Tejiendo redes de hermandad y misericordia

Por: Hna. Onoria Paredes, CFM

Hna. Onoria Paredes, CFM
Hna. Onoria Paredes, CFM

Este tiempo de búsquedas y discernimientos es muy propicio para ahondar en la espiritualidad mediante la oración, la contemplación, la meditación, la lectura, el estudio, el diálogo, el servicio, el compartir, el estar con…, el salir al encuentro de…

La imposición del “quédate en casa”, no ha sido fácil para quien se siente llamado a testimoniar el amor misericordioso del Padre con la “sufriente humanidad”. ¿Cómo practicar la misericordia en este contexto de pandemia Covid-19? ¿Qué y cómo actuaría nuestra madre fundadora, beata María de Jesús Crucificado Petković ante esta coyuntura?

Ha sido el Espíritu quien nos iluminó y nos invitó a la creatividad, vislumbramos que deberíamos intensificar nuestra relación con Dios, con nosotras mismas, con los demás, con la creación… La Misericordia nos urge tejer redes de filiación, de hermandad, de solidaridad…

Hna. Onoria Paredes, CFM
Hna. Onoria Paredes, CFM

La elaboración de este entretejido con los gritos de auxilio, de urgencia, de silencio, de desesperanza, de incertidumbre, de necesidad, de enfermedad; y con recursos muy limitados, ha sido matizada y dibujada con la indescriptible caridad y hermandad de la vida consagrada en Cuba. Hermanas y hermanos juntos salimos a tejer redes de hermandad y misericordia con los vecinos del lugar.

Así, en Jaimanitas y en Santa Fe se ha ido reflejando un maravilloso tejido dinamizado por la fuerza del evangelio y de los numerosos carismas.

En comunión con los laicos y los pastores vivimos diariamente las celebraciones litúrgicas y de los sacramentos, la fraternidad y la práctica de las obras de misericordia con el necesitado, esta última ha suscitado tantos benefactores que hacen posible la solidaridad, la asistencia caritativa y la vida con esperanza y sentido.

Llevar adelante la construcción de redes de fraternidad y misericordia siendo parte del tejido es asombroso y deslumbrante, pues en estas comunidades se han obtenido magníficos resultados, a partir de canalizar los carismas personales y la inmensa creatividad de cada uno.

En Jaimanitas y Santa Fe, laicos, hermanos y hermanas siempre nos reunimos a orar, celebramos la Eucaristía y la Reconciliación; todos los días misionamos por las calles y en algunas casas, anunciando la Buena Noticia muchas veces en total contraste con los medios de comunicación social. Compartimos el pan y los productos de necesidades básicas. Las catequistas visitan las casas de los niños y adolescentes y les llevan los contenidos preparados para que continúen su formación cristiana junto a sus familias, recogen las tareas, las evalúan y preparan las nuevas. Los ministros de la Eucaristía llevan la santa comunión a los ancianos y enfermos en sus casas. Hacemos colecta de ropas, calzados, medicinas, dinero y otros, para luego redistribuirlos, según las necesidades.

Y, aunque no podamos tener las clases presenciales en los diversos talleres, sí sabemos cómo están los niños y sus familias, así como los profesores y benefactores.

Realmente tejer redes de hermandad y misericordia, en Cuba, es una bendición: nos permite cultivar el presente y, como diría la beata María Petkovic, “preparar nuestro cielo con obras de misericordia”; así juntos alcanzaremos la santidad, pues serán “Bienaventurados los misericordiosos porque alcanzarán misericordia” (Mt 5.7). “Ven y verás” (Jn 1.39).

¡Paz y bien! Ω

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