RELIGIONE
El amor maternal y desprendido de María para Cuba
María de la Caridad nos sigue ofreciendo a su Hijo, nos sigue recordando que “con Dios todo y sin Dios nada”. María nos ve, nos ama, sufre con nosotros, llora con nosotros, clama por nuestros muertos y las familias desgarradas. María sufre el hambre, la impotencia, la escasez de medicamentos. María es reprimida en cada hijo reprimido, es silenciada en cada hijo silenciado. María es golpeada en cada hijo que es golpeado, y como Madre guarda en su corazón todo el sufrimiento de Cuba.
