{"id":16261,"date":"2022-04-10T08:03:05","date_gmt":"2022-04-10T12:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.palabranueva.net\/domingo-de-ramos-3\/"},"modified":"2022-04-10T08:03:05","modified_gmt":"2022-04-10T12:03:05","slug":"domingo-de-ramos-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.palabranueva.net\/en\/domingo-de-ramos-3\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos"},"content":{"rendered":"<p>10 de abril de 2022<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cristo Jes\u00fas, siendo de condici\u00f3n divina\u2026 se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando la condici\u00f3n de esclavo\u2026 obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas, arrodillado, oraba diciendo: \u201cPadre, si quieres, aparta de m\u00ed este c\u00e1liz;<\/p>\n<p>pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lecturas<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Primera Lectura<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lectura del Profeta Isa\u00edas 50, 4-7<\/strong><\/p>\n<p>El Se\u00f1or Dios me ha dado una lengua de disc\u00edpulo;<\/p>\n<p>para saber decir al abatido una palabra de aliento.<br \/>\nCada ma\u00f1ana me espabila el o\u00eddo, para que escuche como los disc\u00edpulos.<br \/>\nEl Se\u00f1or Dios me abri\u00f3 el o\u00eddo; yo no resist\u00ed ni me ech\u00e9 atr\u00e1s.<br \/>\nOfrec\u00ed la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba;<br \/>\nno escond\u00ed el rostro ante ultrajes y salivazos.<br \/>\nEl Se\u00f1or Dios me ayuda, por eso no sent\u00eda los ultrajes;<br \/>\npor eso endurec\u00ed el rostro como pedernal, sabiendo que no quedar\u00eda defraudado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Salmo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sal. 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24 <\/strong><\/p>\n<p>R\/. Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/p>\n<p>Al verme, se burlan de m\u00ed, hacen visajes, menean la cabeza:<br \/>\n\u201cAcudi\u00f3 al Se\u00f1or, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere\u201d. R\/.<\/p>\n<p>Me acorrala una jaur\u00eda de mastines, me cerca una banda de malhechores;<br \/>\nme taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. R\/.<\/p>\n<p>Se reparten mi ropa, echan a suerte mi t\u00fanica.<br \/>\nPero t\u00fa, Se\u00f1or, no te quedes lejos; fuerza m\u00eda, ven corriendo a ayudarme. R\/.<\/p>\n<p>Contar\u00e9 tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabar\u00e9.<br \/>\n\u201cQuienes temen al Se\u00f1or, al\u00e1benlo; linaje de Jacob, glorif\u00edquenlo;<br \/>\nt\u00e9manlo, linaje de Israel\u201d. R\/.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segunda Lectura<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses 2, 6-11<\/strong><\/p>\n<p>Cristo Jes\u00fas, siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios;<br \/>\nal contrario, se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando la condici\u00f3n de esclavo,<br \/>\nhecho semejante a los hombres.<br \/>\nY as\u00ed, reconocido como hombre por su presencia, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo,<br \/>\nhecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz.<br \/>\nPor eso Dios lo exalt\u00f3 sobre todo y le concedi\u00f3 el Nombre-sobre-todo-nombre;<br \/>\nde modo que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Se\u00f1or, para gloria de Dios Padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan San Lucas 22, 14 \u2013 23, 56<\/strong><\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la hora, se sent\u00f3 a la mesa y los ap\u00f3stoles con \u00e9l y les dijo:<br \/>\n+ \u201cArdientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que ya no la volver\u00e9 a comer hasta que se cumpla en el reino de Dios\u201d.