Homilía del cardenal Juan de la Caridad García, arzobispo de La Habana, en la festividad de San Cristóbal

Monseñor Juan García predica en la misa de vigilia por la festividad de San Cristóbal.

16 de noviembre de 2021

Estimados hijos e hijas de San Cristóbal:

Jesucristo caminó con sus discípulos de sur a norte y de norte a sur la Palestina anunciando el Evangelio. Dios es Papito misericordioso y todos somos sus hijos y, por tanto, todos somos hermanos.

Después de su muerte y resurrección mandó a sus discípulos a ir por el mundo entero y realizar lo que habían hecho con Él antes: caminar juntos y anunciar el Evangelio y, de esa manera, el Evangelio llegó a Réprobo, quien era un hombre alto y fuerte. Se propuso servir al rey más poderoso del mundo y en su búsqueda, después de haber servido a reyes de este mundo y al mismísimo demonio, dio con un ermitaño que le habló de Cristo y le instruyó en la fe cristiana. Se bautizó con el nombre de Cristóbal que significa “Portador de Cristo”.

Se retiró a las orillas de un río para ayudar a los viajeros a cruzarlo. Un día se le presentó un niño. Cristóbal lo cargó y se sintió hundiéndose ante el peso que llevaba sobre sí. Al llegar a la orilla le dijo: “Niño, me pesabas como si llevara el mundo sobre mis hombros”. El niño le respondió: “No cargabas el mundo, sino al Creador del mundo. Yo soy Jesucristo a quien sirves con tu trabajo”.

Cristóbal predicó la Buena Noticia de Jesucristo y en tiempos del emperador romano Decio fue decapitado por ser cristiano.

Como San Cristóbal es nuestro patrono, protector y defensor, le rogamos que nos cargue y nos lleve a la orilla de una Habana nueva, maravillosa por la paz, la concordia y la felicidad.

San Cristóbal, carga a los matrimonios, los cuales si se quieren, te será más fácil llevarlos, ya que Él la carga a Ella y tú a los dos, pero aunque estén fajados, llévalos en cada hombro tuyo y mientras llegas a la orilla del amor natural, fiel y fecundo, reconcílialos en un hogar nuevo.

San Cristóbal, carga a las embarazadas con sus frutos benditos, y mientras llegan a la orilla de la vida, dile a la madre que ella es bendita y el fruto del amor de su esposo, es bendito y nunca permitas que lo ahoguen en el río del aborto, primera violación de los derechos humanos.

San Cristóbal, carga a los presos y regrésalos a la orilla de sus casas donde sus familias los esperan para celebrar una feliz Navidad.

San Cristóbal, carga a los gobernantes y a todos aquellos que piensan distinto de ellos en política, economía, agricultura, ganadería, familia, religión, personas vulnerables y otras cuestiones, referentes a la felicidad del pueblo y déjalos juntos como hermanos en la orilla del bien común para que haya tierra nueva.

San Cristóbal, carga las inmensas obras misericordiosas de nuestros difuntos y preséntalas a Dios Padre en la orilla de la puerta del cielo nuevo.

Cárganos a todos, San Cristóbal y condúcenos por el camino de Cristo y colócanos en la orilla de una Habana nueva, maravillosa, donde ningún habanero insulte, calumnie, maltrate, dañe, golpee, robe, mate a ningún habanero.

San Cristóbal, carga a nuestra Iglesia y háblanos de común-unión, participación y misión en el camino de alabar al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo y en el servicio evangelizador, catequético, educativo y caritativo.

San Cristóbal, cárganos y enséñanos a cargar a todos los que lo necesitan y después juntos todos los hermanos lleguemos a la casa del cielo nuevo, que nos pertenece por derecho propio porque somos hijos del Papito Dios.

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