RELIGIÓN
Charla al clero de La Habana-2021
Sobre la misión del sacerdote en una Cuba cambiante y compleja versó la charla que Fr. Manuel Uña, O.P, ofreció al clero habanero. Al precisar las tres crisis que en su consideración afectan hoy a Cuba, la de la COVID-19, la económica y la política, el padre Uña insistió en que ante ellas la Iglesia no puede permanecer como simple espectadora, tampoco debe afrontar la situación desde fuera con críticas excesivas. “A estos procesos, dijo, hay que acompañarlos desde dentro por medio del diálogo. Para ello es necesario ministros capaces de comprender la suerte del que sufre y consolarlo. Recordó que son los pastores, a quienes corresponde en primera instancia la misión de mediar y dialogar a altos niveles: “No se llegará a una solución favorable por imposiciones, ni haciendo una llamada a la confrontación, sino cuando se ejerce la escucha mutua, se buscan acuerdos comunes y se dan pasos concretos y tangibles, que contribuyan con el aporte de todos los cubanos, sin exclusión, a construir la patria de todos”. Insistió en la necesidad de proponer caminos de encuentro y diálogo, que puedan conducir a la reconciliación y a la paz como única alternativa válida. Destacó que cualquier misión debe librarse de la enemistad, que ya se infiltra en muchos aspectos de la vida y alentó a los sacerdotes a proteger sus espíritus de la tentación de la fuerza, de la contaminación del corazón y el desprecio de nuestros semejantes. “Seamos nosotros, pastores, hermanos que fortalezcan al hermano, cómplices de la reconciliación y de la esperanza. De esa esperanza que no es utopía sino certeza de un futuro que se abre paso entre nosotros”.