<br \/>\nC. Y, tomando un c\u00e1liz, despu\u00e9s de pronunciar la acci\u00f3n de gracias, dijo:<br \/>\n+ \u201cTomad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beber\u00e9 desde ahora del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios\u201d.<br \/>\nC. Y, tomando pan, despu\u00e9s de pronunciar la acci\u00f3n de gracias, lo parti\u00f3 y se lo dio diciendo:<br \/>\n+ \u201cEsto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria m\u00eda\u201d.<br \/>\nC. Despu\u00e9s de cenar, hizo lo mismo con el c\u00e1liz diciendo:<br \/>\n+ \u201cEste c\u00e1liz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros\u201d.<br \/>\n+ \u201cPero mirad: la mano del que me entrega est\u00e1 conmigo, en la mesa. Porque el Hijo del hombre se va, seg\u00fan lo establecido; pero \u00a1ay de aquel hombre por quien es entregado!\u201d.<br \/>\nC. Ellos empezaron a preguntarse unos a otros sobre qui\u00e9n de ellos pod\u00eda ser el que iba a hacer eso.<br \/>\nC. Se produjo tambi\u00e9n un altercado a prop\u00f3sito de qui\u00e9n de ellos deb\u00eda ser tenido como el mayor. Pero \u00e9l les dijo:<br \/>\n+ \u201cLos reyes de las naciones las dominan, y los que ejercen la autoridad se hacen llamar bienhechores. Vosotros no hag\u00e1is as\u00ed, sino que el mayor entre vosotros se ha de hacer como el menor, y el que gobierna, como el que sirve.<br \/>\nPorque \u00bfqui\u00e9n es m\u00e1s, el que est\u00e1 a la mesa o el que sirve? \u00bfVerdad que el que est\u00e1 a la mesa? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.<br \/>\nVosotros sois los que hab\u00e9is perseverado conmigo en mis pruebas, y yo preparo para vosotros el reino como me lo prepar\u00f3 mi Padre a m\u00ed, de forma que com\u00e1is y beb\u00e1is a mi mesa en mi reino, y os sent\u00e9is en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel\u201d.<br \/>\n+ \u201cSim\u00f3n, Sim\u00f3n, mira que Satan\u00e1s os ha reclamado para cribaros como trigo. Pero yo he pedido por ti, para que tu fe no se apague. Y t\u00fa, cuando te hayas convertido, confirma a tus hermanos\u201d.<br \/>\nC. \u00c9l le dijo:<br \/>\nS. \u201cSe\u00f1or, contigo estoy dispuesto a ir incluso a la c\u00e1rcel y a la muerte\u201d.<br \/>\nC. Pero \u00e9l le dijo:<br \/>\n+ \u201cTe digo, Pedro, que no cantar\u00e1 hoy el gallo antes de que tres veces hayas negado conocerme\u201d.<br \/>\nC. Y les dijo:<br \/>\n+ \u201cCuando os envi\u00e9 sin bolsa, ni alforja, ni sandalias, \u00bfos falt\u00f3 algo?\u201d.<br \/>\nC. Dijeron:<br \/>\nS. \u201cNada\u201d.<br \/>\nC. Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n+ \u201cPero ahora, el que tenga bolsa, que la lleve consigo, y lo mismo la alforja; y el que no tenga espada, que venda su manto y compre una. Porque os digo que es necesario que se cumpla en m\u00ed lo que est\u00e1 escrito: \u2018Fue contado entre los pecadores\u2019, pues lo que se refiere a m\u00ed toca a su fin\u201d.<br \/>\nC. Ellos dijeron:<br \/>\nS. \u201cSe\u00f1or, aqu\u00ed hay dos espadas\u201d.<br \/>\nC. \u00c9l les dijo:<br \/>\n+ \u201cBasta\u201d.<br \/>\nC. Sali\u00f3 y se encamin\u00f3, como de costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron los disc\u00edpulos. Al llegar al sitio, les dijo:<br \/>\n+ \u201cOrad, para no caer en tentaci\u00f3n\u201d.