
La Iglesia católica en La Habana dará la bienvenida el próximo sábado al Día de la Cultura Cubana con un programa sobrio y comedido, mitad litúrgico, mitad cultural y simbólico.
De profunda raíz cristiana, gran parte de ella nacida precisamente en el antiguo Seminario San Carlos y San Ambrosio, de la mano de intelectuales brillantes como el venerable padre Félix Varela y José Agustín Caballero, la cultura cubana será reverenciada en ese mismo edificio —hoy, Centro Cultural Padre Félix Varela— con un programa asociado al Jubileo de la Cultura, una de las expresiones del Jubileo de la Iglesia universal que, convocado por el papa Francisco, se ha celebrado a lo largo de este año en todo el mundo.
La Arquidiócesis de La Habana ha invitado a una serie de exponentes de distintas manifestaciones del arte a celebrar el programa del Jubileo de la Cultura, que presidirá el cardenal y arzobispo, Juan de la Caridad García.
El programa jubilar iniciará con un espacio litúrgico, en la Santa Metropolitana Iglesia Catedral de La Habana.
La presencia de cineastas, músicos, bailarines y pintores será una expresión del necesario diálogo entre la Iglesia y los artistas cubanos, cuya cooperación contribuye al desarrollo de la cultura.
En la Catedral, los artistas y el resto de los fieles recibirán la bendición y luego pasarán al Centro Cultural a disfrutar una breve velada musical y contemplar una exposición de íconos religiosos elaborados por el joven pintor José Luis García Cortés.
La muestra de García Cortés, miembro de la comunidad de San Egidio, es una ambiciosa recreación contemporánea de íconos sagrados como la Virgen María, san Lucas y san Pablo e historias como la del Hijo pródigo, pinturas sobre tela y madera concebidas desde la fe, una fe flexible que permite interpretar un mismo hecho con miradas diversas.
Durante el 2025, en La Habana, y como parte del Jubileo de la Iglesia católica, familias, abuelos y otras personas mayores, adolescentes y jóvenes, misioneros de la Iglesia, enfermos, matrimonios, sacerdotes, familiares de presos, han sido el centro, en diferentes momentos, de la invitación de la Arquidiócesis a pensar en la solidaridad, a reflexionar sobre la misericordia y la posibilidad de un mundo más justo, inspirados en el lema jubilar Peregrinos de la esperanza.
Antes de cerrar el año, la Arquidiócesis de La Habana celebrará los jubileos de los catequistas y el envío misionero, el de los mundos de la salud y la educación, y el de los acólitos de san Tarsicio, éste en el actual Seminario San Carlos y San Ambrosio, en el municipio habanero de Guanabacoa.


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