La voluntad de cultivar las buenas acciones

Por: Emmanuel Montes Álvarez

El pasado sábado 13 de diciembre hicieron su correspondiente pausa de fin de año los talleres artísticos del proyecto «El dado de la paz», auspiciado por el Movimiento de los Focolares, en el Teatro de 17, ubicado en el municipio habanero de Playa.

Estos talleres artísticos, que también se imparten para adolescentes, buscan fomentar valores en los niños mediante las manifestaciones artísticas. Gracias a ello, muy necesario hoy más que nunca, los niños aprenden sobre la amistad, el respeto, el amor al prójimo, todo a través de talleres de dibujo, canto, danza, manualidades, actuación y títeres.

El cierre de año, cuando los niños muestran al público —amiguitos, familiares y vecinos de la comunidad— su aprendizaje durante estos últimos cuatro meses del 2025, estuvo centrado en las festividades navideñas. A pesar de que las dificultades a nivel nacional sean cada vez más comunes, los muchachos deben tener espacio para su sano desenvolvimiento, para ser felices. Por ello, actuaron disfrazados de duendes y de Papá Noel, cantaron canciones cubanas y villancicos, bailaron y exhibieron sus dibujos, todos de temática navideña y festiva.

Muchas de las clases de estos talleres tuvieron que impartirse en un teatro durante los apagones programados, no por ello despojado de luces, porque la alegría que irradia un niño mientras se enfrenta al proceso creativo es suficiente para alumbrar las almas a su alrededor. El empeño y la dedicación de profesores, asistentes y coordinadores, todos debidamente preparados y reconocidos como talentosos artistas en sus campos, se han crecido ante las adversidades, y han conseguido así que los menos afectados sean los niños que solo asisten dos horas al día para sentirse bien, para aprender y crear.

Carlos Núñez, uruguayo de nacimiento, quien estuvo al frente del proyecto durante dos años, antes de despedirse definitivamente por motivos personales, me dijo una frase que desde entonces nunca he olvidado: «las buenas acciones no venden». Es cierto, pues no suelen tener el alcance masivo de otras noticias menos agradables al alma. ¡Cuán hermoso y esperanzador fuera apreciar a decenas y decenas de niños y adolescentes cultivar la franqueza, el amor, el respeto a los mayores, pero no solo a nivel de comunidad, sino en todos los rincones del mundo gracias a que lo cultivaron en talleres artísticos como los del Teatro de 17!

A muchos de los niños que han participado en los talleres a lo largo de estos tres años desde que el proyecto echó a andar, se les ha notado no solo un crecimiento físico, sino también espiritual, anímico. Todos sonríen cuando llega el horario de entrar al teatro, y si bien se convierte en un espacio para la risa y la socialización —porque de ahí también nacen los amigos y se forja el compañerismo—, también han aprendido que, para ser mejores personas en el día de mañana, sólo se precisa tener la voluntad de cultivar las buenas acciones, hacer siempre el bien, priorizar el amor y el respeto y nunca dar cabida en el alma a sentimientos negativos.

Faccia il primo comento

Faccia un comento

L'indirizzo email non sarà pubblicato.


*