<br \/>\nC. Y se apart\u00f3 de ellos como a un tiro de piedra y, arrodillado, oraba diciendo:<br \/>\n+ \u201cPadre, si quieres, aparta de m\u00ed este c\u00e1liz;<br \/>\npero que no se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d.<br \/>\nC. Y se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel del cielo, que lo confortaba. En medio de su angustia, oraba con m\u00e1s intensidad. Y le entr\u00f3 un sudor que ca\u00eda hasta el suelo como si fueran gotas espesas de sangre. Y, levant\u00e1ndose de la oraci\u00f3n, fue hacia sus disc\u00edpulos, los encontr\u00f3 dormidos por la tristeza, y les dijo:<br \/>\n+ \u201c\u00bfPor qu\u00e9 dorm\u00eds? Levantaos y orad, para no caer en tentaci\u00f3n\u201d.<br \/>\nC. Todav\u00eda estaba hablando, cuando apareci\u00f3 una turba; iba a la cabeza el llamado Judas, uno de los Doce. Y se acerc\u00f3 a besar a Jes\u00fas.<br \/>\nJes\u00fas le dijo:<br \/>\n+ \u201cJudas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del hombre?\u201d.<br \/>\nC. Viendo los que estaban con \u00e9l lo que iba a pasar, dijeron:<br \/>\n+ \u201cSe\u00f1or, \u00bfherimos con la espada?\u201d.<br \/>\nC. Y uno de ellos hiri\u00f3 al criado del sumo sacerdote y le cort\u00f3 la oreja derecha. Jes\u00fas intervino diciendo:<br \/>\n+ \u201cDejadlo, basta\u201d.<br \/>\nC. Y, toc\u00e1ndole la oreja, lo cur\u00f3. Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los oficiales del templo, y a los ancianos que hab\u00edan venido contra \u00e9l:<br \/>\n+ \u201c\u00bfHab\u00e9is salido con espadas y palos como en busca de un bandido? Estando a diario en el templo con vosotros, no me prendisteis. Pero esta es vuestra hora y la del poder de las tinieblas\u201d.<br \/>\nC. Despu\u00e9s de prenderlo, se lo llevaron y lo hicieron entrar en casa del sumo sacerdote. Pedro lo segu\u00eda desde lejos. Ellos encendieron fuego en medio del patio, se sentaron alrededor, y Pedro estaba sentado entre ellos.<br \/>\nAl verlo una criada sentado junto a la lumbre, se lo qued\u00f3 mirando y dijo:<br \/>\nS. \u201cTambi\u00e9n este estaba con \u00e9l\u201d.<br \/>\nC. Pero \u00e9l lo neg\u00f3 diciendo:<br \/>\nS. \u201cNo lo conozco, mujer\u201d.<br \/>\nC. Poco despu\u00e9s, lo vio otro y le dijo:<br \/>\nS. \u201cT\u00fa tambi\u00e9n eres uno de ellos\u201d.<br \/>\nC. Pero Pedro replic\u00f3:<br \/>\nS. \u201cHombre, no lo soy\u201d.<br \/>\nC. Y pasada cosa de una hora, otro insist\u00eda diciendo:<br \/>\nS. \u201cSin duda, este tambi\u00e9n estaba con \u00e9l, porque es galileo\u201d.<br \/>\nC. Pedro dijo:<br \/>\nS. \u201cHombre, no s\u00e9 de qu\u00e9 me hablas\u201d.<br \/>\nC. Y enseguida, estando todav\u00eda \u00e9l hablando, cant\u00f3 un gallo. El Se\u00f1or, volvi\u00e9ndose, le ech\u00f3 una mirada a Pedro, y Pedro se acord\u00f3 de la palabra que el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho: \u201cAntes de que cante hoy el gallo, me negar\u00e1s tres veces\u201d.<br \/>\nY, saliendo afuera, llor\u00f3 amargamente.<br \/>\nC. Y los hombres que ten\u00edan preso a Jes\u00fas se burlaban de \u00e9l, d\u00e1ndole golpes.<br \/>\nY, tap\u00e1ndole la cara, le preguntaban diciendo:<br \/>\nS. \u201cHaz de profeta: \u00bfqui\u00e9n te ha pegado?\u201d.<br \/>\nC. E, insult\u00e1ndolo, profer\u00edan contra \u00e9l otras muchas cosas.<br \/>\nC. Cuando se hizo de d\u00eda, se reunieron los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas; lo condujeron ante su Sanedr\u00edn, y le dijeron:<br \/>\nS. \u201cSi t\u00fa eres el Mes\u00edas, d\u00ednoslo\u201d.