RELIGIÓN
Año jubilar en medio de la pandemia
Muy atípica ha resultado para las Hermanas Misioneras Siervas del Espíritu Santo la celebración jubilar por los veinticinco años de presencia en Cuba al servicio de la evangelización. La llegada de la Covid-19 a la Isla, en marzo pasado, las obligó a repensar lo planificado. Conducidas por la espiritualidad Trinitaria que las define decidieron ajustar su carisma misionero, caracterizado por el anuncio del evangelio, y hacerlo presente en espacios donde no ha llegado, es insuficiente su conocimiento o, simplemente, donde se necesitara de él para colaborar en lo que ya se está haciendo.
