La Iglesia habanera despide a su obispo auxiliar

Texto y fotos: Yandry Fernández Perdomo

Alfredo Petit Vergel
Alfredo Petit Vergel
En plena caída de la tarde, llegó al Cementerio de Colón, de esta capital, el carro fúnebre con los restos de Monseñor Alfredo Petit Vergel, obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de San Cristóbal de La Habana. A la entrada le esperaban un grupo de sacerdotes, religiosos y religiosas, así como sus familiares y una pequeña representación de los fieles de su querida parroquia de San Francisco de Paula.
Monseñor Juan de Dios Hernández, obispo de Pinar del Río leyó la oración de responso, y aspergió con agua bendita el féretro, al que también ofreció incienso, en señal del misterio de la resurrección.
Luego se inició una emotiva procesión hacia el panteón familiar del presbítero habanero, que fue acompañada por cantos litúrgicos que recordaban la alegría del encuentro con el Señor, luego de una vida de amor y servicio en favor de su Reino.
Antes del entierro, el obispo emérito de la diócesis pinareña, Mons. Jorge Serpa, bendijo el sepulcro y leyó la oración conclusiva, a lo que le siguió el canto del Salve Regina, un rezo tradicional en latín para pedir la intercesión de María por el difunto.
Finalmente, el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana, bendijo a los presentes, y los familiares de Mons. Petit agradecieron el apoyo y cercanía de la Iglesia, especialmente en los últimos y difíciles seis meses de vida del querido sacerdote cubano de 85 años de edad.

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