Iconos religiosos en exposición del Jubileo de la Cultura

Por: Mario Vizcaíno Serrat

La Parábola del hijo pródigo y figuras como la Virgen María o san Lucas son recreadas en una exposición que el Centro Cultural Padre Félix Varela presentará el próximo sábado, a las diez de la mañana, para celebrar el Jubileo de la Cultura.

Se trata de veintisiete pinturas del joven artista José Luis García Cortés, quien organizó esta muestra con obras elaboradas en los últimos cinco años y que los espectadores podrán ver tras la ceremonia litúrgica con la que iniciará el programa del Jubileo, en la Santa Metropolitana Iglesia Catedral de La Habana, contigua al Centro Cultural.

Estudiante de la Academia de Bellas Artes de San Alejandro —la institución de su tipo más antigua de Hispanoamérica—, y con varios estudios sobre la iconografía bizantina, entre ellos el Certificado Internacional de Iconografía con la escuela contemporánea de iconografía Writing the Light, en colaboración con el Instituto de Arte Sacro, del Seminario Ortodoxo de San Vladimir, en Nueva York, García Cortés usó tela y madera para trabajar estas obras, dedicadas, además, a los ángeles y su relación con las personas, y a otras historias de la Biblia como la conversión de san Pablo.

Los espectadores que asistan al Centro Cultural, en Tacón entre Chacón y Mercaderes, en La Habana Vieja, contemplarán las piezas de la exposición agrupadas en bloques o secciones, de acuerdo con su temática y contexto, y según el criterio de la curadora de la muestra, Delia López Campistrous, curadora de arte colonial y cambio de siglo y subdirectora técnica del Museo Nacional de Bellas Artes.

Miembro activo de la comunidad de San Egidio, en La Habana, José Luis García Cortés ha trabajado estas obras con un sentido contemporáneo de la iconografía bizantina, el arte del Imperio bizantino relacionado con los íconos religiosos.

«Es imposible hoy trabajar un ícono fuera de un contexto contemporáneo. Ninguna de las piezas de mi exposición es copia, fueron creadas con el rigor de la lectura, la interpretación y las vivencias. Hay algunas piezas muy particulares que hablan de la vivencia personal y comunitaria dentro de la fe», explica a Palabra Nueva.

Y agrega: «No se puede pensar la iconografía como un arte de copia, porque cuando se percibe de esa manera la fe se hace rígida, y la fe que uno profesa es flexible, de modo que la fe mantiene al ser humano en movimiento, y de esa manera se refleja en la creación artística».

Con esa flexibilidad que aplica en sus creaciones, este pintor de veintisiete años de edad interpretó también al presbítero cubano Félix Varela, una pieza que él mismo anuncia como novedosa «dentro de la propuesta de la exposición que responde a un contexto nacional y eclesial».

Todo sugiere que el sábado 18 de octubre, como homenaje también al día de la cultura cubana, las galerías del Centro Cultural Padre Félix Varela presentarán unas pinturas que, además de generar placer estético y visual, quizás muevan el pensamiento de los espectadores debido a la libertad creativa y conceptual de José Luis García Cortés, quien quiere demostrar que la fe no deja de ser real y auténtica porque conviva con la modernidad.

Y pretende hacerlo con casi treinta piezas hechas para distintos destinos, para demostrar que «crear un hilo coherente con obras que no fueron pensadas para una misma exposición solo es posible por una luz que viene de arriba, el momento místico que se manifiesta y, como el Espíritu Santo, nos toca, y logramos descubrir entre colores y composición, a las personas y a la historia, por eso es el título de la muestra, Una luz del cielo».

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