<br \/>\nC. \u00c9l les dijo:<br \/>\n+ \u201cSi os lo digo, no lo vais a creer; y si os pregunto, no me vais a responder. Pero, desde ahora, el Hijo del hombre estar\u00e1 sentado a la derecha del poder de Dios\u201d.<br \/>\nC. Dijeron todos:<br \/>\nS. \u201cEntonces, \u00bft\u00fa eres el Hijo de Dios?\u201d.<br \/>\nC. \u00c9l les dijo:<br \/>\n+ \u201cVosotros lo dec\u00eds, yo lo soy\u201d.<br \/>\nC. Ellos dijeron:<br \/>\nS. \u201cQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testimonios? Nosotros mismos lo hemos o\u00eddo de su boca\u201d.<br \/>\nC. Y levant\u00e1ndose toda la asamblea, lo llevaron a presencia de Pilato.<br \/>\nC. Y se pusieron a acusarlo diciendo:<br \/>\nS. \u201cHemos encontrado que este anda amotinando a nuestra naci\u00f3n, y oponi\u00e9ndose a que se paguen tributos al C\u00e9sar, y diciendo que \u00e9l es el Mes\u00edas rey\u201d.<br \/>\nC. Pilato le pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u201cEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u201d.<br \/>\nC. \u00c9l le responde:<br \/>\n+ \u201cT\u00fa lo dices\u201d.<br \/>\nC. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente:<br \/>\nS. \u201cNo encuentro ninguna culpa en este hombre\u201d.<br \/>\nC. Pero ellos insist\u00edan con m\u00e1s fuerza, diciendo:<br \/>\nS. \u201cSolivianta al pueblo ense\u00f1ando por toda Judea, desde que comenz\u00f3 en Galilea hasta llegar aqu\u00ed\u201d.<br \/>\nC. Pilato, al o\u00edrlo, pregunt\u00f3 si el hombre era galileo; y, al enterarse de que era de la jurisdicci\u00f3n de Herodes, que estaba precisamente en Jerusal\u00e9n por aquellos d\u00edas, se lo remiti\u00f3.<br \/>\nC. Herodes, al ver a Jes\u00fas, se puso muy contento, pues hac\u00eda bastante tiempo que deseaba verlo, porque o\u00eda hablar de \u00e9l y esperaba verle hacer alg\u00fan milagro. Le hac\u00eda muchas preguntas con abundante verborrea; pero \u00e9l no le contest\u00f3 nada.<br \/>\nEstaban all\u00ed los sumos sacerdotes y los escribas acus\u00e1ndolo con ah\u00ednco.<br \/>\nHerodes, con sus soldados, lo trat\u00f3 con desprecio y, despu\u00e9s de burlarse de \u00e9l, poni\u00e9ndole una vestidura blanca, se lo remiti\u00f3 a Pilato. Aquel mismo d\u00eda se hicieron amigos entre s\u00ed Herodes y Pilato, porque antes estaban enemistados entre s\u00ed.<br \/>\nC. Pilato, despu\u00e9s de convocar a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, les dijo:<br \/>\nS. \u201cMe hab\u00e9is tra\u00eddo a este hombre como agitador del pueblo; y resulta que yo lo he interrogado delante de vosotros y no he encontrado en este hombre ninguna de las culpas de que lo acus\u00e1is; pero tampoco Herodes, porque nos lo ha devuelto: ya veis que no ha hecho nada digno de muerte. As\u00ed que<br \/>\nle dar\u00e9 un escarmiento y lo soltar\u00e9\u201d.<br \/>\nC. Ellos vociferaron en masa:<br \/>\nS. \u201c\u00a1Quita de en medio a ese! Su\u00e9ltanos a Barrab\u00e1s\u201d.<br \/>\nC. Este hab\u00eda sido metido en la c\u00e1rcel por una revuelta acaecida en la ciudad y un homicidio.<br \/>\nPilato volvi\u00f3 a dirigirles la palabra queriendo soltar a Jes\u00fas, pero ellos segu\u00edan gritando:<br \/>\nS. \u201c\u00a1Crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo!\u201d.<br \/>\nC. Por tercera vez les dijo:<br \/>\nS. \u201cPues \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho este? No he encontrado en \u00e9l ninguna culpa que merezca la muerte. As\u00ed que le dar\u00e9 un escarmiento y lo soltar\u00e9\u201d.<br \/>\nC. Pero ellos se le echaban encima, pidiendo a gritos que lo crucificara; e iba creciendo su griter\u00edo.