se trasladaron a Moscú y allí se impuso el Gran Maestro ucraniano Vasili Ivanchuk con 25,5 puntos de 38 posibles, escoltado por el indio Visna-wanathan Anand con 24,5 y Alexander Grischuk, que de titular doce meses antes, ahora terminó tercero con 23,5.
Sin embargo, Ivan-chuk fracasó en su intento de mantener la corona en Almaty 2009. Ante el empuje del cubano Leinier Domín-guez (11,5 de 15), Ivan-chuk tuvo que contentarse con el subtítulo a media unidad del monarca antillano. En la tercera plaza se ubicó Peter Svidler con 10.
Como si hubiera una maldición para los monarcas, Leinier no pudo retener la corona un año después en Moscú y descendió hasta el lugar 13 entre 22 participantes con 20 puntos de 42 posibles. Aquí, el primer lugar fue el noruego Magnus Carlsen con 31 puntos, el segundo lo alcanzó Visnawanathan Anand con 28 y el tercero Serguéi Kariakin con 25.
La más reciente edición de los Campeonatos Mundiales Blitz se disputó nuevamente en la capital rusa, entre el 16 y el 18 de noviembre de 2010 y el podio de premiaciones estuvo encabezado por el armenio Levon Aronian con 24,5 puntos, seguido de Teimour Radjabov con 24 y el noruego Magnus Carlsen con 23,5.
La modalidad blitz es muy seguida actualmente en el mundo. Los jugadores la prefieren tanto a nivel de competencia como en los entrenamientos y constituye además una excelente manera de fomentar la masividad.
En Cuba son muy acogidos los torneos de este tipo porque se pueden disputar en una sola jornada, independientemente del número de los jugadores, ya que se pueden disputar por varios sistemas, entre ellos el "round robin" o el "suizo".
A propósito, ya este año se disputaron los primeros Campeonatos Nacionales Blitz y la Federación Internacional dará a conocer en breve un listado con coeficiente Elo aplicado a las partidas rápidas.
Para los aficionados, el espectáculo es excelente e incluso resulta de gran atractivo para la televisión, pues en diez minutos termina la partida. Para los jugadores, el esfuerzo es al máximo: tienen que buscar la mejor variante en el menor tiempo posible y quizás eso le reste belleza al juego, pero no hay dudas que resulta altamente atrayente.
Está claro que nada podrá sustituir la amplia gama de variantes y posibilidades que se encuentran en las partidas clásicas pero con las partidas rápidas, semirápidas y blitz el Ajedrez mundial se renueva.




