RELIGIÓN
XXXII Domingo del Tiempo Ordinario
La Sabiduría de Dios es luz en la oscuridad. Desde la luz de Dios, nos reencontramos con lo más profundo de nuestro ser, nos reconocemos en Él. En el Evangelio de hoy, Jesús nos ofrece una parábola llena de símbolos, uno de ellos es la luz en la oscuridad de la noche. También son símbolos las diez vírgenes, sus lámparas, el aceite. La sensatez y la prudencia de las primeras cinco vírgenes está íntimamente vinculada con la Sabiduría que viene de Dios. Estar en vela no es mantenerse con los ojos abiertos, con miedo y desasosiego, sino estar atentos a Dios con paz y serenidad, estar preparados cumpliendo con la tarea que Él nos ha encomendado en su Iglesia. Estaremos preparados si alimentamos la luz de la fe con el aceite del amor a los demás. Porque Dios es amor, no puede haber fe auténtica en quien no ama de verdad.