<br \/>\nPilato entonces sentenci\u00f3 que se realizara lo que ped\u00edan: solt\u00f3 al que le reclamaban (al que hab\u00eda metido en la c\u00e1rcel por revuelta y homicidio), y a Jes\u00fas se lo entreg\u00f3 a su voluntad.<br \/>\nC. Mientras lo conduc\u00edan, echaron mano de un cierto Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detr\u00e1s de Jes\u00fas.<br \/>\nLo segu\u00eda un gran gent\u00edo del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por \u00e9l.<br \/>\nJes\u00fas se volvi\u00f3 hacia ellas y les dijo:<br \/>\n+ \u201cHijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen d\u00edas en los que dir\u00e1n: \u2018Bienaventuradas las est\u00e9riles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado\u2019. Entonces empezar\u00e1n a decirles a los montes: \u2018Caed sobre nosotros\u2019, y a las colinas: \u2018Cubridnos\u2019; porque, si esto hacen con el le\u00f1o verde, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n con el seco?\u201d.<br \/>\nC. Conduc\u00edan tambi\u00e9n a otros dos malhechores para ajusticiarlos con \u00e9l.<br \/>\nC. Y cuando llegaron al lugar llamado \u201cLa Calavera\u201d, lo crucificaron all\u00ed, a \u00e9l y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.<br \/>\nJes\u00fas dec\u00eda:<br \/>\n+ \u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d.<br \/>\nC. Hicieron lotes con sus ropas y los echaron a suerte.<br \/>\nC. El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hac\u00edan muecas diciendo:<br \/>\nS. \u201cA otros ha salvado; que se salve a s\u00ed mismo, si \u00e9l es el Mes\u00edas de Dios, el Elegido\u201d.<br \/>\nC. Se burlaban de \u00e9l tambi\u00e9n los soldados, que se acercaban y le ofrec\u00edan vinagre, diciendo:<br \/>\nS. \u201cSi eres t\u00fa el rey de los jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti mismo\u201d.<br \/>\nC. Hab\u00eda tambi\u00e9n por encima de \u00e9l un letrero: \u201cEste es el rey de los jud\u00edos\u201d.<br \/>\nC. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo:<br \/>\nS. \u201cNo eres t\u00fa el Mes\u00edas? S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros\u201d.<br \/>\nC. Pero el otro, respondi\u00e9ndole e increp\u00e1ndolo, le dec\u00eda:<br \/>\nS. \u201cNi siquiera temes t\u00fa a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo\u201d.<br \/>\nC. Y dec\u00eda:<br \/>\nS. \u201cJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando llegues a tu reino\u201d.<br \/>\nC. Jes\u00fas le dijo:<br \/>\n+ \u00abEn verdad te digo: hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u00bb.<br \/>\nC. Era ya como la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureci\u00f3 el sol. El velo del templo se rasg\u00f3 por medio. Y Jes\u00fas, clamando con voz potente, dijo:<br \/>\n+ \u201cPadre, a tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.<br \/>\nC. Y, dicho esto, expir\u00f3.<br \/>\nC. El centuri\u00f3n, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios diciendo:<br \/>\nS. \u201cRealmente, este hombre era justo\u201d.<br \/>\nC. Toda la muchedumbre que hab\u00eda concurrido a este espect\u00e1culo, al ver las cosas que hab\u00edan ocurrido, se volv\u00eda d\u00e1ndose golpes de pecho.<br \/>\nTodos sus conocidos y las mujeres que lo hab\u00edan seguido desde Galilea se manten\u00edan a distancia, viendo todo esto.