La obra es un retablo en forma de libro con una imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, realizada en la técnica de mosaico en miniatura. Las teselas, fijadas sobre una lámina de cera en paneles de madera, provienen de lozas y azulejos de variados colores que formaron parte de edificaciones en nuestro país desde el siglo XVIII.
Con este trozo de la historia y el alma cubanas, a decir del autor, “se desea que el Santo Padre guarde de nuestro pueblo, y en especial de la comunidad católica de Bauta en la zona oeste de La Habana, todo el amor y el respeto que sentimos hacia él y la Iglesia”.
La obra fue entregada al Papa y desde la Santa Sede se le envió al artista la foto que captó el momento en que el Sumo Pontífice recibió el hermoso mosaico.




