RELIGIÓN
V Domingo del Tiempo Ordinario
En nuestro mundo hay muchos Job que necesitan encontrarse con Cristo; la pandemia que sufrimos, las desigualdades sociales, las guerras olvidadas, las violencias escondidas, los sistemas que suprimen la libertad siguen engendrando muchos Job que gritan: ¡por qué, Señor! ¡Hasta cuándo! Es la Iglesia, como imagen y presencia de Cristo vivo, la que tiene que salir en su busca para poner luz en sus oscuridades, curar sus enfermedades, atender sus necesidades; somos nosotros, cada uno de los cristianos bautizados, los que, como Pablo, tenemos la misión de evangelizar, de ser testigos y presencia viva de Cristo sufriente y paciente que quiere seguir compartiendo el sufrimiento y el dolor de toda la humanidad, iluminándola desde la esperanza cristiana. Tantas veces, sin dejar de sentir la angustia y el dolor como Job, tendremos que anunciar el amor y la misericordia de Dios como Pablo. ¡Ay de nosotros si no evangelizamos!