<br \/>\nC. Hab\u00eda un hombre, llamado Jos\u00e9, que era miembro del Sanedr\u00edn, hombre bueno y justo (este no hab\u00eda dado su asentimiento ni a la decisi\u00f3n ni a la actuaci\u00f3n de ellos); era natural de Arimatea, ciudad de los jud\u00edos, y aguardaba el reino de Dios. Este acudi\u00f3 a Pilato y le pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas. Y, baj\u00e1ndolo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y lo coloc\u00f3 en un sepulcro excavado en la roca, donde nadie hab\u00eda sido puesto todav\u00eda.<br \/>\nEra el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n y estaba para empezar el s\u00e1bado. Las mujeres que lo hab\u00edan acompa\u00f1ado desde Galilea lo siguieron, y vieron el sepulcro y c\u00f3mo hab\u00eda sido colocado su cuerpo. Al regresar, prepararon aromas y mirra. Y el s\u00e1bado descansaron de acuerdo con el precepto.<\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con la celebraci\u00f3n del Domingo de Ramos o Domingo de Pasi\u00f3n entramos en la Semana Santa, d\u00edas santos en los que celebraremos la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, su Pascua, acontecimiento fundante de nuestra fe en Cristo muerto y resucitado por nosotros y para nuestra salvaci\u00f3n. Para todos los cristianos son d\u00edas de silencio y oraci\u00f3n, de contemplaci\u00f3n del misterio de amor extremo del Padre por cada uno de nosotros, manifestado en la ofrenda libre y voluntaria de la propia vida por parte de Cristo. Mirar a Cristo, escuchar a Cristo, acompa\u00f1ar a Cristo, dejarnos interpelar por Cristo, identificarnos con Cristo\u2026 son pautas que nos pueden ayudar a vivir m\u00e1s intensamente la Pascua del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Sabemos bien que la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, triunfante y a la vez humilde, montado en un borriquillo, con c\u00e1nticos de alegr\u00eda rodeado de gente sencilla y pobre, dar\u00e1 paso en pocos d\u00edas a una situaci\u00f3n diametralmente opuesta con el rechazo de la multitud y su condena a muerte; y muerte de cruz, la muerte m\u00e1s ignominiosa y horrible de aquellos tiempos. Muerte que ser\u00e1 vencida y superada con la resurrecci\u00f3n en la ma\u00f1ana de Pascua. El grito alegre del \u201chosanna al Hijo de David\u201d ser\u00e1 sustituido por el vituperio injurioso del \u201ccrucif\u00edcalo\u201d, lleno de odio y venganza, para convertirse poco despu\u00e9s en el radiante grito del \u201caleluya\u201d pascual, manifestaci\u00f3n de j\u00fabilo de quienes lo vieron resucitado. Tres expresiones que resumen tres momentos consecutivos y, quiz\u00e1s tambi\u00e9n, tres actitudes distintas y distantes en la comprensi\u00f3n y aproximaci\u00f3n a Jes\u00fas de aquel tiempo y de nuestro presente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas era consciente de su naturaleza y de su misi\u00f3n, esto es, de qui\u00e9n era \u00c9l y para qu\u00e9 hab\u00eda venido al mundo. Sab\u00eda que era el Hijo de Dios a quien el Padre amaba entra\u00f1ablemente y entregaba al mundo para que el mundo se salvase por \u00c9l. Su misi\u00f3n en todo momento se concentr\u00f3 en cumplir la voluntad del Padre apoyado en la fuerza del Esp\u00edritu. Aun as\u00ed, tuvo que aprender sufriendo a obedecer y a aceptar el designio divino de su ofrenda sacrificial. Se present\u00f3 como el Mes\u00edas esperado, pero no en el modo en que lo esperaban. Los c\u00e1nticos del Siervo de Yahv\u00e9, que encontramos en el libro del profeta Isa\u00edas, y que la liturgia nos ofrece estos d\u00edas, retratan su identidad mesi\u00e1nica\u2026 siervo sufriente, rechazado, burlado, sacrificado, insultado, silenciado, victimado\u2026 con quien podemos