
Desde el Seminario de San Carlos y San Ambrosio, el mensaje radial de la arquidiócesis de La Habana brinda la reflexión de este domingo a propósito del Evangelio de San Lucas, en su capítulo 9, versículos del 11 al 17: «Estas palabras que escuchamos en el Evangelio de hoy solemos entenderlas, y con razón, como un gesto de cercanía y cariño del Señor hacia la gente que lo seguía.
«Cada vez que un cristiano, un miembro de la iglesia, mueve un dedo en favor de sus hermanos, hace un sacrificio por los demás, o da un paso por un necesitado, allí están presentes el cuerpo y la sangre de Cristo».
Los que nos llamamos y nos sentimos hijos de la Iglesia debemos dar respuestas humanas y divinas a las necesidades de los demás, algo que Jesús tenía tan claro, que lo convirtió en la clave de su presencia entre nosotros, no solo como Dios, sino también como hombre.
Jesucristo llena toda la vida de la Iglesia, se hace presente en ella en la Eucaristía, pero también está presente en la religiosa que da de comer a un enfermo, en el religioso que limpia a un anciano, en el seminarista que juega al futbol con los chicos de catequesis, en el obispo que recorre su diócesis de punta a punta, en el sacerdote que prepara a los novios para el matrimonio.
Evangelio según san lucas, capítulo 9, versículos del 11 al 17
Padre Juan Carlos Galindo, con una reflexión


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