RELIGIÓN
Quinto Domingo de Cuaresma
¡Cuántas crisis, momentos de oscuridad, sufrimientos, enemistades, dolores… se diluyen mirando a Cristo crucificado, desnudo y herido! ¡Cuántos ropajes nos sobran en la vida tras los cuales edulcoramos la realidad, escondemos nuestras miserias, faltamos a la verdad, acomodamos la religión! ¡Qué necesario es volver a mirar a Cristo crucificado con la mirada de un niño, sin prejuicios ni complejos, apreciando lo que me duele e identifica con Él