identificarnos tantos y tantas veces. Ciertamente no fue Jes\u00fas el Mes\u00edas triunfante y desbordante, liberador del yugo de los Romanos, que los jud\u00edos deseaban y esperaban. Su misi\u00f3n salvadora iba a ser mucho m\u00e1s profunda, abarcadora y universal. Particularmente significativa es, en este sentido, la lectura del cuarto c\u00e1ntico que nos ofrece la liturgia del Viernes Santo, retrato vivo de Cristo en su pasi\u00f3n y muerte. Contempl\u00e9moslo en silencio, como si estuvi\u00e9ramos ocultos en la penumbra de aquellas escenas, sin perderlo de vista, atentos a cada palabra y movimiento. Con su pasi\u00f3n y muerte, Cristo nos ofreci\u00f3 y sigue ofreciendo la lecci\u00f3n humana m\u00e1s aut\u00e9ntica y valiosa sobre c\u00f3mo hemos de vivir la vida de cada d\u00eda como ofrenda agradable a Dios. Nadie en la historia de la humanidad ha hablado tan claro y tan profundo en carne propia sobre la esencia del ser humano desde la ofrenda de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Pero tal ofrenda no fue ni es nada f\u00e1cil, sino todo lo contrario. Podr\u00edamos llegar a pensar que Cristo sinti\u00f3 angustia y vac\u00edo interior ante el abandono del Padre. El salmo 21, pronunciado por el mismo Jes\u00fas desde la cruz antes de morir, parece sugerirlo. Sin embargo, no parece que Cristo muriera desesperado sino todo lo contrario, confiando en el Padre como siempre lo hab\u00eda hecho. El salmo 21 concluye con unos versos en los que el salmista expresa su absoluta confianza en Dios. Era el salmo que cualquier jud\u00edo piadoso pronunciaba en momento dif\u00edciles, especialmente antes de morir. Pero Jes\u00fas s\u00ed sinti\u00f3 la angustia y el dolor del sufrimiento, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n la distancia de Dios, aunque no su abandono, el abismo entre la finitud humana y la infinitud de Dios, entre lo temporal y lo eterno, entre la nada y el todo, entre el fracaso total y la fecundidad escondida que s\u00f3lo en Dios y desde Dios germina.<\/p>\n<p>Cuando nosotros nos tomemos en serio el Evangelio y nuestra identificaci\u00f3n con Cristo tambi\u00e9n llegaremos a sentir el v\u00e9rtigo y la angustia que el mismo Cristo sinti\u00f3 ante la Cruz, antes o despu\u00e9s, en un modo u otro. Forma parte de la siembra para que la semilla del Reino germine y d\u00e9 fruto. Es signo evidente del fracaso aparente y de nuestra incapacidad para comprender los planes de Dios. S\u00f3lo confiando y esperando en \u00c9l, nunca nos sentiremos defraudados. Porque \u00c9l camina en nuestros pies llagados, sufre en nuestros corazones destrozados, llora con nuestras l\u00e1grimas y sangra por nuestras heridas.<\/p>\n<p>\u00c9l es el Hijo de Dios crucificado ante quien el centuri\u00f3n romano, o cualquier hombre o mujer de coraz\u00f3n limpio y buena voluntad, se siente interpelado. \u00c9l sigue vivo y presente en cada ser humano violentado, aplastado, atropellado, privado de libertad. Su Cruz es la cruz de tantos y tantas que no le conocen pero que le representan con sus vidas rotas, fracasadas, inmoladas, olvidadas. Es el mismo Cristo del Calvario que sigue necesitando Cireneos dispuestos a compartir su sufrimiento y dolor. Es el mismo Cristo que en el pobre, en el enfermo, en el emigrante, en el desheredado, en el privado de libertad, en todo aquel marcado por su Cruz, espera una mano amiga y un hombro cercano dispuesto a compartir el peso y la fatiga.<\/p>\n<p>Sint\u00e1monos dichosos cuando sus marcas nos marquen, cuando sus llagas nos hieran, cuando su rostro nos identifique; seamos valientes cuando se nos ofrezca la oportunidad de compartir su Cruz en los hermanos y hermanas que sufren en cualquier modo o lugar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>As\u00ed: te necesito de carne y hueso.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nTe atisba el alma en el cicl\u00f3n de estrellas, tumulto y sinfon\u00eda de los cielos;<br \/>\ny, a zaga del arcano de la vida, perfora el caos y sojuzga el tiempo,<br \/>\ny da contigo, Padre de las causas, Motor primero.<br \/>\nM\u00e1s el fr\u00edo conturba en los abismos, y en los d\u00edas de Dios amaga el v\u00e9rtigo.<br \/>\n\u00a1Y un fuego vivo necesita el alma y un asidero!<br \/>\nHombre quisiste hacerme, no desnuda inmaterialidad de pensamiento.<br \/>\nSoy una encarnaci\u00f3n diminutiva; el arte, resplandor que toma cuerpo:<br \/>\nla palabra es la carne de la idea: \u00a1Encarnaci\u00f3n es todo el universo!<br \/>\n\u00a1Y el que puso esta ley en nuestra nada hizo carne su verbo!<br \/>\nAs\u00ed: tangible, humano, fraterno.<br \/>\nUngir tus pies, que buscan mi camino, sentir tus manos en mis ojos ciegos,<br \/>\nhundirme, como Juan, en tu regazo, y, -Judas sin traici\u00f3n- darte mi beso.<br \/>\nCarne soy, y de carne te quiero.<\/p>\n<p>\u00a1Caridad que viniste a mi indigencia, qu\u00e9 bien sabes hablar en mi dialecto!<br \/>\nAs\u00ed, sufriente, corporal, amigo, \u00a1C\u00f3mo te entiendo!<br \/>\n\u00a1Dulce locura de misericordia: los dos de carne y hueso!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>T\u00fa me mueves, Se\u00f1or.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No me mueve, mi Dios, para quererte<\/p>\n<p>el cielo que me tienes prometido;<\/p>\n<p>ni me mueve el infierno tan temido<\/p>\n<p>para dejar por eso de ofenderte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00fa me mueves, Se\u00f1or; mu\u00e9veme el verte<\/p>\n<p>clavado en esa cruz y escarnecido;<\/p>\n<p>mu\u00e9veme el ver tu cuerpo tan herido;<\/p>\n<p>mu\u00e9veme tus afrentas y tu muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mu\u00e9veme, al fin, tu amor, y en tal manera,<\/p>\n<p>que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,<\/p>\n<p>y, aunque no hubiera infierno, te temiera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No me tienes que dar porque te quiere,<\/p>\n<p>pues, aunque lo que espero no esperara,<\/p>\n<p>lo mismo que te quiero te quisiera.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Himnos de la liturgia de las horas)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\">Jes\u00fas era consciente de su naturaleza y de su misi\u00f3n, esto es, de qui\u00e9n era \u00c9l y para qu\u00e9 hab\u00eda venido al mundo.<\/div>\n<p> <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.palabranueva.net\/en\/domingo-de-ramos-3\/\" title=\"Domingo de Ramos\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-16261","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-religion-en-2"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v23.9 (Yoast SEO v28.0) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Domingo de Ramos - Revista Palabra Nueva<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.palabranueva.net\/en\/domingo-de-ramos-3\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Domingo de Ramos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jes\u00fas era consciente de su naturaleza y de su misi\u00f3n, esto es, de qui\u00e9n era \u00c9l y para qu\u00e9 hab\u00eda venido al mundo. 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